martes, 31 de mayo de 2016

Cada vez

Mis abuelos, maternos, vivían enfrente de mi casa;  solo tenía que cruzar un pasillo alargado  para acceder a mi  refugio, donde me escondía de lo que me hería. Muchas mañanas, llamaba a la puerta, mi abuela abría la puerta."¿Y el abuelo?, preguntaba", "Duerme", contestaba pacientemente, mi abuela. Ahora, cada vez que entro en el dormitorio de mis abuelos, vuelvo a ser la niña de seis años, que despertaba a mi abuelo, Leoncio. Ilusionada, feliz, contagiada de inocencia; que ya he abandonado en el basurero del ayer, imposible de reciclar. Me asomo al espejo, me pregunto¿Si mi abuelo estaría orgulloso de mí? No seguí la norma: no me he casado, ni he tenido hijos; vagabundeo de trabajo en  trabajo; y amo escribir. Debería saltar dentro del espejo, viajar hasta la frontera, muda, de la"Dictadura" en la que le obligaron a vivir, para explicarle que las mujeres somos libres para decidir. Tal vez mi abuelo  lo entendiera, o tal vez no.

Ana Tapias

lunes, 30 de mayo de 2016

Me robaron

Iba muy cargada; a la espalda mi mochila, en mi brazo derecho mi nuevo PC, en mi brazo izquierdo la maleta, de mi cuerpo colgaba mi bolso. Bajé las escaleras, metí el Metrobus en la máquina, en la estación, Santiago Bernabéu. El torno, no me dejaba pasar, me sentí atrapada en medio de una encrucijada de supervivencia; donde debía elegír entre quedarme cobijada bajo  la realidad, o caminar hacía mis sueños. La maleta se adelantó, pasé con la mochila y el PC. Me giré a coger el Metrobus, no estaba. Tres adolescentes, reían. "Me lo habéis quitado", dije. Miré a la Taquillera, que se parapetaba detrás del cristal, sin inmutarse; ni siquiera salió a consolarme.  "El miedo no me vencerá", pensé.  Me habían robado, y nada podía hacer. !La ley como la vida es injusta!


Ana Tapias

lunes, 23 de mayo de 2016

Blancanieves se equivocaba

Ayer, compré un libro para la nieta de unos amigos, de mis padres. Me incliné por Blancanieves, me parecía más rosa, más de niña: dando de lado a  un Peter Pan, sonriente, y aventurero. Sentí curiosidad, de cómo estaría escrito la Blancanieves del Siglo XXI. "El principe besó a Blancanieves, y se deshizo el hechizo", terminaba." Blancanieves se equivocaba.  Las princesas han tirado a la basura: coronas, escobas, planchas, fregonas. Quieren ser astronautas, ingenieras, pilotos, maquinistas, mineras. No esperan besos, luchan por crear un mundo mejor", pensé. El tiempo también pasa para los cuentos. 



A  mis sobrinas, Mariana e Inés, con todo mi amor.

Ana Tapias

Agujas

No sé que me da más miedo, un politico de lengua afilada o la punta de una aguja en manos de una enfermera novata,  a punto de hacerme un ánalisis. Un técnico  analizariá en el laboratorio mi sangre. Llamariá, perplejo y confundido, para contarle, al médico, el resultado. "Hay, leucocitos electorales; rebeldes, díscolos, soñadores; algo cabreados; pero, dispuestos a votar el 26-J".diría el técnico. El médico me recomendaría que fuera a un buen psicólogo

Ana Tapias

sábado, 21 de mayo de 2016

Ser o no Ser

El ser o no ser de Shakespeare, se ha colado en la final de la Copa del Rey. Hoy la juegan, en el Calderón,  el Barsa y el Sevilla. Un juez, como si fuera una cuestión de Estado, ha deshojado la margarita. Sí a la"estelada". Los partidos politicos, se han lanzado al campo, robándose el balón unos a otros, tirando a la porteria electoral, el gol de la" libertad de expresión". Algunos politicos, dijeron que no asistirían al partido. El"sí", los ha llevado al palco de las ausencias, que se va a quedar pequeño; entre codazos admiraran la belleza de la estelada , y ,escucharan indiferentes la pitada al Himno nacional. El ser o no ser de la"Independencia", catalana, debería hablarse entre todos los españoles, y acabar con la guerra de izar una u otra bandera. El odio es una bala que es mejor no disparar.

