En una pila de fregar, lloran ausencias: hojas sin destino; frutas envejecidas; el reloj deforme del bisabuelo; una vieja fotografia heredada; son arquitecturas del ayer, cuyos biografías están escritas en el silencio, donde nadie, recordará sus victorias ni sus derrotas; donde nadie, adivinará sus risas ni sus lágrimas;

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