domingo, 31 de julio de 2016

Quemada viva con 14 años

Se llamaba Zahra Azam, tenia catorce años, estaba embarazada. Su familia,  la canjeó  para zanjar la deuda con otra familia. Desde los doce años, Zahra sufrió abusos, torturas; a los catorce la quemaron viva. Tras varios días agonizando, murió. Imagino la felicidad causada en las dos familias, las dos son culpables de asesinato. Las mujeres no somos mercancías para tirar a la basura, somos seres humanos a los que respetar; con anhelos de desterrar las lágrimas; de seguir caminando bajo la lluvia sin temor a mojarnos. Las mujeres merecemos soñar.
 Con cariño a la memoria de Zahra Azam.
Ana Tapias

Puestos a Imaginar, 2

El verano, si algo tiene es que uno se entera de las conversaciones de vecinos. Antaño, cuando mis abuelos, maternos, vivían en la casa de al lado, nuestras paredes eran fronterizas;  si discutían iba a la cocina a buscar  un vaso, lo pegaba a la pared, ponía el oído y sabía a que atenerme si me ocurría aparecer por su casa. Estudio con la ventana abierta,  no hago esfuerzos por entender, las palabras de los vecinos; seres a los que saludo en el ascensor; me llegan como ráfagas inesperadas de aire. La voz contundente, fuerte, dura,  de una señora mayor,  responde a su interlocutor o interlocutora. Como se ha puesto de moda entre los políticos "Ciudadanos, ciudadanas". " Que estaba como para tirarse por el Acueducto, que no necesitaba pastillas, sino compresión". Me has trastocado el dia, pues no pensaba que esta señora, tan equilibrada, tuviera algún desequilibrio logístico. Se lo he dicho a mi madre, una mujer seria, callada, adusta; ha sentenciad" Esta claro  todos tenemos problemas"
Ana Tapias

sábado, 30 de julio de 2016

El Papa en Auschwitz- Bikernau

Sobrecoge la imagen del ,Papa, paseando en los Campos de Exterminio". La soledad  de su figura blanca, contrasta con la austeridad de los barracones de la muerte. Pasados tantos años del" Holocausto", se puede distinguir a lo lejos, las chimeneas ardiendo;  los prisioneros exhaustos bajo la tiranía Nazi;  el olor a muerte que impregnaba sus cuerpos: la delgadez de sus miradas que no contagiaban pena a sus torturadores.  Las guerras, no seamos incautos, las hacen los asesinos con medallas; y, por desgracia uno nunca se quita la sangre de la historia, que corre por las calles de la memoria; vagunda, exiliada de la contemporaneidad, alejada del sentido común. Las guerras nunca se terminan.
En Memoria de todos los exterminados en la II Guerra Mundial
Ana Tapias

jueves, 28 de julio de 2016

Hillary

 Hillary,  fue proclamada candidata demócrata a presidir el país.  Desde este rinconcito de España, en Segovia, la mando todo mi apoyo, mi fuerza, mi lucha, mi coraje. Sé, querida, Hillary, que no será fácil, nada lo es. Tú  eres el símbolo, la bandera, el espíritu, de tantas mujeres que calladamente, silenciosamente, a oscuras de las normas, de las imposiciones, de la crueldad del sistema; dieron su vida por la igualdad. Hazlo por ellas, gana.
Con admiración a Hillary.


Ana Tapias.

Cataluña

 Cataluña ha  votado la desconexión de España, aprovechando que el Ebro pasa por Zaragoza, y que no hay gobierno a la vista. Si Colón levantará cabeza, se lanzaría en busca de un  nuevo presidente en una nao, alcanzando a un mujer o a un hombre, con valor, coraje, fuerza, para liderar España. Animo a los independentistas que hagan campaña por el referéndum, que llenen las calles de los pueblos de España, con carteles para que votemos la desconexión; que  seguro que con la cantidad de  problemas que tenemos, hasta nos convencían de que era bueno que se fueran.
Ana Tapias

miércoles, 27 de julio de 2016

Cazar un atardercer

No sé cómo cazar un atardecer, rojo, robusto, grande, inhiesto; lo quiero para mi colección de abrazos que anda paupérrimo últimamente.  Si un atardecer me abraza, sé que podré superar cualquier obstáculo, cualquier zancadilla, cualquier arrebato de pesadilla, que se cruce en mi camino, que me abofeteé, hasta dejarme desnuda de lágrimas. Necesito cazar un atardecer.
Ana Tapias


Ataque terrorista a un sacerdote en Paris

Ayer, degollaron a un sacerdote en una iglesia en Paris. Mi alma, si que es la tengo se indigna. Mi corazón, si es que late, llora el asesinato de este buen hombre, que estaba en su casa ejerciendo su fe, a su Dios. Sus asesinos, lo hicieron por amor a su Dios. Todos fueron al cielo, en el que creían. El terrorismo, crea alarma, dolor, miedo, incertidumbre, odio, hacia quienes ejecutan. Quienes matan en nombre de Dios, no son creyentes son crueles ejecutores, de una falsa ideología, que llenará las calles, los templos, las sinagogas, los centros comerciales, de cadáveres.¡ Nadie está a salvo de la barbarie!. Nadie.
Ana Tapias