Nos pasamos la vida buscando la belleza, y a veces, sucede el milagro imprevisible, de tenerla delante de nuestros cansados, ojerosos, simulados ojos; que intentan atrapar el instante único, inolvidable, impresionante, dentro de nuestra memoria; para eso, necesitamos la ayuda de una máquina que actué de cómplice, de amiga, de espejo, de nuestro olvido; para así, poder ser inmortales, cuando la muerte nos venza la esperanza, la lucha, el deseo de ser libres, y anhelemos el instante mágico donde fuimos de carne y de hueso.
domingo, 1 de mayo de 2022
Fotografiar el atardecer
Nos pasamos la vida buscando la belleza, y a veces, sucede el milagro imprevisible, de tenerla delante de nuestros cansados, ojerosos, simulados ojos; que intentan atrapar el instante único, inolvidable, impresionante, dentro de nuestra memoria; para eso, necesitamos la ayuda de una máquina que actué de cómplice, de amiga, de espejo, de nuestro olvido; para así, poder ser inmortales, cuando la muerte nos venza la esperanza, la lucha, el deseo de ser libres, y anhelemos el instante mágico donde fuimos de carne y de hueso.
martes, 19 de abril de 2022
Cara de desarraigo
En mis
horas, de espera en el hospital; adivino detrás de los rostros envejecidos a un
hombre guapo, elegante, valiente, con fuerza y con destreza para la supervivencia,
ahora consumido por la erosión del silencio sobre su cuerpo; sus ojos enfermos,
miran con pena y con desarraigo como si no fueran nada, pero son
importantes. Su importancia radica en el valor de haber conquistado sonrisas; de
haber conjugado lágrimas; de haber bailado fracasos; de haber cantado éxitos. Ha
sufrido miles de metamorfosis, todas ellas, guardadas en su caduca memoria, que
desde mi butaca incomoda, observo con delicadeza, con admiración, con
esperanza, de llegar un día a alcanzar su sabiduría.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©
sábado, 16 de abril de 2022
Penitente
Esta imagen es sobrecogedora, y lo serían aún más, si pudiéramos ver su
rostro desencajado, doliente, desgarrador, de este hombre, parece un hombre, que
carga con una cruz, exagerada, para su debilidad. No imagino, que terrible
destino se cruzó en su camino, para merecer semejante penitencia; agravada por
los pies desnudos; exponiéndose a un suelo cargado de amenazas para su equilibrio; que sortea parándose para no perder la dirección de su destino, que se mece
junto a su espalda, convertida en un puñado, de huesos, con sentimiento de culpa,
que lo conducen hacia los espejos de quienes lo observamos con la extraña sensación de ser él.
viernes, 15 de abril de 2022
Sentimientos borrosos
domingo, 10 de abril de 2022
Guerras
Nos
llegan imágenes de los esqueletos de ciudades, que han sido arrasadas
por las bombas y nuestra conciencia, si es que la tenemos, que tal vez, haya
muerto dentro de nuestros problemas, camina junto a la destrucción; y yo, me
acuso de no hacer nada, mientras mi mano, acaricia el mapa de la guerra. Sé que
en el mundo hay muchas guerras, pero ahora, mis huellas se impregnan de Ucrania;
mis dedos, delimitan sus fronteras invadidas; acarician a las víctimas;
interrogan a los verdugos; susurran a los vivos; calman a los derrotados;
condenan a los que disparan; expulsan a las armas; todas disparan en contra de los
corazones, que laten en soledad, por las ciudades, sin destino, rotas por la
ambición de un ser, que ha olvidado, el sentimiento, para entregarse a dar órdenes,
que arrebatan la alegría a miles de personas, que caminaban en busca de la felicidad.
Mis ojos, lloran todas las guerras, en las que soy un cadáver sin esperanza, sin
abecedarios, sin sueños, enterrados dentro de mi memoria y que nunca serán
recuperados por la paz.
Ana Tapias) todos los derechos reservados)©
martes, 5 de abril de 2022
Ropa y olvido
La
ropa tendida anuncia que el olvido, se viste, se ensucia , se lava, se
tiende, se seca al sol; delante de los caminantes, quienes absortos en
sus jeroglíficos del sentimiento, no tienen segundos para acariciar la desnudez
de los cuerpos sin aliento, que vagan entre las sombras, con miedo a ser
descubiertos por la mirada, de aquellos, que juegan a ser eternos, pero cuya
ropa será enterrada dentro de un armario invisible, donde la ausencias convertirán
el dolor en destino.
domingo, 3 de abril de 2022
Compañeros
Una
que ha bregado, por diferentes espacios de trabajo, ha conocido a muchas
personas, a infinitas dramaturgias, a eternas posibilidades de ser
compañeras, compañeros; pero nunca había logrado la empatía, hasta mi
último trabajo; donde me han rodeado los abrazos visibles, e invisibles de
Miriam, de Elisa, y de Sergio, en situaciones complicadas, difíciles, agónicas;
donde contestaron a los vaivenes de mis dudas, con
amabilidad, con educación, con dignidad; esa que se ofrece en los altares
del entusiasmo, donde la necesidad, de ser persona, es más importante que la
voluntad de ser egoísta. De estos meses, que ya están finalizando, me llevo
tres corazones valientes pegados al mío, y este dibujo de mi querida, Miriam,
con una dedicatoria, que me hizo sudar lágrimas de alegría; la alegría, de
haber regalado, mis emociones, a personas, como Miriam; generosa, audaz,
sincera, que no dudó en defenderme frente al acoso del silencio, de la soledad,
de la soberbia, de quienes nunca se aliaron junto a mi destino de la felicidad.
Miriam, Elisa y Sergio, forman parte de mis huellas de palabras, que los abrazarán
hasta el horizonte, donde sus rostros se difuminarán entre la bruma del
recuerdo.




