El recuerdo es una vieja fotografía, escondida dentro de la memoria de las
ausencias, de quienes somos y nunca nos iremos-. En la imagen, aparecen cuatro chicos jóvenes trajeados;
tres de ellos con corbata, uno de ellos fumando. Una de las caras, que sonríe es
la mía, pues soy parte de él; yo estaba allí, caminando en blanco y negro, al
lado de la castañera, que se afanaba en asar las castañas para sacar su familia
de la pobreza clandestina, que se calentaba dentro de sus manos. No vamos abrigados, nos creemos que somos
inmortales, pero pronto llegará una guerra que nos destrozará la calma y
nos convertirá en sujetos sin voz, anclados a una dictadura, de la que saldremos
mayores para ser libres. Nací con cincuenta y nueve años, pero no tenía arrugas,
no estaba enferma. A los siete años, un cáncer me dejó enferma, estuve diez años
sufriendo. Morí con 75 años,, dejando atrás, mi forma de hombre para ser una
niña, que ahora envejece. Dentro de unos años, formaré parte de mis sobrinos y
seguiré soñando.
lunes, 4 de octubre de 2021
Soy recuerdo
A la memoria de mi abuelo materno Leoncio Garcia Redondo, con todo mi amor
Ana Tapias/ todos los derechos reservados=©
viernes, 1 de octubre de 2021
Luz del deterioro
Envejecemos sin darnos cuenta, nuestros espejos siempre nos señalan como si fueramos jovenes, y siempre nos engañan,pero llega un dia que el reloj se para, que las piermas no funcionan, que la mirada se resiste a posarse en la distancia, que el corazón se vuelve perozoso y entonces nos encontramos en otro cuepro, porque el nuestro pertenece a nuesta memoria, donde corre agil, donde sueña sin meiedo, donde baila bajo las estrellas sin frio, que recorren nuestros bautismos en la esperanza de ser eternos.
martes, 28 de septiembre de 2021
Emociones
No sé si las emociones las posterga el paso del tiempo, que besa segundos, minutos, horas, días, semanas, meses, años, pero esta mujer que he fotografiado de espaldas, para no desvelar su identidad, es una heroína del tiempo con aureola de santidad de la supervivencia. Me dijo, hace años, que se llamaba Luz Divina, me la encontraba en el parque donde iba con mis sobrinos; ella, acudía en busca de conversación, de aventurarse en la fantasía de los niños para poder sobrellevar su pasado. Nunca se casó, no sé con quién vivió, pero sé, que pasó un cáncer de ovarios, que la quemó por dentro. Imagino que, en todo el proceso, estuvo sola, aislada, encerrada en salas de hospital y lejos de las iglesias, donde acude a rezar a su dios, que es el que la levanta cada mañana. Se ha caído muchas veces, y todas ellas me cuenta, que no puede caminar, que la duelen las costillas, que ha vomitado, que nadie la ayuda en la residencia sacerdotal donde vive; pero nada la importa, pues sigue hacía delante sin mirar hacia atrás; continua Iniesta, convencida, entusiasta, que ha saltar los obstáculos, acariciando la victoria, de un mundo al que sonríe cada despertar; siempre que la encuentro eleva mi alma hacia su destino, inmerso en la elegancia de adaptarse a cada circunstancia libre de miedo, es necesario aprender de su ejemplo de resistencia, pues ella, es una mártir del sufrimiento, que debería tener su día en el calendario.
Con cariño a mi amiga Luz Divina
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©
El soporte de la fantasía
Cada semana, me gusta hacer fotografías creativas, que tienen un nexo entre
sí; el paso del tiempo sobre las personas, que encuentro en viejas fotografías,
que por algún motivo han llegado hasta mí; el
paso del tiempo sobre desusados objetos, que encuentro olvidados en
cajones cuya existencia desconocía; el paso del tiempo, en deprimidas, zapatillas, arrojadas, dentro del armario,
porque los pies buscan equilibrio que con ellas pierden; así he llegado a crear esta imagen que al
verla, me ha llevado a la escultura de la Dama de Baza, ha sido instantáneo,
fulminante, arrogante, lo que he sentido, y es que adivino que mi soporte de la fantasía está construido
sobre silencios, sobre soledades, sobre otros lugares, en los que he soñado sin
saberlo y a los que vuelvo sin pedir permiso a mi memoria
Ana Tapias( todos los derechos reservados)
lunes, 27 de septiembre de 2021
Realidades
Caminaba absorta en mi despertar, cuando varias realidades se cernieron sobre mí; un globo que surcaba los cielos de mi ciudad, cargado de seres que hablan pero no vuelvan, quienes son invitados a soñar con ser algo más que bípedos; el cristal de una tienda de ropa interior, que mostraba piernas de plástico con medias para que mis piernas gorditas y rellenitas, que se sumergen en las dudas, en las incertidumbres, en los miedos de la rutina que acosan mi libertad, se volvieran estilizadas y elegantes, si me decidiera a volar, y asi olvidar el vértigo a la mediocridad, de las personas que me rodean con sus envidias, para sentir el bautismo de la felicidad
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©
miércoles, 22 de septiembre de 2021
El otoño
El otoño cruje en silencios en blanco y negro que se acuestan en nuestra memoria, que se vuelca perezosa al escuchar el sonido del viejo despertador, que yace olvidado dentro del espacioso cajón, donde comparte palabras con camisetas estrechas, que escucharon vidas pasadas, observadas a través de cuerpos erosionados por otoños que escupen hojas como si fueran reglones tachados en medio de la nada, que invita a caminar sin rumbro dentro del ayer.
A mis cinco sobrinos, que espero me recuerden cuando sea nada. Os quiero: Santiago, Alonso, Guillermo, Mariana e Inesita
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





