lunes, 5 de septiembre de 2016

Cigarreras

Leo un artículo sobre las" Cigarreras", en "Agente provocador"; me lleva a un libro de Ana Muiña" La linterna sorda"; y las fotos de las pioneras, que lucharon por los derechos de las mujeres en el Siglo XIX; cuando la mujer era un ser oculto tras los visillos, las faldas, las cerraduras, de las casas; cuando la mujer era un ser sin voz ni voto; cuando la mujer era un objeto incrustado en el ritual del apareamiento. Nos enfrentamos a la utopía de conquistar una sociedad de iguales, donde las sonrisas no sean bofetadas; donde la voces no sean silenciadas; donde los muros sean derribados; donde las caricias impongan su deseo frente a la dominación; donde la mujer sea libre para decidir. Las "Cigarreras" son un espejo para soñar. 

Ana Tapias

Claustrofobia

Hace muchos años que sé que hay más gente que tiene claustrofobia a ser buena persona, que gente que disfruta siéndolo. He aprendido que somos los protagonistas de las "Pinturas negras" de Goya;   que las sombras nunca nos protegen de la venganza; que las sonrisas, que las palabras nunca son gratuitas; que nadie regala nada;que la respiración, que el latido,  diluyen la bondad; que la muerte es la única estrella, que nos aliviará el dolor de convivir con el egoísmo, la tortura, el maltrato y la envidia. La claustrofobia derrota al ser humano que reza en soledad.

Ana Tapias

domingo, 4 de septiembre de 2016

Sifones verdes

 Me gustaría refugiarme en mi infancia,  para volver a tener ilusión, fantasías, sueños; jugar a que todo es posible;  imaginar cuentos interminables, para escribirlos; ponerme los zapatos de tacón de mi madre y de mi abuela; sentir que la muerte no es real.  Mi infancia son los  sifones verdes de la" Revoltosa", que yace escondida  en un armario de la casa de mis abuelos; refugiada en el abandono de un reloj parado, que ha olvidado marcar el paso del tiempo,  que siempre llega acuchillando la inocencia.



Ana Tapias


sábado, 3 de septiembre de 2016

Elefantes

Mis imágenes de elefantes las asocio a dos películas: Tarzán y Hatari. Siento debilidad por esos animales grandotes, esplendidos, obesos en su justa medida. Me deja helada el titular" La caza acorrala al elefante", sigo leyendo el articulo del" Diario el Mundo", firmado por Teresa Guerrero; no doy crédito a la información. Como sigan cazando paquidermos a ese ritmo, África se quedará sin ellos, y el mundo llorará su ausencia. El ser humano cada día se deshumaniza más, no logro entender como la evolución ha deparado en máquinas que matan, en vez de corazones que sienten. Hemos de luchar entre todos contra la violencia, que es la pandemia de nuestra sociedad 2.0
Ana Tapias

La politica es un culebrón

Leo los titulares de los periódicos de hoy, uno de ellos dice" Sánchez resucita el Gobierno del cambio para justificar su "no" a Rajoy. ¿ Qué quiere hacer Sánchez y con quién? Si Ciudadanos y Podemos no se hablan, ni se hablarán, por la desconexión catalana. Creo que Ciudadanos ha dicho que quiere a otro candidato del PP a presidente de gobierno. Muchos  españoles, estamos hartos de soportar a estos señores que no hacen nada, de nada. Llevan dos elecciones, y, aún no se han puesto de acuerdo;  como tengamos que votar una tercera vez  el día 25 de Diciembre, lo que va a hacer el pavo de la mesa de navidad, que parece que se va a salvar este año de ser trinchado; el resto votaremos nulo.
Ana Tapias

Campanas


A las ocho menos cuarto, los sonidos llegan a cuenta gotas como si fueran débiles emociones pautadas por la rutina. Oigo campanas, su latido se incrusta en mis pestañas, que son las tejas del pensamiento en mi rostro.  Quiero posarme, balancearme, acunarme, en su latido de besos inciertos;  de amaneceres sin destino; de lágrimas dibujadas en la rutina;  de rostros cubiertos de neblina, por el paso del  tiempo de los cementerios sobre ellos. A las ocho menos diez, llega el silencio a mi figura de campana.

Ana Tapias

viernes, 2 de septiembre de 2016

Amanecer

El amanecer de Segovia, ciudad pequeña, es en  silencio. La luz se deja querer,  tranquila, pausada, sin agonías;  deseando encontrarse con las calles limpias, recién regadas por el camión del Ayuntamiento. Los pájaros hablan de árbol a árbol, sin prestar atención a los gruñidos de los coches. La luna saluda a los incipientes, inconstantes, trémulos, rayos de sol, que anuncian que en la vida todo es posible. Suena el despertador al otro lado de la cama, la cafetera gime, el locutor trasmite la realidad impasible. El día se abre sin pensar: amanece.
 
Ana Tapias