sábado, 16 de agosto de 2014

Correr

Si eres escultura  nos ha de correr nunca, sólo mirar hierática la vida con una cruz de silencio encima, que parece que un día te matará para siempre, aplastándote contra el puto asfalto, que sonreirá al verte caer. 
Corro contra las injusticias, corro para despistarlas y dejarlas atrás. No soporto mirar la violencia, ni las lágrimas de quienes la padecen. No soporto las violaciones, ni las lágrimas de quienes las sufren. No quiero ser escultura, quiero denunciar la venganza de aquellos que nos quieren ver muertos,  para seguir matando. 
Ana Maria Tapias Garcia. 

viernes, 15 de agosto de 2014

Cada mujer

Cada mujer asesinada por violencia de género soy yo. He deicidio morir con  cada una de ellas. He decidido enterrarme cubierta de olvido. He decidido llorar por mi tragedia, que nadie parece querer recordar, pero soy la víctima número 35, tengo 38 años, anoche recibí muchas cuchilladas del padre de mi hija, de 10 años.
Sonrió en las fotos donde aparezco en la tele. Los vecinos comentan que mi asesino les saludaba,  que mi asesino les dejaba pasar, en la puerta del portal, que mi asesino era un hombre amable, pero a mí me ha matado.Soy cadáver, no tengo carrera mediática, soy cadáver.

Ana Maria Tapias Garcia

NO más muerte de mujeres.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Lauren Bacall

Una voz, una mirada, que helaron a Bogart con un cigarrillo entre los labios. Una voz, una mirada, que traspasaron la pantalla grande para sentarse en la butaca de cine, en el sofá de casa. 
Lauren Bacall eramos todas las mujeres que amábamos a Bogart, que sentíamos que la belleza de un hombre era algo más que un cuerpo musculado. La belleza de un hombre reside en su corazón felino, ese que Bogart entregó a la Bacall. Una voz, una mirada, que  ha viajado hasta Casablanca a decirle a Ingrid Bergman, que Rick es suyo y se va con él a Paris. El amor siempre triunfa en el End. 

Ana Maria Tapias Garcia. 

Miguel Pajares

Soy católica por parte de padres, agnóstica por parte mía. La iglesia no me gusta, no creo en ella, pero si admiro a algunos, que trabajan envueltos en la manta de la fe.
Miguel Pajares misionero, no se sentó en un banco a acumular, como la mayoría de los humanos, quienes admiten su pobreza, y, dedican años y años a practicar el egoismo.
Miguel Pajares miró al jardín que es la vida, ayudando a crear sonrisas. Siempre estuvo de pie, nunca busco la comodidad de unos pies sin heridas,y, por eso murió contagiado por el ébola, la enfermedad de aquellos cuyas miradas buscan refugio en una patera , que asalta la sociedad que mira escaparates. 

Con toda mi admiración y cariño a Miguel.

Ana Maria Tapias Garcia.

lunes, 11 de agosto de 2014

Via

Robin Williams se ha precipitado a las via del tren.¡ Qué difícil es vivir!¡ Qué difícil es elucubrar la felicidad cuando todo nos lleva a la infelicidad!¡ Qué difícil sentirse a salvo del destino cuando nuestra sombra quiere dejarnos!. Creo que la sonrisa es imposible de lograr, siempre hay algo o alguien que nos la roban, que nos ponen zancadillas para que caigamos y sangremos delante de ellos. En el cine Robin nos regaló su imitación de lo que era, gracias por hacernos soñar.

Ana Maria Tapias Garcia. 

domingo, 10 de agosto de 2014

Dos nombres, dos familias, y una vida

Tras 36 años de ser Ignacio Hurban se enfrenta a su otro yo Guido Montoya Carlotto. Sus padres fueron asesinados por los militares en la dictadura argentina. Su abuela la presidenta de las Abuelas de Mayo,  no ha dejado de buscarle hasta que logrado su abrazo,  que es el abrazo que no pudo dar a su hija.  Ignacio sonríe ante la verdad.  La verdad no es biología, ni ciencia. La verdad son las arrugas en la cara de su abuela, que podrá jugar con Guido , y , enseñarle a caminar por la vida. 
La verdad siempre se apoya en un banco de un parque en un dia de sol. 

Ana Maria Tapias Garcia. 

jueves, 7 de agosto de 2014

Mundos de plastilina

Me gustaría vivir en un mundo de plastilina, donde todo pudiera cambiarse con un movimiento de mis manos. Moldearía sonrisas en Gaza. Mataría al ébola de los hospitales. Trasplantaría corazones a los políticos que roban a lo ciudadanos. Alejaría a los nacionalismos del sentimiento, de aquellos que se justifican en él para matar. Borraría la violencia de las mentes de quienes la ejecutan. Susurraría cuentos a los que no creen en ellos. Descalzaría a quienes van apegados a sus zapatos,  olvidando la libertad. Resucitaría a quienes murieron en la desesperanza. Cantaría con los que no tienen voz.
Tal vez si los seres humanos fuésemos capaces de cambiar, alejaríamos de nuestras pesadillas a los monstruos de plastilina. 

Me gustaría.

Ana Maria Tapias Garcia.