Ausente, enigmática, silenciosa, se yergue la soledad en medio de la ciudad; habla sin parar a corazones ,rotos, en el destino; que sonríen a palabras desdibujadas por la lluvia; que crean charcos de incertidumbre, sobre los que saltar, para sobrevivir al olvido
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©






