martes, 5 de agosto de 2014

Sombra

Mi sombra se rompe una y otra vez, no sé cómo pegarla. Mis brazos, mis ojos, mis manos, mis piernas, mis pies, mi cabeza, mi corazón , y ,demás anatomía. vagan separadas buscando sentido a la vida para volver a unir mi cuerpo,  que se niega a ser humano, prefiere ser espacio. Mi sombra no admite la violencia, ya son 34 mujeres las asesinadas. A este paso me voy a quedar siempre sin sentir el atardecer en mi cuerpo, a este paso me voy a recordar en una fotografía, hasta que cesen la muerte de mis 34 sombras.

Ana Maria Tapias Garcia.

lunes, 4 de agosto de 2014

Fotos

Las fotos nos las encontramos como el dolor. El dolor llega de diferentes maneras a nuestra vida, nadie está a salvo de él, ni siquiera los valientes que no temen a nada ni a nadie. Recuerdo las palabras de un chico que conocí una noche de primavera" Yo no tengo miedo a nada". Creo que se equivocaba. Hay que temer al dolor, a no saber sonreír cuando nos lance su espada al corazón, y tengamos que caminar con él, como si fuera una instantánea robada al destino. 

Ana Maria Tapias Garcia. 

domingo, 3 de agosto de 2014

Soy un niño palestino.

Me gustaría aislarme del dolor que me agrede. He muerto en  los ataques israelitas en un bombardeo. Mi familia llora, no entiende mi destino. Mi familia sólo quiere enterrarme en paz y olvidar, pero los ataques siguen, sus oídos no dejan de recordarme, explotan sus tímpanos que yacen en mi ataúd.
Quiero meterme debajo del atardecer para no morir y sobrevivir en una calle cualquiera sin violencia, soy un niño palestino asesinado.

No más violencia.

Ana Maria Tapias Garcia. 

Nino Bravo

Hoy Nino Bravo cumpliría 70 años, pero se quedó en los 28 años en una carretera, su voz no se ha descontextualizado de nuestra memoria,  que le busca en los momentos donde Noelia es aquella mujer, o aquel hombre a quien amamos; donde América es el paraíso al que huiríamos de la monotonía; donde libre nos sentimos al pisar en el horizonte sin amenazas.
 Nuestra memoria le imagina con el pelo blanco, media melena ,arrugas en su frente. Nino es una voz atrapada en el asiento de un coche.
Ana Maria Tapias Garcia. 

sábado, 2 de agosto de 2014

Maria del Carmen Marín

María del Carmen Marín.
Carmen es la víctima número 32 de la violencia de género,  era acosada una y otra vez por Hamid.
No imagino la tortura que debió pasar, la incertidumbre que le llevaría a la desesperación de saberse asesinada por una decena de puñaladas.
Carmen, querida Carmen, lloro tu asesinato desde mis palabras, te arropo en tu tragedia. Créeme si te digo que te quiero, y que no perdonaré a tu presunto asesino.
Carmen no deberías haber quedado atrapada en el recuerdo, deberías haber viajado de vacaciones por el mundo de los sentimientos,  hasta quedarte afónica de gritar " Te quiero".
Carmen, querida Carmen, te echaremos de menos.

Con cariño a la memoria de Carmen Martin, descanse en paz.

Ana Maria Tapias Garcia 

Sábados por la mañana

Está mañana al desayunar escuché en la radio una Muñeria, y, el mundo se me vino encima. Se me cayeron años de olvido, años de naufragar, años de vagabundear en otras músicas. Mi abuelo materno conoció al Señor Antonio, un gallego de una aldea de Vigo: Bembrive, con 31 años, que se prolongaron hasta la eternidad.
Se echaban de menos, pues vivían a seiscientos kilómetros, él uno del otro.  El Señor Antonio le grabó en un radio casete Muñerias, para acortar la morrriña. 
Mi abuelo, cada sábado por la mañana, antes de oír el sortero de lotería, recordaba a su amigo, Antonio, con el que tantos viajes y tantas sonrisas compartió.
 Esta mañana me acordé de  aquellos  años donde bailar al ritmo de la Muñeira, parecía fácil, pero no lo es, exige entrenamiento del recuerdo, a veces salen agujetas,  que ruedan por las mejillas sin consuelo. 

Con mucho amor a mi abuelo y al Señor Antonio.

Ana Maria Tapias Garcia. 

viernes, 1 de agosto de 2014

Sagas familiares

Las sagas familiares en la política, ahora están de moda los Pujol, se reproducen como si fueran malas secuelas de una película de terror, donde el malo se levanta con el mismo apellido varias veces para seguir matando a los pobres ciudadanos, que malviven  atados a un árbol que tira y tira de su cuello,  terminando ahogados en sus miserias, mientras los miembros de la saga sonríen sabiendo que nunca irán a la cárcel, pues cuentan con arsenales de abogados que limpiaran sus huellas de sangre en  Suiza.
Las sagas familiares en la política prevaricaran contra la soberanía popular..

Ana Maria Tapias Garcia.