Un vaso cubierto de soledad, resiste día a día, la
ausencia de sentimientos, de quienes le rodean, que anhelan ser felices, sin él;
pero él, llora por ser abrazado; pero él, grita por ser escuchado; pero él, ama
para ser correspondido; pero nadie atrapará su voz, que se perderá en el
mañana.
Ana Tapias ( todos los derechos reservados)©

No hay comentarios:
Publicar un comentario