Ana Tapias

Pequeños mundos

Pequeños mundos, con alfabetos de distancias, nos llevan a retroceder hasta nuestro yo. El egoismo, acaudilla nuestra pirrica victoria sobre los sentimientos ajenos. Olvidando, a menudo, que la gran batalla de la vida consiste en derribar muros de silencio.

Ana Tapias

jueves, 19 de mayo de 2016

La otra vida

Leo un articulo en el LOC(del Mundo),Titulado"Los grandes borrachos de Hollywood". Descubro como Borgart, Tracy, Clift, Ava, Burton, O´toole; calmaban sus penas pegados al alcohol. Derrotados por los héroes a quienes interpretaban. Hombres, y mujeres, sin arrugas,  que caminaban en la pantalla grande como si fueran gigantes; que parodiaban delante de un espejo ser felices, cuando eran seres en  blanco y negro, que nos hacía soñar en color. Los mitos nos aclaran la eterna duda"No hay otra vida,  más allá de las estrellas".

Ana Tapias

miércoles, 18 de mayo de 2016

La derrota

Tuve que rechazar un trabajo en el Instituto de Coca, por no tener autobús para ir. La Junta de Castilla y León, me borró de la bolsa de"Subalterno", aparcándome en la cola del paro, su nueva politica de empleo; y, ahora acudo a trabajar en mis pesadillas. Hace unas noches, fui a incorporarme a un Instituto, recorrí las clases para memorizar las aulas." No vendré a trabajar, la Junta, me ha eliminado de la bolsa", dije, al presentarme  a mis compañeros, con lágrimas que caían por mis mejillas. Me desperté incómoda, ajada, gorda, por el  dolor. La noche pasada, me encontraba perdida en un colegio grande, con un gimnasio de gradas. Buscaba la bilioteca, pregunté, me indicaron. Entré en el aula-biblioteca, ví a dos hombres y una mujer, sentados. Me interrogaron con la mirada,"No puedo trabajar aquí, la Junta,  me han quitado de la bolsa". Me desperté derrotada, con lágrimas claveteadas, crucificadas, herreteadas, a la almohada.



Ana Tapias

lunes, 16 de mayo de 2016

Sonrisa

A menudo, me sorprende ver a gente sonreir por la calle. Pienso ¿Cómo serán sus digestiones emocionales?¿ Quién acariciará sus ideas hasta llevarlas al estado de gracia?¿Adónde va su felicidad? En una sociedad que cultiva la tristeza, como si fuera una forma de esclavitud; es de agradecer una sonrisa en un paso de peatones; una canción de carcajadas bajo la lluvia; una efusiva mueca de optimismo en la cola del INEN. A veces, mi sonrisa alcanza a mi mirada, y sonrio.


Ana Tapias

viernes, 13 de mayo de 2016

La lluvia

La lluvia, resbala por el patio de vecinos, como si fueran los palillos de los tambores, que tocan en Semana Santa. La agonía es eco en las  puertas, en las ventanas, en las pinzas, en la ropa tentida, en el alma de los cadáveres que inundan el aire. La lluvia, arrasa sonrisas escondidas detrás  de los cristales, que anhelan sobrevivir al recuerdo.


Ana Tapias

El lenguaje de las flores

Hay flores que hablan desde sus nichos de silencios. Su lenguaje aún no ha sido descifrado, sólo acariciado por un poeta acalorado en una noche de taberna; auspiciado por un mecenas deslenguado; con hedor a nicotina; con la melancolia ajustada a las ojeras;  con sueños resquebrajados en la rutina. Le conduce a través de calles sinuosas, plagadas de retoques; a una floristeria imaginaria, vacia de sentimientos, sucia de vida.  Le acerca al cristal, una flor emite agudos sonidos. "Elígeme a mí, quiero sonreir en un florero de besos, junto a tu almohada de soledades. Elígeme a mí, me ahogo en esta  cárcel de olores". Entonaba el poeta, llorando, ahito de vino y con la voz rota,  por ser el  intérprete de tallos y pétalos. 



