lunes, 9 de enero de 2017

Meryl Streep

La Streep, es mi actriz favorita. Sus actuaciones me conmueven, alteran mi sentido de la realidad, desvanecen mis pesadillas. La noche pasada, en los Globos de Oro, Mery dijo" Que se la rompió el corazón, al ver como la persona que aspiraba al asiento más respetable del pais, imitaba a un periodista discapacitado; que la falta de respeto invita a la falta de respeto; que la violencia incita a la violencia. Lloro al escribir estas palabras. Mis lágrimas, son de todos aquellos, que se sintieron abofeteados, humillados, despreciados. Gracias Mery, por ser altavoz de los invisibles.
Con admiracion a Mery
Ana Tapias

domingo, 8 de enero de 2017

Pesadillas

Llevaba toda la noche, de un trabajo a otro. Sólo me quedan 13 dias, para terminar mi contrato. Fui, ayudante de cocina y niñera en Madrid. En la última escena que recuerdo. Las pesadillas son peliculas mudas.  Era un piso alto, tal vez un  octavo piso;  me asomaba a la terraza acristalada. Ante mi, el cielo madrileño, aparecía  cubierto de telas de araña. Las arañas eran enormes, me daban miedo". ¿Como habrian llegado hasta alli? ¿Cómo se habrían escapado del hombre?, Pensé .El despertador me atrajo hacia la noche helada de mi ciudad.
Ana Tapias

sábado, 7 de enero de 2017

Ilusión

La ilusión es nuestro futuro. Nadie queremos morir, pero, todos lo haremos. Mientras llega el adiós a  nuestras pupilas; caminanos erguidos, dentro de una bola; que el destino gira a su antojo. Asumimos ser muñecos de trapo.

Ana Tapias

Los niños en Mosul

Comía acelgas y miraba las noticias. Casi me he acostumbrado a ver de todo, sin inmutarme: la guerra en Siria; un exmilitar que mata a nueve personas en el aeropuerto de Florida; tres mujeres asesinadas en España por violencia machista. Mi madre, coció patatas, quedaban pocas acelgas. De repente, un reportero que trabaja para " Noticias de la Cuatro", nos empujó a la Guerra en Mosul. Un hombre muy grave, fue introducido en la ambulancia. El reportero viajaba con ellos. En el hospital, habia unos cuantos niños. Una niña, de unos cinco años, sonreia ajena a su pierna herida. Otro niño, de unos once años, tumbado en una cama, pedía ayuda. Queria una pierna ortopédica para jugar al fútbol. Mis ojos lloraban, por esos niños sin infancia;  por esos juguetes enterrados bajo los escombros; por esa miseria, que no golpea a la sociedad de luces de Navidad. La comida me supo a derrota.

Ana Tapias

Empanadillas

Las empanadillas se hicieron famosas una Nochevieja, en la imitaciçon de Martes y Trece. Mi hermana,Encarna, padeció durante meses la bromita. Para mí, las empanadillas es ver a mi abuelo materno, haciendo la masa, moviéndola por la mesa, explayada de la cocina, creando las formas que remataba con el rodillo, y arrojandolas al aceite caliente. Ahora, las empanadillas son congeladas, y mi abuelo yace escondido en mi recuerdo.
Ana Tapias

miércoles, 4 de enero de 2017

Viajar en metro

Hace meses, que el trabajo no me deja ir a Madrid; la última vez que estuve fue en Mayo; me robaron mi bono-metro, recién comprado. El ladrón fue un chaval de unos quince años. Cada vez que voy, a la capital, llena de soledad segoviana, donde las calles sudan silencio; tomo el metro, para ir a casa de mis hermanas. Me siento, si puedo, dejó mi maleta,  mi mochila, sobre el suelo;  y me dedico a observar a la gente, sus caras, sus gestos, su rictus de preocupación; su cansancio; su estrés. Imagino cómo serán sus vidas; esos segundos de irme a otras casas, otros trabajos, otros amores, otros duelos interiores; me alejan de los míos, que se  quedan mudos, aislados, sometidos, a otros pensamientos. Llegamos, a otra parada, cambio de vidas.
Ana Tapias

Personas, egoismo, y miradas

Hace tiempo, que dudo de la amistad; ya sólo me quedan dos buenas amigas, he dejado por el camino a unas cuantas, que me han roto el corazón y ya no es posible recomponerlo.  Hace tiempo, que creo que las personas  se mueven por egoísmo; que las lleva a acumular reproches, prejucios, maldad.  Hoy, vi por la calle a una conocida; la saludé, la deseé" Feliz año"; clavó sus ojos en mi ropa. Pensé que no había acertado con los colores; que estaba gorda; que era fea. Seguí caminando, descubrí a la hermana de una examiga, desvié mi mirada de su cuerpo. No puedo perdonarla lo que me dijo; no asimilo su faltad de lealtad a mí; que la ayudé cuando nadie quería hacerlo. En ese momento, sentí que formaba parte de un paisaje escondido, difuminado, perdido en el horizonte; donde los amigos, conocidos, no eran egoístas; donde no ponían zancadillas; donde susurraban amor. Llevo todo el día, asimilando el dolor de ser atea de las personas.
Ana Tapias