jueves, 5 de mayo de 2016

Tess Asplund,

Tess Asplund, es una mujenegra de 42 años, que caminaba por una calle de rlange en Suecia, cuando se topó co300 cabezas rapadas. Se puso frente a ellos, levantando su brazo derecho, en señal de protesta. Su valentía  ha dado la vuelta al mundo. Cada uno de nosotros, tenemos la efímera responsabilidad, pues somos seres con fecha de caducidad; de escribir"No a la violencia"; de tatuar palabras donde corren las balas; de callar a quienes pretenden sembrael odio; de dibujasonrisas donde sólo hay lágrimas. Cada uno de nosotros, al menos, hemos de intentarlo.


Ana Tapias

La campaña electoral.


A los pocodiade celebrarse laelecciones, tuve claro que los Partidos no llegarían a acuerdos, y laelecciones srepetirían.  Mis amigos, decían que mequivocaba. Me aposté coellos una cervecita a que habría. Y ya estámos inmersoen la planificacióde la campaña electoral, ques usálvese quién pueda.
Si él no va al debate, yo tampoco. Si elloreducen gastonosotros también. Si ellos gritanosotros  también. 
Y todos in a la peluquería para salir guapos, y poco rebeldes  en locarteleelectorales, qusexpandin por pueblos y ciudades; al lado de las amapolaque pétalo a pétalo caerán a la tierra soberanamente.


Ana Tapias

miércoles, 4 de mayo de 2016

Muhamad Waseem Moaz.

Muhamad era el  directodel Hospital infantil de Alepo. Un bombardeo  acabó coélel  28 de Abril. Veo su foto, junto a uniño tumbado sobre una camilla; le está reconociendo; le vigila la respiración; le mira con preocupación. Unudo en la garganta trasforma mis ojos en lágrimas, que gotean la pregunta.¿Por qué ? Muhamad, acariciaba a la esperanza, golpeaba al desaliento, vendaba a la venganza. La vida se arrastra eSiria, por lacalles, por laesquinas, por loescombros,  antes de morir para siempre.


Ana Tapia

martes, 3 de mayo de 2016

Alepo

Vivimoadormilados por la rutina, qucontamina nuestra orientación. Nos perdemoen la victoria del Atlético de Madrid; en lanuevaelecciones;  en la primavera qudeja frio o calor. Olvidando que Alepo existeel mapa. Es una ciudasiria, sobre la qucaebombas alocadamente, matando sin piedad, a los que tienen ya el cuerpo cuarteado. ¿Quiébombardea? ¿Quiédestroza sueños?¿Quién rompe vidas? ¿Quién va a alzarscon la victoria en un paíde cadáveres? ¿Quién traza la venganza?. Alepo es una caceria de hombrecontra hombres, que hacanjeado su sonrisa por lágrimas.  Vivimoen paz de momento, pero todo puede cambiasi nos ponen una metralleta en la mano.




Ana Tapias

lunes, 2 de mayo de 2016

El Cubillo

El Cubillo, es un pueblo, pequeño, escondido, austero de formade la provincia dSegovia. Allí nació mi padre, y misiettios. Mis abuelos yaceenterrados, bajo el cobijo de la sierra de Guadarrama,  a la sombra del dolor dsuseis hijos, la tia Juana descansa junto a ellos, y sus quincnietos. Al Cubillo, viajábamolosábados. La abuela, Evarista, al oir llegael coche, aparecia radiante  por la puerta dcasa.  Los perros, olian la comida que llevaba mi padre, se lanzaban a poél. El abuelo, Saturnino, subía de la huerta con tomates, nos besaba,  no sonreia  iba a buscar a las vacas, que teníanombres, al prado. 
 Entrábamodentro de la casa, los gatocorríade un lado a otro, me asustaban. Saliamos a pasear poel pueblo; sorteábamos boñigarodeadadmoscas; nos topábamoco cuadrilladvacas, dcuerpoenormes, pesados, atormentados podar leche, quse movíadesenfrenadamente, arrincondonocontra la pared; hablábamocon las vecinas, qunos preguntabade quiéeramos hijas; observábamos a los burros. Cuando caia la noche, y el pueblo obscurecia, norefugiabámoen la cocina. El abuelo,  contaba historias, de la trashumancia, al lado de la chimenea. Las llamase apagaron, ahora, cada vez que vuelvo al pueblo, ya  no hay vacas que me intimiden, tan sólo el murmullo del paso del tiempo, acomodado en mi recuerdo. 

