El
olvido se perpetua en la distancia, donde la inocencia impone su ortografía; encontrando
imágenes de recuerdos; nunca certera, siempre irreal, donde los cuerpos se
deforman en el ayer, para ser inventados en el hoy; que recorre el eco del suspiro
de quienes se fueron, que es imposible de atrapar en nuestro destino






