martes, 9 de septiembre de 2014

Reos e la tristeza

A veces me siento triste, otras descubro la tristeza en la gente que me rodea. Ayer intentaba convencer a una conocida en tratamiento psiquiátrico,  que la tristeza forma parte de nosotros mismos, y cada uno la vence como puede: unos van de compras, otros beben, otros hacen fotos, otros comen a deshoras, otros critican a los demás y los valientes  seducen a la  alegría. 
Encuentro sus rostros desfigurados por el ácido. Posan con vestidos diseñados por una mujer cuyo rostro es Picassiano. Sonríen como si fuera fácil hacerlo. Al verlas sé que la vida es para que los que luchan, para los que se enfrentan con el dolor cara a cara sin estrecheces en la mirada.

Ana Maria Tapias Garcia

lunes, 8 de septiembre de 2014

Ser Obama o Puttin

¡ Qué difícil saber mirar!
La vida está llena de dudas e interrogantes,  que nos acosan desde que nos levantamos hasta que nos acostamos,  y eso que sólo somos ciudadanos que caminamos bajo las estrellas, no imagino lo duro que sería ser Obama o Puttin, y,  tener la responsabilidad de dirigir a nuestros compatriotas a la alegría o la tristeza,  con la destreza de nuestros actos. 
Las nubes lloran por sus errores,  que ellos saben si atacan a sus conciencias o no lo hacen.
La lluvia cae sobre su paraguas de indiferencia o les resbala por las mejillas como lágrimas inconfesables. 
¡ Qué difícil saber mirar el error o el acierto!

Ana Maria Tapias Garcia.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Fotos.

Hago fotos buscando otras realidades,  no me acostumbro a la que  me ha tocado vivir.  Me agota ver la muerte, la hipocresía, en rostros desfigurados por la distancia. Lloro sin recelo ante la violencia, no la mitifico como algo a lo que recurrir cuando no se sabe qué hacer.
Hago fotos para besar otras circunstancias,  que no salen en las noticias de los periódicos, que no llegan al Wasshatp,  que no se cuelan en mi Facebook, que no dejan huella en mi cuenta de  twitter.
No sé si soy buena fotógrafa, pero, me gusta imaginar con otros mundos done los extraterrestres sonrían.

Ana Maria Tapias Garcia.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Jesús....

Hace muchos años que le conocí, era simpático, charlatán, ameno. Le veía los sábados por la noche, siempre sonreía. Nos mandamos sms, messenger, le escribí algunos cuentos, entre nosotros había cariño, no llegamos a salir.
Jesús, a quien apodé Sancho Panza, yo era su Dulcinea, empezó a salir con una chica, dejando atrás una mala relación, que me contaba con pena y desgarro interior. 
Nuestros caminos se separon, hasta que hace 2 meses me mandó un sms a las tres de la madrugada,  y supe que algo no iba bien. Le pedí su wass para que me contará y me respondió "que se había quedado ciego". Pensé que era una de sus bromas, no lo era. Ayer supe la realidad" Jesús no tiene horizonte", un tumor cerebral le ha robado la vida y a mí a mi Sancho Panza.

Te quiero Jesús, siento que no lo sepas, tal vez si lo supieras y por eso te quisiste despedir de mí. Escribo esto con lágrimas y un nudo de dolor.
Jesús, pirata, te imaginaré, siempre, al borde de mis sueños peleando contra gigantes.

Con cariño  y nostalgia a Jesús, el mejor mecánico de coches de Matabuena( Segovia)

Jesús murió hace 3 días.

Ana Maria Tapias Garcia. 


viernes, 5 de septiembre de 2014

Costumbres

La  OTAN se reúne ante la amenaza que avanza sin tregua hacia Europa. Estoy en contra de la violencia, pero no quiero que mis costumbres se vean anuladas,  por la intransigencia de unos hombres que no dudan en matar como si fuera fácil. La venganza no tiene sentido, ni excusas. 
La venganza de las costumbres se cierne sobre la viudas en la India,  que son tratadas como fantasmas. No existen. No viven no sueñan. No aman. Malviven encerradas en la cárcel de un matrimonio que forma parte de su pasado. 
Las costumbres son una forma de alinear, de condenar, de no avanzar. Las costumbres han de cambiar. Las mujeres pueden soñar.

Ana Maria Tapias Garcia. 

jueves, 4 de septiembre de 2014

En un parque de Madrid

En un parque de Madrid la arena cruje, las miradas se vuelven inquisitivas, nadie se fía de nadie, un delincuente roba niñas, un delincuente nos acosa con su imperturbable maldad. Me cuenta una abuela que hay policías de paisano, eso me tranquiliza, que han puesto cámaras de seguridad, pero tengo miedo ante él. Todos hablan del hombre invisible,  que se hace visible cuando actúa. Nadie está a salvo, agarramos a nuestros niños en la arena, les contamos que no hablen a nadie, no hay libertad en un parque de Madrid, sólo interrogantes sobre un hombre alto, que finge llevar barba y conocer los nombres de los niñas, no hay libertad, sólo miedo.

Ana Maria Tapias Garcia

Camino estos dias por Madrid

Al llegar a Madrid  sentí  que un pederasta andaba suelto por las calles,  me encogí del miedo en mi asiento del metro.
Mis sobrinos no están a salvo, les hablo sobre el peligro, les aconsejo sobre lo que deben o no deben hacer, pero hasta que la policía no le encuentre ir al parque se ha convertido en algo lleno de incertidumbre.
Mis pies se apresuran en los semáforos, recapacitan sobre la soledad de los hombres y de las  mujeres sin cobijo que me encuentro.  Mis manos quieren atrapar su dolor y vendárselo como si fuera una herida que se curara.
Mis oídos se llenan de agujetas al escuchar el sonido de las ambulancias". Soy de Segovia", me repito cuando mi corazón se acelera por los ruidos.
Caminar por Madrid es acercarse a las estrellas que caen.

Ana Maria Tapias Garcia.