El
olvido se desgaja como si fuera una mandarina, devorada por el silencio; que
habla, pero no puede gritar al mañana; que se perderá en recuerdos, que
rellenan días, atrapados en el calendario; a los que sobrevivir desde la nostalgia
de los que se fueron
A
la memoria de mi amiga Fuencisla
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©






