sábado, 30 de septiembre de 2023

Camuflarse VII


 En una calle, sin bautizar; un pájaro se apresura, a aproximarse, a comer, a digerir, a sentir,  un trozo de pan;  que alguien movido por su caridad, ha tirado al suelo, de donde,  ha sido reciclado por el hambre de un ser que vive a expensas de la caridad, de los seres con corazón abultado, con corazón sin fronteras, con corazón engordado,  por la esperanza de crear un mundo, donde las lágrimas sean dibujadas en el ayer; de dibujar un mundo, donde las sonrisas sean descifradas en el hoy; de susurrar un mundo, donde los abrazos a la empatía, sean recibidos como si fueran un eco del destino; que agazapado entre el olvido, acaricia el momentos de felicidad de un pequeño héroe de la realidad

 

Ana Tapias( todos los derechos reservados)©

lunes, 25 de septiembre de 2023

Edelmira


 Estas rosas, pertenecen a la corona  que custodió, el cuerpo sin vida de Edelmira, que yace en silencio del recuerdo; donde su voz, cargada de sentimiento, se dibujará en los corazones de quienes la quisieron, que caminan más tristes, más solos, más escondidos de la alegría;  que transmitía una mujer, hecha así misma; pues sus padres, murieron cuando era muy pequeña; lo que la condujo por la senda del sacrificio, del trabajo, de la valentía, en un mundo que construyó a su medida, donde habitaban su marido y sus dos hijos; a los que agarró de la mano, para que no se cayeran cuando sorteaban los desajustes de las lágrimas, que Edelmira, tradujo en fortaleza,  Tuve la suerte, de compartir muchos momentos, con Edelmira, que ahora se quedan huérfanos, de su sonrisa, de sus palabras, de su mirada; que permanecerá siempre en mi memoria, , donde se desvanecerá cuando mi alma se funda con la suya.

Con cariño a mi querida Edelmira Pascual Muñoz.

Ana Tapias( todos los derechos reservados)©

 


Mis lágrimas


 

Mis lágrimas, permanecen atrapadas dentro de un lago de incertidumbres, de quejas, de sufrimientos, que no se atreven a desbordarse por miedo a suicidarse y no volver abrazar el atardecer; donde los sueños, hablan,  gritan, vocean; donde los sueños, insisten en rebelarse contra lo establecido; donde los sueños,  vuelan sin cadenas hacia su destino; que se tambalea, entre la monotonía impuesta por la dictadura, que prohíbe, cualquier atisbo de rebelión, pero el hambre, pero la pobreza, pero el dolor, no me detendrá, seguiré caminando con lágrimas entre  mis manos.

Ana Tapias( todos los derechos reservados)©

miércoles, 20 de septiembre de 2023

Suspiro del atardecer


 El atardecer se despide en un último instante, donde el suspiro se entrega al olvido, que lo acompaña hasta la viudez del recuerdo, donde los rostros adoptan formas desencajadas, que suman abecedarios sin voz, que obedecen ordenes sin cabezas, que aplauden a sucesos del destino; que se desvanecen entre rayos que juegan a ser importantes, dentro de los anhelos de quienes rompen sus corazones al otro lado del espejo.

Ana Tapias( todos los derechos reservados)

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Nido vacío

Mis ojos, caminan llorando sus preocupaciones, sus angustias, sus desniveles de acontecimientos, cuando se encuentran con un nido vacío, que dialoga, con mis ausencias, que se precipitan al abismo, que se ahogan en el olvido, que se esconden en el silencio; donde el vuelo de una cigüeña, alta, altiva, altisonante, me invita a soñar, con una realidad, sin tragedias, pero desde que se fueron solo tengo pesadillas
 

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viernes, 15 de septiembre de 2023

Cuando cae la tarde


 Cuando cae la tarde sobre la nostalgia, el horizonte se cubre de ayer, que se esconde con miedo, por no saber contestar a aquellos que lloran, de soledad, ante el desnudo de la vida; que deja sin pupilas de colores a quienes se atreven a soñar
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miércoles, 13 de septiembre de 2023

El entierro del primo Antonio

 


Antonio era primo de mi madre; la vida como siempre actúa de acicate para que, tras la inocencia de la niñez, y, el paso hacia la madurez, donde los encuentros se pausan, se bifurcan, se separan; cada uno,  vive,  acorde, con la fuerza, con la valentía, con la lucha, que han de sobrellevar. De niños, compartieron sonrisas; de mayores, se saludaban por las calles, de su pequeña, ciudad; donde asumían sus existencias, nunca contadas, nunca exploradas, nunca desmenuzadas, siempre silenciadas en casas con susurros, con caricias, con hipotecas, que transportaban años de frio, de sacrificios, de nostalgias, de caídas donde levantarse de las heridas del destino.  Antonio, era amable, trabajador, sonriente; su mujer, sus hijos, sus nietos, sus hermanos, sus sobrinos, le lloran. No puedo dejar de sufrir, a pesar de no habernos tratado apenas; hablo con su cuerpo ausente, encerrado, dentro de su ataúd; articulo palabras precipitadas de despedida, que son el amor de la sangre de nuestros antepasados.

A la memoria de Antonio M. García.

Ana Tapias( todos los derechos reservados©