viernes, 14 de junio de 2013

Despiste en el metro

En mi se esconde una mujer tímida y una mujer romántica. Hechos que suelo ocultar. He decidido salir del armario y contarlo. Nadie creería mi doble condición pues suelo disimular muy bien, eso si la gente que me conoce de verdad sabe que es cierto. Ayer iba ensimismada en el metro leyendo " Ana Karenina", que descubrimiento los novelistas rusos.  Cuando se abrió la puerta del metro. A mi lado izquierdo había un asiento libre, que fue ocupado por una mujer de unos sesenta años. Rápidamente un  hombre se quiso sentar a su lado, donde yo estaba. Le cedí el asiento ante la mirada confusa de la mujer. Quien me aclaró que no se conocian de nada. Yo pensaba que eran pareja, por eso le quise ceder el asiento al hombre. Un hombre de su edad, bien parecido. ¡Soy una romántica hasta el metro!. Seguí leyendo a Ana Karerina y ellos no se miraron en sus asientos diferentes.
Ana

jueves, 13 de junio de 2013

Tres nuevos casos de violencia de género.

En las últimas horas han muerto una mujer, un hombre y otra mujer ha sido gravamente herida. La violencia de género es dificil de comprender. Comprender como el ser amado puede ser matado. El ser amado debe ser idolatrado, mimado y cuidado. El ser amado nunca debe ser derribado, pero lo es. Ya han muerto demasiadas mujeres y hombres en manos de los seres amado. Ya han dejado su lugar al recuerdo demasiados sueños. Sueños rotos en pesadillas del odio. Descansen en paz.
Yo condeno la violencia.
Ana

miércoles, 12 de junio de 2013

He matado una araña

Suelo mirar al techo de la habitación como consuelo por no poder mirar al suelo de la habitación y allí estaba fria, e immune a mi miedo. Me dan miedo los bichos, y más las arañas. Era cuestión de vida o muerte. Sí la dejaba viva espiaría en mi habitación. Sí la mataba sería libre. No me gustan que me vigilen. Fui a buscar el cepillo, lo subí hacia el techo, y la coloqué en la escoba y en el suelo la pisé con saña. Me senti como si fuera parte de la sociedad, donde cada dia mueren arañas y todos la ignoran. Arañan con muchas patas de tristeza en medio de sonrisas. Soy una asesina de arañas, la de ayer fue mi primera araña.
Ana,

martes, 11 de junio de 2013

Paseando por Madrid

Ayer me perdí de nuevo en la belleza de Madrid. Suelo ver edificios a lo lejos que me invitan a acercarme a ellos. Luego resultan que están más lejos de lo que imaginaba. Ayer subí por la calle Génova custiodada por dos furgones de la policia y varios a la puerta de la sede del partido popular, hasta llegar a la Plaza de Alfonso Martínez. Rodeé la plaza y ví una calle que llamó mi atención: la calle Santa Bárbara con terracitas y gente charlando. Continué la calle hasta llegar a la calle Hortelza. Me dí media vuelta a mitad de camino. Sí hubiera seguido la calle hubiera llegado a Fuencarral, donde he estado tantas veces. Quería volver andando y no en metro. Mientras camino olvidó la realdidad: la pensión que no cobraré y los espias que nos rodean. Caminar por las calles de Madrid es perderse de la realidad.
Ana

domingo, 9 de junio de 2013

Rafa Nadal

Ayer tenía el corazón dividido en la final francesa. El público estaba claramente con David Ferrer: dieron gritos, y tiraron una bengala para desconcentrar a Rafa.  Pero Rafa había pasado meses sin poder jugar por una lesión en una de sus rodillas, asi que no se desconcentró sólo jugó. No entiendo nada de tenis pero me gusta la velocidad de la pelota y los golpes para capturarla. Rafa es todo un atleta. Un atleta modesto, sufridor y elegante. La elengancia de un ganador que lloró. Lágrimas de su esfuerzo personal. La lucha siempre es victoria. Gracias Rafael por animarme a darle a la pelota.
Con toda mi admiración hacía él.
Ana

Un domingo sin resaca

Hoy no me voy a morir, y es que la útlima vez que celebré una cena con pizza y sidra en la casa de mis padres amanecí con una fuerte resaca. Una resaca que me llevó al sofá y a sentir que me moría. Sólo fue un bajón de tensión. Tengo tolerancia cero al alcohol, pero sí estoy con amigas cenando se me olvida y me dejo llevar por las risas, confidencias y la sidra. Hoy estoy viva a pesar de la botella de Sidra que nos bebimos entre Alicia, Idoia y yo. Hoy estoy viva y leo los periódicos digitales. Periódicos cargados de noticias que me dejan muerta, sé sobrevivir a las resacas del dolor. Resacas con las que caminaré y caminaré en cada amanecer. Cada amanecer de injusticias. Las noticias son un canto a ellas. Un canto hechizado por la sidra.
Ana,

viernes, 7 de junio de 2013

La violencia

Ya no me extraña oir que en Estados Unidos han disparado contra la gente. El otro día lo pensaba en Madrid y sí de repente alguien saca una pistola y empieza a disparar.  Me contestaba a mi misma que en España no tenemos esa cultura de las armas, pero nunca se sabe. Los Angeles han sido el nuevo teatro de la violencia. La violencia se manifiesta de muchas formas. No creo que haya que  buscar justificaciones para los asesinos: su infancia atroz, malos tratos, risas en la escuela. Nada justifica quitar la vida. Nada. Todos tenemos pequeños traumas que debemos superar con la razón nunca con las armas. Las armas no deberían ser usadas. Quememos todas las pistolas. Quememos todas balas. Destruyamos el dolor y olvidemos. Olvidemos el dolor causado.
Ana.