domingo, 31 de enero de 2016

Opositar

Ayer oposité a Auxiliar de Biblioteca para la Nacional. A las 10.30 empezó el llamamiento, a las 11 estábamos todos sentados. Las caras de los opositores fueron tomadas por la angustia que demacraba nuestras facciones, hasta convertirlas en papel deshilachado por la erosión de fracasar. A las 11. 35,  nos dieron las preguntas, que debíamos conquistar en dos horas. Las caras asumieron la realidad y se ajustaron a su próposito "Ser los mejores". Atrás dejamos meses de estudio, horas de silencio, minutos de lágrimas camufladas bajo las sábanas, segundos de  caricias a  palabras pegadas a nuestra memoria, de zanjas abiertas en el ánimo. 
 Era un examen tipo test, con 100 preguntas, díficiles, agónicas, enrevesadas. No aptas para jugadores de la quiniela. Al terminar, sentí ganas de llorar para exupulsar la tensión acumulada, pero no lo hice, caminé hasta la casa  de mi amiga, Idoia, que me invitó a comer.
Ana Tapias


viernes, 29 de enero de 2016

Amores platónicos

Antes era muy enamoradiza. Tuve grandes amores platónicos. Forraba mis libros con la cara angelical de  Robert Redford.  Soñaba con él, y con  tantos otros actores que aliviaban mi soledad,  de ser una adolescente con acné. Al crecer, quise ser escritora, puse mis ojos en  Julio Llamazares, al que leía con pasión, y, en Moncho Alpuente que vivía en Segovia,  a menudo me topaba con él, le leía en el Pais, le oía en la Cadena Ser, le veía en la Tele.
Pasaron los años, el amor caducó. Amé a hombres reales, con más o menos acierto. A Llamazares,  le dejé de leer, de Alpuente sabía que había estado enfermo. Ambos pasarom a mi albúm de fotos en blanco y negro.
 En un viaje en autobús,  por la tarde, de Segovia a Madrid.  Moncho Alpuente se sentó a mi lado. Mi yo nostálgico suspiraba de amor. Mi corazón latía con fuerza. No me atreví a hablarle, a confesarle que le admiraba, que le había amado. A los pocos meses murió. Nunca olvidaré la magia que me inundó  estar  junto a él. 

Ana Tapias

lunes, 25 de enero de 2016

Leila Alaui

Leia Alaui tenía 33 años. Ha muerto en un atentado terrorista en Burkina Faso. Era fotógrafa. Estaba en el Hotel Splendid haciendo un reportaje a mujeres trabajadoras, y la dispararon como quien no quiere la cosa. Arrebatando al mundo la fuerza, la lucha, el objetivo de una mujer que se revelaba. Lloro por su sonrisa desdibujada, por su cuerpo entregado al vacio, por sus manos sin estrellas, por sus ojos  sin  lágrimas, por  sus vestidos abandonados, por  sus zapatos olvidados, por  su cámara huérfana de la verdad, por sus cuerdas vocales rotas.  Que sepan,  sus asesinos,  que nos tendrán que matar una a una para silenciar a Leila.

A la memoria de Leila
 Ana Tapias

jueves, 21 de enero de 2016

Recordar

Llueve sobre mi recuerdo, cuando la veo por la calle de mi ciudad, era la directora, tal vez lo siga siendo, de una"Residencia para estudiantes". Camina, agil, serena, fiel a su cargo.  Es de mediana estatura, ojos marrones, gafas de pasta. Me mira. Soy aquella, limpiadora, que fue a su despacho con el informe de mi médico de cabecera, que no leyó, explicando que tenía"Tendinitis".
"A saber qué has hecho al salir de trabajar", me dijo. "Ir a casa", la contesté llorando.""No vales para fregar, ni para barrer", sentenció. Lloraba delante, de ella, que me fustigaba con su crueldad.
Para lograr la baja, tenía que ir a la Mutua, sali de su despacho sin fuerzas, agotada. La noche pasada, había dormido mal por el dolor que sacudía mi cuerpo.  Exhausta, entré en la Mutua. Hablé con el administrativo,  el médico me vería en breve. Sonó el télefono, lo cogió, habló." Es la directora, no quiere que te vea el médico", dijo sorprendido.
Me fui a la residencia, la hora de trabajar llegaba. No podía irme del trabajo sin la baja. La directora me obligaba a quedarme. Azucena, una de mis compañeras, llevaba dos uniformes, me dejó uno. Mi otra compañera, se pasó a interminable tarde gritando, insultando "Vamos, Ana, que te voy a meter la escoba por el culo", dijo una de las veces. La directora, habló con ella antes de empezar a trabajar. Me sentí atrapada, ahogada, asesinada por dos mujeres. 

