jueves, 30 de noviembre de 2017

The dreamer

The dreamer, es una obra pintada por Friederich en 1835. Un hombre de negro, sentado sobre una ventana gótica, sin un edificio que le proteja el cuerpo entero. Se deja llevar por la flagrante naturaleza, que en cualquier momento le puede desnudar. Anhela un sombrero, donde resguardarse de la lluvia fina, que caerá sin remedio sobre su corazón; que inundará las hojas que pueblan su desdeñada imaginación, pertrechada en el hoy que nunca será mañana; que imposibilita una fuga en el tiempo,  donde The dreamer, se volvería un autómata de la contaminación, y estaría sentado en la azotea de un rascacielos.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)

Superar las barreras

Hoy he conocido( gracias a un amigo, amiga, de Facebook) a Constanza Orbiaz. Es morena, pelo largo, ojos negros grandes. Tiene 34 años, es argentina. Al nacer, sufrió dos paros cardíacos, que la dejaron atada a la palabra "Parálisis cerebral", creando una atmósfera sobre ella de incapacidades. Algunos, de sus profesores, no la creyeron cuando dijo"Que no estaba enferma, sólo convivía con su discapacidad", Hoy es psicopedagoga en un colegio, donde ha fundado el proyecto"Desde dentro", desde el cual, crea su espacio sobre la discapacidad.
El conjunto de individuos que corremos alocados, con prisas, sujetos al calendario. Hemos de aprender a caminar despacio, para comprender, a quienes, superan sin miedo las barreras que no eligieron; a las que fueron obligados a tener como compañeros de vida; a las que someten, cada mañana, en el mundo que los mira con pena.  Ellas, ellos, no son diferentes al resto son iguales, pero, su silencio huele a distancia. Hemos de romper el silencio para oír su voz. .
Con cariño a Constanza
Ana Tapias( todos lso derechos reservados)

El frio

El frío, diletante, se ha colado a través de la ventana, como si fuera fácil penetrar en la intimidad. Nuestras casas, son cajas fuertes, donde aseguramos nuestros recuerdos, que son los que nos mantiene vivos. La realidad, siempre, nos traiciona; nos somete, siempre, a sus efectos colaterales que se arraigan, insospechadamente, bajo nuestras lágrimas, que se acaloran al lado del radiador. El frío, es nostalgia de una vida mejor que nunca llega.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)

martes, 28 de noviembre de 2017

Niñas en Afganistán

Ser niña es más difícil que ser niño en cualquier parte del mundo. En Occidente, ser niña cada día se iguala más a ser niño. A mis dos sobrinas, las inculcó que sean científicas, ingenieras, astronautas, y ellas van asimilando que no sólo pueden ser maestras o enfermeras. En Afganistán, las niñas son objeto de consumo para los hombres. Un intermediario las vende, sus padres son pobres, a un hombre  con el que se tendrán que casar, que las violará cada noche, que las pegará cada día, que las obligará a ser parte de su indumentaria de poder. Las niñas en Afganistán,  no saben lo que son las sonrisas al despertar, ni caminar bajo la lluvia sin paraguas, ni dar la mano a sus madres o padres al cruzar un semáforo, ni disfrazarse de princesas en un cumpleaños, ni montar en bicicleta en el parque. Las niñas de Afganistán, son cuerpos sin sentimiento, son ojos sin pupilas, son máquinas de tener hijos. El mundo de sueños decapitado las ha degollado.
Ana Tapias( todos los derechos resrevados)

Desnivel social

Vivimos en sociedades ajustadas a los prejuicios, donde los precipicios  dan miedo. Siempre hay que seguir la linea recta, la linea marcada por unos pocos que deciden cómo hemos de caminar los demás. Los zapatos, han de ir bien apretados ,al pie, para que no haya dudas de nuestra fidelidad. De vez cuando, el desnivel nos hace caer al suelo. Al levantarnos no nos reconocemos, nos nos deseamos, no nos besamos. Anhelamos crucificar los prejuicios para soñar en libertad.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)

Somayed Mehri y Rana

Somayed Mehri y Rana, fueron atacadas con ácido por Amir. Somayed decidió divorciarse de Amir, que la maltrataba diariamente. Una noche mientras dormían se vengo de ellas. Somayed se quedó ciega. Rana perdió un ojo.  Madre e hija, se besan con ternura ante la cámara de Ebrahim Noroozi. La imagen  ganó el primer premio de la World Press foto, en la categoría de retrato. La sociedad, asume estos actos como parte de la tradición, donde el hombre ha de perpetuar su dominio sobre la mujer. Quien ha de callar bajo las lágrimas de la soledad de sus hogares, la humillación recibida. Pero, una nueva generación de luchadoras, como Somayed, se deja fotografiar para ser testimonio de una lucha callada, que libran las mujeres en los países donde pensar es un acto valiente.
Con cariño a Somayed y Rana
Ana Tapias ( Todos los derechos reservados)

lunes, 27 de noviembre de 2017

El silencio

El silencio puede ser apasionado, pasando a ser un susurro impreciso, que se volatiza en un ambiente cerrado, opresivo, sin contaminar. El silencio puede ser frío, trasformado en humo invisible, que sale de nuestras bocas que caminan bajo las estrellas sin poder sonreír. El silencio puede ser caliente, camuflado en el ventilador, que aspira de nuestros cuerpos el sudor maldito de la rutina. El silencio es parte de nuestra sombra, por eso, nunca llegaremos a hablar con él
Ana Tapias( todos los derechos reservados)