jueves, 11 de marzo de 2021

Instantes en color


 Vivimos pequeños momentos en color, que forman parte del puzle del recuerdo, que, con el paso de los años, se diluye dentro del blanco y del negro. Es imposible abrazar cada momento, de los que fuimos participes; no somos recipientes cerrados que contengan sueños, derrotas, lágrimas, sonrisas, esperanzas, fracasos, victorias, fantasías, desencuentros, amores, desamores, odios, venganzas, envidias, palabras. Solo somos capaces de besar la eternidad del instante, que nos rescata del duelo de sabernos cadáveres con circunstancias.

Ana Tapias( todos los derechos reservados)©
Para mis cinco sobrinos, con todo mi amor. Sois mi eternidad, os quiero.

martes, 9 de marzo de 2021

Destrucción de la belleza

A veces, es como si la Historia se quedara ciega y todo desapareciera bajo la ilusión del recuerdo que se rompe, que se erosiona, que se descuartiza dento del sufrimiento quienes lo vivieron, que fueron aquellos que nos invitan a recordar el pasado, si es que merece ser recordado, pues nunca sabremos lo que sintieron quienes trabajaron sin descanso en las iglesias, en los monumentos, en los palacios, que imaginamos cargados de felicidad, pero tal vez, sus moradores fueran seres taciturnos, lugubres, apagados, inhospitos, adornados de comisuras de labios que no encontraban sonrisas, sino la oscuridad de sus silencios; por eso, cuando observo, una consrucción erguida, mayestica, solemene; o  cuando comtemplo unas ruinas derrotas, vencidas, desdibujadas, lloro por los que se fueron soñando con la fantasía de un mundo más justo y solo abrazaron el dolor.

 Ana Tapias( todos los derechos reservados)©

 

lunes, 8 de marzo de 2021

Dictadura en el olvido

 

Leo un artículo en el diario “El Mundo", del sábado, que me deja en  Venezuela y en la miseria en que la sobreviven la mayoría de los venezolanos; quienes llevan veintidós años, sumidos dentro del caos, de la vorágine,  de la crueldad de Chávez, primero y ahora de Maduro; quienes gobiernan desde el miedo, desde la incertidumbre, desde el adoctrinamiento, de una sociedad, que no puede revelarse, porque si lo hace, termina torturada en la cárcel, si tiene suerte; sino desaparecerá como si fuera humo y nadie volverá a hablar de ellos. Los países democráticos, ignoran esta dictadura, debido al juego de alianzas comunistas, que los bendicen sin preguntar, pues tal vez ellos usen sus mismos métodos. Así que, no es rentable intervenir, ni declarar guerras imposibles de ganar; es mejor, mirar para otro lado, mientras millones de venezolanos, han de subsistir con los “Bonos de la Patria” que equivalen a 2, 97 euros; con este dinero en Europa, podemos comprar dos barras de pan y media, que son el sustento de familias durante un mes. La pobreza, se ha instalado en Venezuela, un país que era una gran reserva petrolera, pero que solo beneficia a quienes hacen de la revolución una forma de explotación

Ana Tapias( todos los derechos reservados)©

viernes, 5 de marzo de 2021

Ausencias del ayer



 Alguien construyó esta iglesia románica en Segovia, alguien con nombre, con apellido; bautizado en un templo que fue destruido por el paso del tiempo: sobre el que crearon un jardín o un palacio; nunca lo sabremos, a no ser que este escrito en documentos conservados, bajo llave en un archivo, que es la eternidad de las palabras: que nunca mueren, si están bien conservadas: si están escritas con rigor, con veracidad, con manos de soñadores que imaginaron que el futuro llegaría hasta sus huellas. Huellas agotadas, en quienes nos legaron piedras, que hablan desde sus silencios, desde sus soledades, desde sus interrogantes erosionados por la lluvia, por el sol, por la nieve, por los segundos, por los minutos, por las horas, por los días, por las semanas, por los meses, por los años, por las décadas, por los siglos, que huelen a ausencias imposibles de reciclar

Ana Tapias( todos los derechos reservados)©



miércoles, 3 de marzo de 2021

Limites al recuerdo



 

Lo único que nos queda, de aquellos seres que amamos, son las fotografías y los lugares donde vivieron. Sus casas, con sus balcones, con sus ventanas, adonde miramos esperando que nos saluden. Sus calles que pisamos anhelando sentir sus huellas. Sus sombras que dibujamos en las esquinas, soñando que nos esperan.  Sus voces clandestinas, que nos susurran bajo la lluvia para que no los olvidemos. Sus manos inertes, que nos acarician en nuestras pesadillas para calmar su ausencia. Su aroma invisible,  que  inunda nuestra piel para oler a ayer. Pero el recuerdo, tiene límites que golpean nuestra memoria hasta dejarla abatida, traicionada, vencida al otro del destino.

 

Ana Tapias( todos los derechos reservados(©

lunes, 1 de marzo de 2021

Amparo Muñoz y el 8 M

 

Leo dos artículos sobre mujeres que llaman mi atención, con titulares opuestos pero que de alguna  forma se abrazan en el tiempo" Diez años sin la mujer más guapa del mundo" en  L O C( suplemento del diario El Mundo) y "El 8 M saldrá a la calle pese a las advertencias" del diario El Mundo. Amparo Muñoz, fue una rebelde hermosa; con vestidos de sufrimiento, que ocultaron sus lágrimas, derrotadas por un tumor cerebral. Mientras que miles de mujeres anónimas, cuyas vidas, nunca fueron publicadas; nunca fueron jugadas en los telediarios; nunca fueron alabadas en las iglesias. Patearan las calles, sin rímel, con mascarillas; gritando contra las desigualdades de ser mujer; apostando por la igualdad; soñando con la no violencia. Y Amparo Muñoz, las observará desde la libertad del silencio, cuyas alas frágiles, hablaran al lado de las flores, que sonreirán a cada mujer, que sueñe con ser ella.

Ana Tapias( todos los derechos reservados)©

Fotos de mis antepasados

A veces, creo que las fotografías de mis antepasados, llegan hasta mi memoria para no morir nunca y ser recordadas dentro de mis palabras que buscan, que interrogan, que persiguen;  cada gesto, cada mirada, cada susurro, de rostros, de los que solo conozco lo que me han contado vagamente, mis abuelos o mi madre; quienes han desdibujado el pasado, para convertirlo en un presente erosionado por el amor; del que solo que queda un traje, como el que llevaba, el hermano,  de mi abuela Encarna, Amador, en el día de su boda. Un derrame cerebral, acabó con su vida a los pocos meses de casarse, con cuarenta años. Historia terrible, que he escuchado muchas veces; las mismas que he visitado su nicho en el cementerio de Segovia;  donde Amador Heredero Sanz, fue un bello, un hermoso, un distinguido cadáver con un anillo que lo unía hasta la eternidad;  pero ella, de quien he tapado el rostro, con otra foto de mi tío(, a quien quiero sin saber bien por qué)fue una viuda prematura, que se casó otra vez, e imagino que siempre vivió con dos hombres a la vez. Intento que mi tío me hable, pero no soy capaz de escuchar su voz, tal vez, sea un lenguaje perdido dentro de la distancia y por eso, nunca dejaré de intentar que me explique cómo se llega al destino, sin pasar por la vejez.

A la memoria, de mi tío Amador Heredero Sanz

 

Tu sobrina-nieta que te quiere y te querrá siempre
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©