Al dia siguiente"Renuncié". Fuí víctima, y aún lo soy cada vez que la directora me acosa con sus pupilas.

He escrito esto por mis lágrimas.


Ana Tapias

Vivimos

Vivimos dias en blanco y negro, sin un muy invierno frio, al que la nieve se resiste a llegar,  con  algunas flores nostálgicas,que han soportado estoicamente el desahucio del sol, con la inquietante incertidumbre sobre quién nos gobernará. Caminamos lentamente, con la mirada perdida en el horizonte anhelando que salga el color.
Ana Tapias.

miércoles, 20 de enero de 2016

Juicio por el asesinato de Isabel Carrasco

  Isabel Carrasco, se dedicaba a la politica, ocupó varios puestos de relevancia, el último presidenta de la Diputación de León. El 12 de mayo de 2014, "presuntamente" Montserrat González  la disparó, y  la mató. Hay otras dos mujeres implicadas: Triana, hija de Montserrat y Raquel Gago, amiga de Triana, que participaron en el asesinato, según el Fiscal jefe de León.
Uno envuelto en sus tragedias de la supervivencia, olvida la crónica de sucesos, que flagelan su esperanza en el ser humano. Harto del trabajo, llega a casa, pone la tele, y se encuentra con  una mujer enlutada, sobria, justificando que ha matado a otra mujer, por salvar a su hija, que no se arrepiente, que si Rajoy no la hubiera nombrado presidenta  de la Diputación,  no se hubiera visto obligada a hacer lo que hizo. Y uno se pregunta¿Sino estará viendo una pelicula de Almódovar, con Julieta Serrano como protagonista?

Ana Tapias

lunes, 18 de enero de 2016

Bangladesh

Mientras estudiaba el "Canje de  documentos entre bibliotecas",   han vuelto a mi mente  las imágenes de mi pesadilla de esta noche. Era mediodia, me dirigía a casa, no me quedaba mucho para llegar. Se abría una trampilla en la acera, miraba incrédula, había monos trabajando. Seguía caminando, mi vecina Raquel iba detrás, delante mia  iba un oso, grande, fuerte, robusto. Me di la vuelta."Un oso", la dije. No me contestó. Parecía una persona, hasta que empezó a gruñir y a moverse amenazadoramente. Corrí, me desperté asustada, envuelta  en una pesadilla.
 Algo aburrida por el estudio, busqué la edición digital del diario"El País", donde leí que   en la Guerra de Independencia de Bangladesh de Pakistán, hace 40 años. Las mujeres fueron violadas por los soldados paquistaníes. Lo que las llevó a la marginación social, a vivir estigmatizadas por la tragedia que sufrieron, a ser  olvidadas durante décadas. Ahora,  han sido reconocidas como"Luchadoras de la Libertad", cobrarán una pensión, pero, sus violadores no fueron juzgados y yo opino que  han de serlo, para que despierten de una vez de su pesadilla.

A  ellas
Ana Tapias

sábado, 16 de enero de 2016

Ir a Misa

Ganarse ir al cielo me parece muy díficil, y más para mí, que llevo sin pisar la Iglesia 25 años. Una de las asignaturas de mi carrera fue Historia Antigua, donde comprobé como el catolicismo era una copia de las creencias egipcias, lo que terminó con mi fe, que agonizaba tras dejas atrás mis años escolares, de monjas torturadoras y curas obsoletos. 
Reconozco que cada vez que entro en una Iglesia, la paz me invade, mi alma se acurra sintiéndose algo extraña,  por no tener la fe de los que rezan a mi lado." Cómo me gustaría tener fe" pienso, y asi voy a caminando por la senda del agnosticismo.

Ana Tapias

viernes, 15 de enero de 2016

Es curioso


Es curioso como se instalan  en nuestro corazón personas que no conocemos. Esta semana ha muerto Bowie, y Alan  Rickman, y las lágrimas han plagiado momentos de dolor de nuestra vida íntima. 
Tal vez sea, porqué  nos ayudan a combatir a la Edad Media, en que se ha convertido nuestra montonía, plagada de seres obscuros, tiranos, torturadores, inquisidores, ladrones, que nos condenan a una realidad de incertidumbres, de la que nos evadimos soñando con los seres de plasma.
Ana Tapias

