martes, 9 de septiembre de 2025

Crónicas

 

Llevo varios días con una crónica sobre mi mesa de trabajo, que sobrevive inmersa en la incertidumbre (pero siempre firme en mi deseo de escribir sobre lo que emociona) Desde que empezó la guerra de Ucrania, leo las palabras de Alberto Rojas (1977) en el diario” El Mundo”. En mi vagabundeo intelectual entre libros y periódicos, que acumulo en mi cuarto de dormir( tal vez, padezco el síndrome de acumular historias; que no sé si tiene un nombre bautizado) Ante mis ojos se alza un articulo del 8 de febrero de 2025, titulado” Viaje a la frontera de Kursk”,  a su relato se suman dos fotografías de militares; la fotografía más pequeña,  se encuentran tres hombres con uniforme militar, sentados en un refugio, donde sujetan la esperanza; donde coquetean con el miedo; donde lloran incertidumbres; en la fotografía más grande, se encuentran tres hombres con uniforme militar de pie, rodeados de nieve; detrás de ellos, nos topamos con un tanque; dos de ellos,  se abrazan de manera visible; el tercero es mas recatado con su hombro. Alberto Rojas, escribe en directo su miedo; vigilado por un dron; acariciado por la soledad de los pueblos abandonados por la inhospitalidad de la batalla; que se prolonga sin fin por sus cuerpos derrotados; por sus almas vencidas; por sus sombras perseguidas, sin saber, si su corazón dejara de latir en medio del olvido, que Rojas esculpe en abecedarios que se leerán en el mañana 

 Ana Tapias ( todos los derechos reservados)©

viernes, 5 de septiembre de 2025

Confidencias


 


Confidencias a media tarde, cuando el sol cae y se impone el silencio, que explora palabras, de dos viejos conocidos, que anhelan esparcir sus sueños, en otros cuerpos, para calmar sus incertidumbres; el hombre, escribe, en sus momentos de inspiración; la mujer, se atraca de cultura; asiste a charlas; acude a presentaciones de libros; visita exposiciones de pintura. El hombre y la mujer, lazan sus pensamientos al universo, donde serán escuchados por el tiempo, que les encarcelara en el olvido

Ana Tapias ( todos los derechos reservados)©

jueves, 4 de septiembre de 2025

Pasear en el ayer


 

El paisaje se funde en nuestra mirada; que camina lentamente en el ayer, que interroga a los que se fueron, si quieren volver o prefieren ser almas, que acompañen a los viajeros en sus palabras como si fueran sombras del ocaso; que se alimentan de momentos para sobrevivir a su olvido;  que es el destino de quienes cantan al silencio para no morir para siempre.

Ana Tapias ( todos los derechos reservados)©

Declive del recuerdo


 El recuerdo llora en su encuentro con el olvido; que desfigura; que desdibuja; que deforma rostros; que yacen amparados en el ayer; donde reciben arrumacos de la memoria, que salta en el tiempo, para tropezar con el destino; que es una flecha que se clava en el alma, que suspira murmullos silenciados en el horizonte, donde se escucha la voz del mañana.

Ana Tapias ( todos los derechos reservados)©

miércoles, 3 de septiembre de 2025

Sombras de supervivencia


 

Nuestros cuerpos vagan atados a pequeñas circunstancias, que encierran modos; que requieren protocolos; que crean criaturas, que hemos de dominar desde pequeños; formando los cubiertos parte de nuestras extremidades que no evolucionaron y que interrogan el sentido de cucharas y tenedores; que desnudan sus sueños ante nuestras pesadillas de morir sin ellos; que, con el paso de los silencios, se camuflan en sombras para nuestra supervivencia

Ana Tapias ( todos los derechos reservados)©

martes, 2 de septiembre de 2025

Relieve del sentimiento



 

 El sentimiento recorre horizontes; surca paisajes; dibuja caricias; que se esconden detrás de una nube; para de vez en cuando llorar, en finas gotas de lluvia; clausuradas en el suelo, donde el abrazo del olvido, perpetuará un mañana susurrado en emociones, que escribirán cantos de esperanza sobre el destino.

Ana Tapias ( todos los derechos reservados)©

lunes, 1 de septiembre de 2025

Mujeres silenciadas

 Miles de mujeres son calladas en su lucha por un mundo mejor; por una sociedad justa; por el equilibrio en democracia, por la defensa de la verdad; por la necesidad de crear entornos sostenibles. Leo sus nombres en el periódico: Regina Martínez; Berta Cáceres; Teresa Magueyal; Marisela Escobedo; sé que hay muchas más;  que vigilan atentas, escondidas, furtivas, la realidad donde sobreviven, para en cualquier momento actuar en la defensa de sus valores; que laten  en sus miradas;  que sueñan en cada amanecer con un  horizonte  sin miedo; con abecedario sin prejuicios; con saltar en el destino sin ahogarse en el mar; donde se oyen los ecos de las asesinadas,  que vuelven una y otra vez hacia la orilla para escribir sus nombres en la arena y que nadie olvide que fueron eco del dolor, que perseguirá siempre a sus asesinos.


Ana Tapias ( todos los derechos reservados)©