miércoles, 30 de noviembre de 2016

Enterrar a los animales


El martes a unos de metros de casa, me dio por mirar al suelo, me encontré con algo pegado, parecía sangre;  estaba muy aplastado, deteriorado, desfigurado; seguí el rastro, era un gatito marrón atropellado; grité con poca voz. "Pobre animalito, seguro que lo conocía, le había hecho alguna foto", pensé. Mis lágrimas invisibles inundaron el asfalto. Ayer, miércoles, al hacer una foto a la " Mujer muerta", montaña segoviana; observé, a mi lado una paloma, encerrada en si misma; sus alas extendidas, tapaban su rostro. Sentí que los animales, morían en cualquier lugar, bajo la indiferencia de todos.  Imaginé, un cementerio municipal para palomas, pájaros, perros, gatos, callejeros. Con un enterrador ,que recitará un poema en su último adiós. Los animales, también merecen dignidad en la hora de su muerte.
Ana Tapias

martes, 29 de noviembre de 2016

Revolución

 Escucho en el homenaje a Fidel Castro, a unos y a otros, caudillos algunos de sus países, como esgrimen, alardean, bombean, la "Revolución cubana"¿ La dictadura es revolución? El pueblo, artífice de la convivencia,  ha estado sometido desde 1959, al ímpetu de Fidel;  que acalló siempre a los que se opusieron a sus ideas,  a sus consignas, a su modo de entender la realidad. La democracia es la revolución de la soberanía popular. Cuba debería ser libre, para votar sus sueños, no agachar la cabeza ante un nuevo salvador de la patria.
Ana Tapias

Peces-hielo

Leo un articulo en el Diario" El País", titulado" Los peces sin sangre( roja) en las venas", firmado por Óscar Cusó; me acerca a lo desconocido, a lo imaginario, a lo que hubiera escrito Julio Verne. Peces-hielo: sin sangre roja, con branquias blancas, y un destacado corazón grande; que los permite sobrevivir bajo las aguas gélidas de la Isla de Bouvet. Estos peces, a los que el "Drácula" de Bram Stoker,  no se hubiera acercado; están en peligro de extinción, por el cambio climático. La evolución de las especies, que tantos siglos ha costado, está siendo estrangulada por el ser humano, que será devorado  por sus contaminantes.
Ana Tapias

lunes, 28 de noviembre de 2016

Amanece

Mis dedos tiemblan,  quiero escribir este amanecer; no sé si estaré a la altura de las estrellas, que cuajan el firmamento; que lo surcan de sueños imposibles; que lo colapsan de miradas con  deseos. La luna se esconde, hábilmente, de los que van al encuentro con la rutina; sabiendo que  los aplastará; que  los dejará aislados en medio de  papeles; que los llevará a imaginar una sociedad donde no haya que madrugar; donde las obligaciones no dicte la voluntad; donde  aguantar la rabia de los compañeros, no sea cómplice de la tarjeta de crédito. Los rayos de sol, cubiertos de frio, saldrán lentamente, pausadamente, dejando agonizar a la noche en su silencio. La luz, que siempre llega, visibilizará un mundo que ha olvidado la nostalgia de la nieve. Amanece otro día más.
Ana Tapias
Ana Tapias

¿ A quién le importa?

¿A quién le importan que lloren las hojas? Cada civil asesinado, en Alepo, es una hoja con lágrimas; es una boca sin palabras; son unas manos sin huellas; unas piernas sin destino; un sueño sin horizonte; una madre sin su hijo, un hijo sin su madre. Los culpables se salvaran, siempre lo hacen, sin testigos, en silencio, amparados por la victoria. Ellos, los que disparan en el mapa;  llevarán sobre sus conciencias, los cadáveres, los esqueletos, los gusanos;  de aquellos, a quienes no fueron capaces de mirar cara a cara, y explicarles su muerte. A mi, me importan los muertos, por eso pido " Paren la guerra de Siria".
Ana Tapias

domingo, 27 de noviembre de 2016

Pesadillas

Me había quedado en el paro, lo haré en breve; caminaba por calles de mi ciudad. Mi madre aparecía a mi lado, joven, guapa,  con ganas de andar. Preguntaba  a los que se cruzaban con ella¿ Dónde había un trabajo para su hija?
Estaba sola, iba a cruzar la calle, un camión se acercaba, mis pies no se movían. Iba a morir, me daba igual. ¿Quieres que te pille?, me dijo el conductor. "No", respondí asustada.
Seguí caminando, oía gritos, subí, bajé, unas escaleras diminutas; vi a una peña del Atlético de Madrid, gritaban.
Había mujeres, hombres, niños;  esperando en aquella sala; parecía la de un médico. Necesitaba ayuda para superar mi depresión. Hui de aquella gente con problemas; no encontraba la salida, todo era un laberinto de puertas, que no podía abrir. Vi  una chica, llevaba un uniforme que me recordaba al de las "Jesutinas". " Yo,  estudié en las" Concepcionistas", dije. " Mi madre, no me  deja hablar con nadie", me respondió. " Yo sólo quiero salir de aquí", la repliqué. Su madre llegó, la conocía del colegio. Me indicó la puerta que se abría, era un campo amarillo. Era libre, desperté.

Ana tapias

sábado, 26 de noviembre de 2016

Puestos a imaginar

Caminaba por la Calle Real, que es  una de las arterias comerciales de Segovia; un  lugar de paseo, de encuentro, de saludos de muchos; miré hacia una de las casas, situada a mano de derecha, me di cuenta que la estaban arreglando. Me maravilla la desnudez de las viviendas;  es como si nunca hubieran existido;  como si una ráfaga de huracán se las hubiera llevado por delante. Puestos a imaginar, dibujo a una familia de comerciantes( debajo de la casa había una tienda) con cuatro hijos; entregados a las ventas de su tienda de productos de artesanía, primero; que llegados la industrialización serían cambiados por  productos en serie; que absorbidos por el "Made in china"; que es la marca de todo lo que se vende en España; tuvieron que cerrar. Los hijos, ya desencantados con el toma y daca, que supone un comercio de barrio;  aprobaron las oposiciones de Abogados del Estado;  cada uno ejerce en una provincia. Siendo Segovia, una molestia para su sedentarismo, puestos de acuerdo vendieron la casa, la tienda, y el recuerdo.
Ana Tapias