jueves, 14 de enero de 2016

La tapicera

La lluvía embadurnaba anoche las calles, los tejados, los árboles, los monumentos, de Segovia. Iba a un bar, había quedado con una amiga y su última conquista, cuando la ví con su perro negro, lanudo.
- Hola, la dije
-¡ Cómo llueve!, respondio.
-Hacía mucha falta.
-Si
Seguí caminando, me guiré hacia ella. Sentí el impulso, la necesidad,  de darla el pésame por la muerte de su marido, hacía dos meses, el tapicero. Un hombre alto, guapo, fuerte, víctima de un cáncer
                                                                                   -Siento lo de su marido.
                                                                                   -Gracias. Hago mi vida de siempre. Voy a trabajar con mi hijo. Estoy con los nietecillos, pero,  al entrar en casa le echo mucho de menos, dijo profundamente abatida.
                                                                                      -Ánimo, solo fui capaz de murmurar.
Me alejé cargada  de su  tristeza, lloraba al compás de la lluvía que caía con brusquedad. 
 Entré en el bar, no habían ido. La tristeza me obligaba a no hacerme preguntas, a no cuestionarme la mala educación de mi amiga,  que no fue capaz de avisarme.
 La lluvía no daba tregua a mi mirada. 
Ana Tapias.

miércoles, 13 de enero de 2016

Interrogantes

Siempre he creido que la vida era una película, donde una cámara iba abriendo el plano lentamente, enfocando formas con aguda destreza, con fria monotonía, con angustía de una muerte que llegará. Anclada en el recuerdo  como si fuera un protocolo de  felicidad.
Pero¿Qué queda cuando dejamos de mirar? ¿Qué nos espera detrás del silencio?¿Quién no llora al mirar al firmamento?¿Quién no desea atrapar a la nieve?¿ Qué nos lleva a sortear la distancia de una sonrisa?¿ Quién nos empuja a  ha asumir el fracaso de una coma mal puesta?
Siempre he creido que para escalar hacía las respuestas, había que saber amar

Ana Tapias

martes, 12 de enero de 2016

Al filo

Al filo de la vida se encuentra la realidad, que compra, vende, recicla momentos, que camina secuestrada por la voluntad de sobrevivir.
Hoy la Intrahistoria de nuestro país, dará paso a la Historia de un nuevo Parlamento, miuy fragmentado, que tiene la obligación de  dialogar, de entenderse, de construir la arquitectura de la recuperación económica.  Elegimos a nuestros politicos para que husmen entre nuestros sueños y  los escolten hacía el amanecer. Esperemos que no nos defrauden.
Ana Tapias.

lunes, 11 de enero de 2016

Algo no va bien

Algo no va bien cuando las ecuaciones no salen. Una Infanta, con el rostro firme, acuoso,viril, sentada en la silla de los acusados. Nadie entiende cómo ha llegado a ese lugar, pues estaba destinada a una de las sillas reales. La XI Legislatura comienza mañana,  sin consenso para casi nada, ni para constituir la Mesa del Congreso, ni para  votar a un candidato a Presidente. Vivimos en una sociedad de incógnitas cuyo resultado es díficil de prever

 Ana Tapias

domingo, 10 de enero de 2016

La mamá de Luis Callejo

Llegaba cansada a la Intercambiador de Moncloa, a las 17. 15. Saqué el billete para las 18 horas, fuí al andén número 9. Hablé con Gonzalo de seis años y su madre, mientras esperábamos que llegara la hora. El conductor abrió la puerta, le enseñé mi billete. Me senté al lado de la ventanilla, en la primera fila, subía la gente y nadie elegía el asiento contiguo al mio. Una mujer mayor miró el hueco vacío e introdujo su cuerpo en él. Había mucha cola para entrar en el bus. "No va a caber tanta gente", dijo. El conductor fue a buscar un papel con el número de pasajeros." A ver si hay algo raro en el autobús", dijo asustada e inquieta.
El conductor volvió, se sentó, arrancó el autobús. La mujer se santiguó. A mí me sorprendió, pero recordé cuando yo lo hacía al salir de casa, impregnada del catolicismo de las Madres Concepcionistas. 
"Lo paso fatal viajando, pero mi hijo tuvo un hijo"Telmo", por eso vine a Madrid",  dijo. Empezamos a hablar, a través de los kilómetros que  separan Madrid de Segovia, me adentré en la vida de M. Paz. Viuda de Alfonso, madre de seis hijos, uno de ellos el actor Luis Callejo. Me contó cómo había descubierto su pasión por la interpretación, dejando la carrera de Derecho, trabajando por la noche para pagarse la carrera de Arte Dramático, que podía actuar en tres idiomas. Tiene una película en cartelera"Palmeras en la Nieve". Hace de malo. Sabe que a su madre no le gustara verle en ese papel, asi que  la  ha sugerido que no vaya al cine.
También hablamos de mi madre, a quien conocía desde joven, de que en Segovia había  muchas colillas por la calle, y del colegio Concepcionistas, y de sus profesores. 
A M. Paz se la hizo corto el trayecto y yo descubrí las candilejas de un hombre fiel a un escenario.

A M Paz.

Ana Tapias