Nuestros cuerpos vagan atados a pequeñas
circunstancias, que encierran modos; que requieren protocolos; que crean criaturas,
que hemos de dominar desde pequeños; formando los cubiertos parte de nuestras
extremidades que no evolucionaron y que interrogan el sentido de cucharas y tenedores;
que desnudan sus sueños ante nuestras pesadillas de morir sin ellos; que, con
el paso de los silencios, se camuflan en sombras para nuestra supervivencia
Ana Tapias ( todos los derechos reservados)©

No hay comentarios:
Publicar un comentario