lunes, 31 de marzo de 2025

AtardecerE


 

El atardecer es un suspiro, largo, suave, inaccesible, al desaliento, que confirma sospechas, que eleva besos, que crea lágrimas, en aquellos cuyos ojos abrazan la belleza de lo efímero, que se prolonga hasta el éxtasis de la oscuridad; que impone su dictadura en los hogares, que han logrado conciliar sus sueños con sus rutinas, aquejadas de tranquilidad.  El atardecer es olvido, inhóspito, cruel, vengador, de un día más, donde supimos que seguir vivos es un milagro de nuestro cuerpo; que se arrastra en laberintos de enfermedad, como si fueran utopías sin destino, imposibles de descifrar.

Ana Tapias ( todos los derechos reservados)©

Sencillez del paisaje



 Caminaba absorta en mis no pensamientos, en medio de la ciudad, desgajada de mi sentimiento; que vagaba entre sueños sin cumplir y algo llamó mi estúpida atención: un árbol, pequeño, acompañado, vigilado, dibujado por su sombra, espejo de su destino, que me invitaba a bailar con mi destino, que se aferraba a la inmortalidad del momento; donde mis ojos abiertos, susurraban la palabra belleza, que abrazaba mi sufrimiento aterido por la frialdad del paso del tiempo

A mis cinco sobrinos con amor.

Ana Tapias ( todos los derechos reservados)©

martes, 25 de marzo de 2025

Memoria de los zapatos


 

Los zapatos se desdibujan en el tiempo, como los cuerpos de estos dos niños; cuyos rostros he tapado, para no traicionar a su infancia, que correría veloz hasta llegar a su muerte, siempre inesperada, siempre injusta, siempre cruel para sus familiares; que velarían sus cuerpos rodeados de los recuerdos, que bailaban en los días de calendario; donde fueron felices, donde amaron, donde soñaron con el mañana, que canta al ayer de su memoria.

 Ana Tapias ( todos los derechos reservados)©

domingo, 16 de marzo de 2025

La nieve


 La nieve es ayer, que cuaja en el paisaje, que acumula recuerdos, que sienten la nostalgia sobre ellos; que sobreviven en pésimas condiciones de conservación, heridos, dañados, acosados, por los susurros de las tempestades, que claman olvidar a aquellos que nos entregaron su fuerza, para seguir soñando.

Con amor, a mis cuatro abuelos: Evarista, Saturnino, Leoncio y Encarna, os quiero

Ana Tapias ( todos los derechos reservados)©

Cocido

 

Cocido es la memoria de los años en blanco y negro; donde el hambre azuzaba los estómagos de quienes sobrevivieron a la guerra;  que contaba despedidas; que sumaba derrotas; que cantaba a los héroes del exilio, que amaron la España del susurro,  a la que muchos no pudieron regresar; la España del puchero, con sonrisas de quienes inventaron los sueños de libertad, que masticaban en los garbanzos de la tierra de sus abuelos; la España del encuentro, con el ayer y con el mañana, donde se abrazaron en la misma mesa los hermanos,  bautizados en bandos sin reciclar, cuya digestión, es el paso de las estaciones en el calendario.

 

Ana Tapias ( todos los derechos reservados)©

viernes, 14 de marzo de 2025

Gotas de lluvia


 Gotas de lluvia, respiran en el paisaje transparente, que se acomoda al silencio de las despedidas, que sueñan con volar hacía el más allá, donde encontrarán espacios para sonreír sin miedo al destino; y, mientras la lluvia cae, solo cae, alrededor del silencio

Ana Tapias ( todos los derechos reservados)©

martes, 11 de marzo de 2025

Reciclar la memoria

 

En los desperdicios de la monotonía, se encuentra nuestra memoria, que es espejo de nuestros hábitos, deberes, compromisos, con la vida,  que se exilia cada atardecer al calendario. Un día más es una victoria de nuestra inmortalidad, que cumple momentos como si fuera fácil y no lo es; lo difícil es sobrevivir en medio de la incertidumbre, que recicla sueños rotos.

Ana Tapias ( todos los derechos reservados)©