lunes, 16 de noviembre de 2020

Fragilidad del momento




 Somos restos olvidados del mañana, que crujen en soledad ante la huida de nuestros antepasados, que se cuelgan dentro de nuestra memoria, hasta que el silencio los transforma en ayer. Somos esqueletos con dudas del hoy, acallados por la soledad de nuestros movimientos, siempre sujetos a rutinas que no elegimos. Somos sombras de la nada, fulminados por el destino arrogante, que nos abandona cada otoño, en parques sin nombre, donde fingir que pensamos, donde soñar que fuimos, donde creer que vivimos.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©
Con todo mi amor a mis cinco sobrinitos, que espero me recuerden. Os quiero.

viernes, 13 de noviembre de 2020

Soluciones


Las soluciones no son atractivas, ni altas, ni van maquilladas, se esconden bajo el entrecejo de los pensadores, que son brillantes, que se ocultan detrás de las palabras, que sueltan ante la evidencia de la ocasión, ante el caos de la soledad, ante el ocaso de la duda. Las soluciones vuelan hacia lo alto de la destreza, adonde llega nuestra esperanza.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©

jueves, 12 de noviembre de 2020

Lo borroso


 Somos espectros, que se desdibujan cuando se aproximan a cuerpos vencidos por la dictadura de la monotonía, que nos invierte el sentimiento, que nos deforma la alegría,  que nos  consume el sentido común,  que nos incita a no ser libres, que nos desprotege de los sueños, que nos sume en las derrotas de los otros, pues las nuestras viven camufladas bajo contornos que nos somos, pero que hablan por nosotros.


Ana Tapias( todos los derechos reservados)©

lunes, 9 de noviembre de 2020

Sueños sin destino

 

El mundo exterior asusta a nuestra alegría, sobre todo en estos últimos meses, donde los ataúdes, flotan en nuestro imaginario de la derrota; donde un virus, se cuela dentro de nuestro espacio, nos rodea, nos cerca, nos invade, nos acerca a la despedida; donde las mascarillas, nos vuelven seres anónimos, seres carentes de sonrisas, seres sin expresión. Pero hay esperanza de sobrevivir, si nadamos hacía la libertad de nuestra fantasía, donde una fuente en un parque, se convierte en un mar, sin destino, que rescata nuestra inmortalidad de la incertidumbre


Ana Tapias( todos los derechos reservados)©

miércoles, 4 de noviembre de 2020

Encontrar el paisaje, perder la mirada


El mundo interior nos pervierte la alegría, sobre todo en estos últimos meses donde los ataúdes flotan en nuestro imaginario de la derrota;donde un virus se cuela dentro de nuestro espacio, nos rodea, nos cerca, nos invade, nos acerca a la despedida; donde las mascarillas nos vuelven seres anónimos, sere carentes de sonrisas, seres sin expresión. Pero hay esperanza de sobrevivir al encontrar el pasaije, al fundir nuestra mirada con libertad, sin miedo de caer en la fosa del olvido
Ana Tapias( todos los derechos reservados)

La incontinencia del sufrimiento, nos invita encontrarnos con el paisaje, a perder la mirada dentro de sus pertenencias, que dan forma a su creatividad, y nos alejan de nuestros dramas personales, de los tragedias colectivas, de los sucesos mundiales, que nos afectan, en cada parte, de nuestra anatomía que llora, inmensamente,  al respirar; por eso, es necesario, dejarse llevar hacía las nubes, subir montañas, acariciar el vuelo de los aves para sentirse libre de la realidad, que nos ha tocado vivir.


 

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domingo, 1 de noviembre de 2020

Vidas en el olvido


 

Los cementerios se cubren de olvido; de vidas cuyo significado ha quedado perdido en el tiempo, de donde nunca volverán, pues nadie los espera, ni los protege, ni los cuida, ni los balancea en su memoria. Me gusta observar los nichos descatalogados, desdibujados, difuminados por la nostalgia de nombres sin destino, como el de doña Isabel Martínez Calvillo,; quien murió el 22 de mayo de 1879, a los 67 años; dejando esposo, hijas y nietos. Isabel nació 1812, año en el que las Cortes de Cádiz, aprobaron la"Pepa", asi llamada la  Constitución, que dotaba  España,  de monarquía constitucional, con división de poderes y sufragio universal indirecto. Isabel resistió hasta los  67 años de siglo XIX, que son los noventa de ahora. Imagino que fue una mujer, entregada a su hogar, al cuidado de sus obligaciones de esposa, de madre, y de abuela. Una señora, con un porte de vitalidad, de fuerza,  de lucha, de soberanía sobre sus posesiones; que la hicieron dueña de una historia, nunca escrita en los documentos oficiales, sino en los corazones de quienes la quisieron. Los cementerios, están repletos de sueños de amantes que  se leen entre líneas.

Ana Tapias( todos los derechos reservados)

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