Los
segundos, los minutos, las horas, los días, se erosionan en nuestros cuerpos resquebrajados
por los silencios; que se desdibujan en
el calendario, que llora ausencias, de aquellos,
cuyo reloj se olvidó de sobrevivir en el
horizonte.
Los
segundos, los minutos, las horas, los días, se erosionan en nuestros cuerpos resquebrajados
por los silencios; que se desdibujan en
el calendario, que llora ausencias, de aquellos,
cuyo reloj se olvidó de sobrevivir en el
horizonte.
El
sentimiento es un rayo de sol, que anhela felicidad; que se atrinchera en el destino, para deslumbrar
a nuestra esperanza que vaga sin rumbo,
en medio del olvido.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©
El
sol se difumina entre olvidos; nuestros cuerpos quedan suspendidos de las
obligaciones que nos inundan de silencios; que nos invaden de preocupaciones;
que nos acosan de miedos, que duermen en el atardecer; donde los sueños son pequeños
y agónicos rayos de esperanza
El
deseo se desgaja en pequeños, en tristes, en tiernos, deseos que luchan por su
supervivencia en realidades esculpidas por la injusticia; que vaga entre
rostros cubistas indiferentes al mañana
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©
Vuelan
las cigüeñas, atrapando deseos como si fueran besos inconclusos, que anhelan
terminar cobijados, bajo las estrellas del destino, que las guían solemnes hacia
la supervivencia, donde serán entregadas al silencio.
La
memoria zigzaguea entre laberintos del silencio, precipitándose sobre el ayer,
que acarrea momentos bautizados por el sentimiento, que llora sobre rostros desdibujados
en el tiempo, que es un puzle cuyas piezas no encajan en el presente, acallando
espejos sin destino