La vida pende siempre de un hilo, que se balancea
entre lo correcto y entre lo incorrecto. Lo correcto de sobrevivir sin dañar a
nuestra memoria colectiva. Lo incorrecto de morir habiendo dejado fustes de
belleza a nuestro alrededor. La vida la construimos entorno a nuestros
muros personales, con ladrillos de
sonrisas, de lágrimas, de victorias, de derrotas, de aciertos, de fallos, de
consonancias, de contradicciones; que nos impulsan a saltar, cada día, sobre lo
inaudito, sobre lo inconcebible, sobre lo maravilloso de estar vivos; de ser
bautizados en esta realidad; de admitir soñar que es posible hasta volar sobre
el recuerdo y no caer en el vacío del olvido.
lunes, 12 de octubre de 2020
Vidas colgadas
Actores
Dos personas, actúan en un pequeño escenario, delante de una máquina de
escribir. Uno de ellos, escribe palabras que dan forma a su pensamiento;
el otro, le observa, le pregunta. El que escribe, se ha pasado toda su vida
encerrado dentro, del olvido, de una sociedad que margina a los seres
disfuncionales. El que pregunta, se ha pasado toda su vida recitando, poemas,
que nadie escucha, pero que todos aplauden por miedo a no estar altura de los
intelectuales. Cada uno ellos, opta por colocar sus pies de una forma. Uno los
cruza; el otro los deja paralelos. No son tan diferente, pese a ser uno alto y
otro bajo, son iguales, pues ambos buscan ser escuchados.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©
viernes, 9 de octubre de 2020
Sinergias del momento
El momento es la fuerza, es la unión, es el deseo, de
nuestros sueños que vuelan hacia el espacio para tomar la forma de las
estrellas; que una veces, son fugaces, otras veces, son eternas mariposas, que
juegan a bailar dentro de nuestro pensamiento, donde son perseguidas por la
rutina; donde son acosadas por la razón; donde son doblegadas por la obligación,
pero siempre hay un segundo de eternidad que nadie nos puede arrebatar
martes, 6 de octubre de 2020
Palabras que caminan
Las palabras resguardadas en los diccionarios
caminan entre la incertidumbre, entre el dolor, entre lágrimas, en estos días,
donde un virus, vuela por el aire hacia nuestros pulmones, para invadirlos
de silencios, que se ahogan en nuestra voz; pero vocales, consonantes se
fusionaran en un alfabeto de esperanzas, que oxigenaran nuestra
supervivencia.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©
Borrar el tiempo
Me ha salido la fotografía movida, no se percibe
con claridad lo que es. Son cáscaras de huevos que rodean un reloj, del siglo pasado, que perteneció a mi tío abuelo Esteban; quien vivió 105 años, en
dos siglos diferentes. Era toda una institución en la familia, pues sobrevivió
a la Guerra Civil, donde cambió de bando, del sublevado al republicano; lo que
casi le cuesta la vida, pero su condena a muerte fue conmutada; pero sí estuvo
en las cárceles franquistas, olvidadas, dentro del tiempo; borradas de la
historia porqué los cadáveres no tienen voz; porqué los esqueletos no
pueden ser escuchados; porqué los huesos no saben recitar las torturas que
sufrieron; porqué el alma de la derrota, forma parte de la memoria de un
país ,roto, desde entonces, que no ha sabido abrazar, ni perdonar, ni escuchar
al hermano del otro bando, que en realidad era él, pues en la Guerra Civil perdieron
todos los que la padecieron.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©
sábado, 3 de octubre de 2020
Encuentros con distancia
Son días, de distancias, entre la palabras que no se sienten libres de
correr por las calles de la duda; por temor a ser contagiadas por un
virus, que decide asesinar; que busca ser enterrado dentro de la soledad
de las ausencias; por eso, los abecedarios se disfrazan con mascarillas
que actúan como si fueran muros frente al destino.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©
viernes, 2 de octubre de 2020
otoño en la memoria
Todos tenemos un otoño en la memoria, al que volver cuando la tristeza
se vuelve lluvia; cuando el dolor se viste de frio; cuando el sufrimiento se
congela en nuestros rostros, heridos por el paso del tiempo, que nunca volverá
a nuestros sueños, a nuestros besos, a nuestros de anhelos de un mañana sin
bufanda. Todos tenemos un otoño en la memoria, donde caminamos sin miedo;
ajenos a las dudas; envueltos en las caricias de las hojas, que nos acompañan a
un horizonte de ternura donde nos refugiarnos de las lágrimas, incesantes, de la
supervivencia. Todos tenemos un otoño en la memoria, que nunca muere.
Ana Tapias( todos los derechos reservados(©






