He trucado esta fotografía, hasta encontrarla bonita.
El Ayuntamiento de mi ciudad, la ha
colocado, al lado, del Acueducto, solo faltan los marcianos con su nave
espacial junto a ella. La decoración navideña, es un canto al consumismo,
menos en Segovia, que arropados por el frio, invita a quedarse en casa, para no
sufrir ante un espíritu navideño, anoréxico del buen gusto; alejado del
recuerdo que acaricia, la memoria de nuestros antepasados, quienes, nunca
soñaron con una navidad, envuelta en una bola de plástico no reciclable, sino
con una bola de trapo, a la que susurrar deseos. Eran navidades en blanco y negro, con velas y con
susurros del portal del Belén.
jueves, 12 de diciembre de 2019
miércoles, 11 de diciembre de 2019
Insumisión a la derrota
Me
niego, a ser un cadáver, sin sonrisa. Me niego, a ser envuelta, en el silencio.
Me niego, a ser un número más de un calendario de soledades. Me niego, a ser una fotografía, en el álbum de
mis sobrinos. Me niego, a ser parte, de un ayer en blanco y negro, que no usaba
aspirinas para volar. Me niego a ser derrotada por el adiós. Me declaro, insumisa, del paso del tiempo,
compañera de la madrugada, amiga de la caricia del viento, soñadora del abrazo,
amante de la vida, participe de la sonrisa del amor, escrutadora de la palabra.
No voy claudicar ante el olvido, voy a saltar hasta el otro lado de la realidad, para vencer al miedo y triunfar sobre las estrellas.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©
martes, 10 de diciembre de 2019
Perder la ternura
Cada
amanecer, cuando, dejamos, la cucharilla de mover el azúcar, en el fregadero, abandonamos, la ternura de nuestros sueños, para entregarnos a la
voracidad de nuestra rutina, que no nos abraza, que no nos besa, que no nos
acaricia, que nos invita a sobrevivir en una sociedad de perdedores; donde la
sonrisa es un triunfo; donde la verdad es tiroteada: donde la maldad es garantía
de éxito; ,donde la duda es vapuleada; donde somos parte de una sociedad,
que mira para otro lado, ante nuestro dolor. Cada amanecer, es una lucha por ser
y parecer de hierro ante la adversidad.
domingo, 8 de diciembre de 2019
El camino
En el silencio del amanecer, descompongo,
el sonido de las campanas, sé que me indican el camino. Un camino donde
refugiarme del dolor, de la soledad, de la angustia de no saber mi destino, ni
el día de mi muerte. Un camino cargado de lágrimas, rosas, del amanecer y tal
vez, alguna sonrisa, para soportar la incertidumbre de estar vivo. Un camino,
roto, injusto, cruel, sometido a las rutinas de una sociedad, de la que me
declaro atea. Un camino en blanco y negro, esculpido por mis antepasados. En el
silencio del amanecer soy sombra sin continuidad
Ana Tapias( todos los derechos
reservados) )©
miércoles, 4 de diciembre de 2019
Caminar sin ausencias
Es un acto delicado, emotivo, cariñoso, caminar acompañado, no echar de menos las ausencias.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©
martes, 3 de diciembre de 2019
Atrapados en el plástico de la supervivencia
El cambio climático, no solo
deteriora al planeta, a los humanos, seres ávidos de lograr metas, de
conseguir sueños, de idear fantasías, de escribir sobre el universo, también
nos consume, nos corroe, nos devora por dentro, hasta convertirnos en seres sin
lágrimas, en vagabundos de la agonía, en santos de la basura, en mártires
de la contaminación, en héroes del plástico, que enquista nuestros
estómagos, que se convierten en olvido no reciclable.
©
lunes, 2 de diciembre de 2019
De dos en dos
Siempre me gustó leer libros que se
parecieran, así que, iba a la biblioteca y los elegía de la misma época o
temática, encontrando entre las similitudes una gracia divina de las palabras. Últimamente,
los libros me salen al encuentro y el azar me ha dado dos autores, que en el
fondo se parecen, o, al menos alguna de
sus frases,
"....Compro unos cojines, luego una
manta para ocultarla. Pero no funciona, los cojines no se quedaran en su sitio,
la manta se desliza, por eso ahora prefiero leer en otra butaca...." Donde
me encuentro de Jhumpa Lahiri
".... En este mundo, el paso del
tiempo conlleva a un incremento del orden. El orden es la ley de la naturaleza,
la tendencia universal, la dirección cósmica...." Los sueños de Einstein
de Alan Lightman.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)
El tiempo nunca nos pertenece, avanza,
retenido en cada de nuestros actos, que nunca son inocuos, ni ecuánimes, pues
pueden ser los últimos de nuestra vida: dejando aislados, perdidos, vencidos a
nombres sin bautizar, a fechas sin registrar, a utopías silenciadas, a cantos
sin paraguas, a besos sin firmamentos, a destellos de adiós sin abrazos. El
tiempo. es como un día de niebla, donde nuestra mirada se pierde para no
regresar
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©
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