Mis pesadillas son caudalosas, abundantes, chorros de imágenes, que he de digerir al día siguiente. Me persiguen en el desayuno, en el trabajo, en la comida; llega un momento en el que las olvido. Esta noche, mi abuela, Encarnita, se presentaba como si fuera una pelotita, sentada al borde de un ataúd, tal vez fuera mi abuelo, o su madre a quien velaba. No sé me ocurrió preguntarla. La cogía con ternura de ausencia, con amor perenne, con tristeza de llevar diez años sin poder abrazarla. La metía en un coche que conducía mi madre, y la llevábamos a casa. Puestos a imaginar qué significa el sueño, creo que mi abuela se encuentra cansada de llorar nuestra ausencia, y por eso quiere volver junto a nosotros.
Ana Tapias
viernes, 5 de agosto de 2016
Las trece rosas
Un cinco de agosto de 1939, trece mujeres entre 18 y 39 fueron fusiladas por "Rojas".
Martina Barroso García (24 años),
Blanca Brisac Vázquez (29 años),
Pilar Bueno Ibáñez (27 años),
Julia Conesa Conesa (19 años),
Adelina García Casillas (19 años),
Elena Gil Olaya (20 años),
Virtudes González García (18 años),
Ana López Gallego (21 años),
Joaquina López Laffite (23 años),
Dionisia Manzanero Salas (20 años),
Carmen Barrero Aguado (20 años),
Victoria Muñoz García (18 años),
Rodríguez de la Fuente (18 años)
Sus nombres, sus vidas, sus sueños, fueron arrancados por la violencia de un régimen que nunca supo perdonar; que encarceló al pensamiento; que fusiló la palabra.
Las trece rosas, murieron por nosotros, por nuestra libertad¡ No las olvidemos!
Con admiración y amor a su memoria.
Ana Tapias.
Martina Barroso García (24 años),
Blanca Brisac Vázquez (29 años),
Pilar Bueno Ibáñez (27 años),
Julia Conesa Conesa (19 años),
Adelina García Casillas (19 años),
Elena Gil Olaya (20 años),
Virtudes González García (18 años),
Ana López Gallego (21 años),
Joaquina López Laffite (23 años),
Dionisia Manzanero Salas (20 años),
Carmen Barrero Aguado (20 años),
Victoria Muñoz García (18 años),
Rodríguez de la Fuente (18 años)
Sus nombres, sus vidas, sus sueños, fueron arrancados por la violencia de un régimen que nunca supo perdonar; que encarceló al pensamiento; que fusiló la palabra.
Las trece rosas, murieron por nosotros, por nuestra libertad¡ No las olvidemos!
Con admiración y amor a su memoria.
Ana Tapias.
miércoles, 3 de agosto de 2016
Hanan al Hbroub
Hanan al Hbroub es la mejor profesora del mundo, es palestina, creció en un campo de refugiados de Belén, tiene 43 años, trabaja en una escuela pública en Ramallah. Enseña a aquellos que se sienten doblegados por la violencia; sometidos a un trágico destino del cual no tienen escapatoria; entregados a una vida sin sueños, sin futuro, sin esperanza. La educación que les ofrece ,Hanan, es un pequeño oasis de ternura dentro de la destrucción.
Con cariño, admiración a Hanan.
Ana Tapias
La guerra
La guerra aparece cada amanecer al sonar el despertador. Nos levantamos agotados de no querer levantarnos, para asistir un día más a la tortura de sobrevivir a los proyectiles, que nos esperan en el trabajo. No encontramos trincheras donde protegernos. Nos alcanzan una y otra vez, sin parar: el compañero perfecto, que siempre tiene la última palabra, que es muy trabajador, que le ha costado mucho llegar, y no cesa de repetirlo; la compañera gritona, que lleva años haciendo lo mismo, y te mira como si fueras idiota, estado que nunca abandonaras mientras estés a su lado. Nos agachamos pero nadie nos salva, nos hieren, nos atacan, nos dejan tirados bajo la nada. La guerra no da tregua, morimos cada amanecer.
Ana Tapias.
martes, 2 de agosto de 2016
Volver a la infancia
Me gustaría volver a la infancia, para montar en triciclo, para conjugar ilusiones, para crear rimas de sueños, para sonreír a todos. En la madurez, viajo en metro, me fijo en cada rostro, en cada sonrisa, en cada chasquido, que amenaza mi integridad. Odio ser adulta, me convierte en un autómata que finge no sentir, siempre alerta a las palabras, a los ritos de los demás, a las zancadillas inherentes a cada huella dactilar. Anhelo dormir en mi cuna de estrellas y de nanas.
Ana Tapias
lunes, 1 de agosto de 2016
Caminar
Caminar requiere paciencia, estilo, sobriedad; poner un pie delante y el otro detrás. Correr es ejercicio de la soberbia de alcanzar una meta. El caminante asimila el derrota, el corredor no puede parar a pensar; anhela cruzar la línea de meta, machacar al enemigo, asilar al derrotado. Caminar es elegir el horizonte, correr es saltar la valla de la indiferencia.
Ana Tapias
El bultito
A nadie le gusta que le llegue el temido bultito, a mi me llegó hace seis años, y ahora otra vez. En las dos mamas, hace seis años fue en la derecha, ahora en la izquierda. Mis bultos son democráticos e igualitarios. El miércoles empiezo el circuito de médicos, no sé ni cómo sentirme. En el trabajo, a veces, creo que estoy en un campo de exterminio. Salgo agotada, con ganas de meterme en la cámara de gas. No saco el trabajo adelante. Me siento triste, abandonada a mi nula, escasa, paupérrima, inteligencia. Toñi, me tiene que soportar. La pobre, se desespera, me grita; está harta de mis errores."¡ Qué has hecho hoy! me dice con la voz alzada.( Yo nunca sé lo que hacen el resto de mis compañeras). El hombre de la limpieza, al irse, Toñi; viendo mi cara a punto de llorar. Dice" Siempre hay alguien asi en todos los trabajos, no será para tanto". No sé ni que contestar. Recojo mis cosas, apago el ordenador, camino por el Centro, con la cabeza escondida bajo la poca dignidad que me queda. Mañana he de volver, charlar, disimular, como sino me afectará la rutina. . Por dentro pienso" Este trabajo va acabar conmigo".
Ana Tapias
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