 Ana Tapias

miércoles, 27 de abril de 2016

Rechazar un trabajo

Ayer, me llamaron a las 13. 15, de la única Bolsde trabajo questaba activa en la Junta de Castilla y León, la de Subalterno. (de la Bolsa de Auxiliade Biblioteca, me quitaron  sin avisar. Mi error funo activarme al terminade trabajaen la Biblioteca Pública; puenadie mdijo que lo tenía que hacer) 
Me adjudicaban una plaza, en Coca, un pueblo de Segovia a 50 Kilómetros. Pedi dieminutos para valorar mis posibilidades.  Fui a la Estación de Autobús, el primer autobús salía a las 12.30, y yo entraba a las 8.  A lodiez minutos, volvieron a llamar, díje"qusi", para quno me quitan. Por la tarde, mi amiga, Laura Muñoz, de Ciruelode Coca, preguntó a amigos por habitaciones.  20 euros al dia costaba(Me gastaba el sueldo). Pensé en ir en cochcon alguien. Raquel, una  compañera, me aconsejó,  busca en" Bla, bla, car", no había nada. Apenas dormí por la noche.  No me rendí. A las 9, llamé al Instituto, mi futura compañera no sabía nada, mdijo que llamará a las 9.30 y hablará con el Director. Volvi a llamar, el Director, muy amable mdijo" que iba de Segovia, pero, entraba más tarde y no me podia ayudar." Mi corazón dejo de latir. Volví a  buscacasas. LLamó Mª Eugeniade Educación, para firmael contrato. La pedi más tiempo, dos horas mdio.  Otra amiga,  msugirió "Que piera al médico uua baja podepresión", yo no sé mentir, Llamé a Mª Eugeniacon la voz rota, apenas audible."Teugo qurechazar", dije. 
Me han quitado de la Bolsa. Todos mis amigos piensan"Qusoy tonta, cobarde, quno pienso coclaridad".
Msiento culpable por no saber conducir; por no dejar que mi padre de 80 años, me llevCoca cada dia en coche;  posetonta; posecobarde. Msiento como si fuera una margarita, rota en mil pétalos, tirados al vacio.  
La forma que tienJunta de Castilla y León, de gestionar  las"Bolsadempleo"e inhumanainjusta,  deshumanizada.  Han olvidado 
escuchar loproblemade la gente. Quitan de la lista a un nombre y a unos apellidos, que lloran en la obscuridadsu pensamiento. Deberían replantearssu politica dempleo, si es que la tienen. Actúan como si fueran uempresario sin escrúpulos, mandando a la gente a la Oficina del paro.

Ana Tapias. 

lunes, 25 de abril de 2016

Sucesos

Que lejos queda ya en mi memoria,  la seccióde"Sucesos", del periódico. Mi abuelo, Leoncio, leía sentado eel sofá el diario"Ya", me acercaba a él, a  mis pupilas llegabanoticiaen blanco y negro. Mi abuelo doblaba el periódico, no quería que viera aquellos horrendos, macabros, brutales,  cmenes, que me anularían la infancia, para pasar a la nómina de adulto indiferente.  Eel 2016, la seccióde"Sucesos", abarca todo el periódico. Nadie se libra de la plaga, de la epidemia,de la contaminacióde ser usucesos más.
 Ana Tapias