Ana Tapias

miércoles, 11 de mayo de 2016

Otras vidas


Me gusta mirar casas ajenas, me cuelo en su intimidad e imagino la felicidad  que dibujan en sus pasos; el amor de sus gestos; la amabilidad de su rutina; el rumor de sus preocupaciones; la cadencia de su cansancio; las palabras inmunes a la distancia que dirán.  Pero tal vez sólo sean oasis de soledad iluminados; o mi frugal anhelo de ser otra silueta enmarcada a lo lejos.


Ana Tapias

martes, 10 de mayo de 2016

Víctima 17

Ayer fue asesinada otra mujer, la número 17, en Zaragoza. Un mosaico de lágrimas recorre los rostros de sus familiares, que se interrogan sintiéndose culpables;  que miran al  cielo buscando una explicación.  A unos cientos de kilómetros del cadáver, dos hombres se abrazan, sonrien, se van a tomar unos botellines. Celebran que la izquierda va a derrotar a la derecha; que si se puede; que el PSOE suplicará su ayuda; que anularán leyes y decretos; que no pasarán. Y una, que no cree en las direcciones; que confunde la derecha con la izquierda; que llora por ella y por su olvido. Piensa que  los héroes sólo existen en los cómics. 

Ana Tapias

domingo, 8 de mayo de 2016

Amapolas

Las amapolas mueren rápidamente, sus pétalos se desgajan de su cuello, que queda marchito, abandonado, desdibujado; en medio de una telaraña de silencios. Nuestra vida muere lentamente, mientras nos preguntamos quiénes somos, y qué nos espera al otro lado. El deseo de ser fuertes, valientes, aguerridos guerreros; hace que plagiemos a otras  sombras; que se desvanecen bajo la lluvia; que nos regalan lágrimas; que nos cubren de envidias y mentiras. Las amapolas son más sinceras con el viento, que nosotros con el espejo.




Ana Tapias

sábado, 7 de mayo de 2016

Abuelita

Por la mañana, suelo recordar lo que sueño. Desayuno envuelta en imágenes de la realidad nocturna, que obligan a mis ojos a reubicarse, a abrirse, a mirar al dia.  Hace dos semanas, me reecontré con mi amiga, Mª Paz, fulminada por un infarto a los 47 años, en septiembre de 2015. Aparecía guapa, joven, delgada, en el grupo de amigos.¿Qué haces aquí, si estás muerta?, la pregunté. Me miró como si estuviera loca. La gente no muere en los sueños. Asumí su presencia, y no la volvi a hablar. 
La  noche pasada, dormía plácidamente, mi abuelita, Encarna, se tumbó en mi cama. Estaba guapa, con buen color; con esos mofletes gorditos que me volvían loca; se movia a su antojo por la cama. Llevaba un papel en la mano, me hablaba. No la abracé, ni la besé, a pesar de lo mucho que la echo de menos. Me daba miedo. Di la luz asustada, se había ido. Tal vez algún dia, sea valiente, y me atreva a abrazar a la muerte.
Ana Tapias

Reihané Yabarí

Hay dias como hoy, que ni la lluvia sabe cómo ocultar mis lágrimas. Una mujer, iraní de 19 años, fue torturada hasta que se declaró culpable de matar al hombre que la intentó violar. El juicio no se celebró con las suficientes garantías legales. Ha pasado siete años en la cárcel, pero, la familia del médíco, Morteza Abdolalí, no la ha perdonado. Y gracias a la "ley de Guesas": que permite sangre por sangre, Reihané, ha sido asesinada esta madrugada, la han puesto una soga al cuello.Los mulás no entendarán mis lágrimas, pues viven entregados a defender una ley sorda, que condena sin escuchar. Mis lágrimas,  cubren el cuerpo sin vida, de Reihané, como si fuesen una corona de flores. Descanse en paz.



Ana Tapias