Tarde de lluvia y de paraguas sin retorno. Mis ojos se duermen, y es sábado noche. Sábado sin copas ni ligues en medio de la nada, me espera el sueño. El sueño a veces me deja pesadillas que luego recuerdo y escribo. Al volver a leer mis pesadillas es como si lo reviviera de nuevo. Acumulo historias en cada sueño. Los acumulo desde hace años, no necesito paraguas para ellos. Llueve siempre hacia arriba, mis sueños son mi otro mundo. El mundo de las nubes que me acosan en mis noches de soledad.
Ana
sábado, 12 de enero de 2013
viernes, 11 de enero de 2013
Reencuentros
De vuelta en mí ciudad me voy reencontrando con amigas, conocidas y paisajes. Mis amigas me echaban de menos y yo a ellas, es mágico sentirse bien en un grupo. He conocido tantas personas a quienes llamé amigas y el tiempo borró sus huellas, que aprecio la verdadera amistad, la valoro y la cuido. Con mis amigas me fui de rebajas, no compramos nada y tomamos unas cañitas con pinchos de sinceridad. Aunque he de ver a más amigas. A los conocidos me los fui encontrando por la calle. Una de ellas es una mujer mayor llamada Milagros. Milagros es la ternura en persona. Es amiga de mis padres y también mía. Ayer fue a recoger a su hija, tiene sindrome de down, a la parada del bus y me contaba cómo la intentaron robar el día cinco de Enero. Un Rey mago se subió hasta su balcón. Ella en vez de asustarse, le dijo" te conozco", y el rey se fue su reino de mentira. Milagros demostró su fortaleza y su valentía. Valentía que me contaba otro día. Un día triste cercano a las Navidades, aquel dia se acordaba de su marido, de su hijo, muertos y fue su hija con la mente de una niña de cuatro años, quién la regaló una sonrisa. Milagros sonreia con ella.
Con el paisaje lo voy buscando entre las calles. Calles del frio y de la nostalgia. Nostalgia de hace venticuatro años. Hace venticuatro murió uno de mis abuelos. El abuelo que me ha dejado sonrisas como recuerdo. El recuerdo es otro paisaje interior y mi reecuentro con él es más frio pero siempre, simpre busco su carlor.
Ana
Con el paisaje lo voy buscando entre las calles. Calles del frio y de la nostalgia. Nostalgia de hace venticuatro años. Hace venticuatro murió uno de mis abuelos. El abuelo que me ha dejado sonrisas como recuerdo. El recuerdo es otro paisaje interior y mi reecuentro con él es más frio pero siempre, simpre busco su carlor.
Ana
Mi viaje de regreso
Salí de casa de mí hermana a las diez y he llegado a la casa de mis padres a las 12.30. Dos horas y media llenas de vivencias. El metro iba medio vacío, mejor para mí maleta, no ha tenido que pelearse por un sitio. En la taquilla para mí ciudad, es una máquina, no me dejaba sacar el billete. Un matrimonio me ha ayudado, ante la pasividad del " taquillero habitual". Yo de mayor quiero ser taquillero. Saliendo de Madrid unos trabajadores reivindicaban sus derechos. Derecchos de silencio de uno de los usarios del bus. Un hombre ha entablado conversación con la mujer del asiento de enfrente: le contaba su vida. Tenía dinero pero para disimular llevaba un anillo de pega. Uno de esos anillos que no invitaban a " secuestrarle", como le decia la mujer. Se calló su dinero y el paisaje con niebla se adueño de las miradas de los hombres y mujeres con destino. La niebla todo lo puede.
Ana.
Ana.
jueves, 10 de enero de 2013
Despedida
Como todas las mañanas fui a llevar a mi sobrino al colegio. Hoy miramos el termometro marcaba seis grados y la niebla sacudia nuestros ojos de la realidad. Edificios casi fantasmas nos perseguian, autobuses vacíos con personajes de recortables nos llevaron al cole. Los niños buscan su fila y esperan a las nueve, hora de desfilar ante padres y demás familia. Padres, madres, abuelos, tíos, se despiden de ellos como si fueran a embarcar y no volvieran a volverlos. Mí sobrino me ignora, no me mira, es lo que tiene cumplir años, aminnora la emotividad del adiós.
Ana
Ana
miércoles, 9 de enero de 2013
Camión de la basura
De camino al cole con mi sobrino mayor, ha pasado un camión de la basura. Mi sobrino no ha podido soportar el ruido y se ha tapado sus oidos. Le he dicho que es un ruido desagradable pero es un trabajo que tiene que hacer, por qué sino las calles estarian llenas de ratas. He imaginado un mundo sin basureros, y llenos de animales salvajes. Animales con cuernos y bocas listas para devorar. Devorar cada amanecer.
Ana
Ana
martes, 8 de enero de 2013
Rebajas
He sucumbido a las rebajas. He ido dos horas de rebajas. Compré lo que necesitaba: unos zapatos. Zapatos sin tacón, marrones para caminar libre. Ayudé a mi madre y observaba a las usuarias de las compras: disfrutaban revolviendo la ropa. Los agentes de control de la gran superficie, daban directrices a sus empleados: " que no parezca que está revuelto"; " bajaban los precios". Todo forma parte del marketing social: nos obligan a consumir sin necesitarlo. Necesito revolver entre mis senitmientos, sin ir de rebajas,
Ana
Ana
lunes, 7 de enero de 2013
Ahogarse
Ahogarse es fácil, ayer los regalos de mis sobrinos de los Reyes Magos acabaron en el agua. La mayoria de la veces veo métaforas. Metáforas de la vida que se equivoca y se evapora en segundos. Segundos de duelo interior derrotados en medio de la nada. Ahogarse sólo requiere dos manos y una sonrisa.
Ana.
Ana.
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