jueves, 6 de junio de 2013

Bárcenas

Las noticias me llevan a imaginar la contabilidad del partido Popular. Bárcenas su tesorero desviaba dinero. Dinero presuntamente evadido. Dinero que ya podrían tener la gente con la que encuentro en el metro vendiendo clinex o en las calles de madrid. Ya no sé donde mirar. Mi mirada se pierde en el laberinto de la cárcel. La cárcel de no ser nadie. Nadie para desviar dinero y llevar trajes con los que se podría dar de comer a una familia en una semana. No quiero ser Bárcenas. Prefiero agotar mis recursos y sobrevivir sin lujos. No hay mayor lujo en la vida que ser integro.
Ana.

miércoles, 5 de junio de 2013

¡ Ser Feminista o Posfeminista!

Leo un artículo en El País Semanal " Radiografía del Posfeminismo". Me llaman al atención muchas cosas. siendo una de ellas: que en el mundo está menos penalizado la trata de mujeres que la trata de armas. Hecho que me aterra. Las armas destruyen y las mujeres crean vidas. Así es la vida.
Yo no sé sí soy feminista o posfeminista. Me enseñó en la Universidad un viejo profesor que el " feminismo nació como un movimiento social". Movimiento que asoció a una mujer y un libro: La Vindicación de los Derechos de la Mujer de Mary W.
 
 
Soy atea de casi todo, incluida de las definiciones de feminista. Defiendo la Igualdad, y no creo que el hombre ni la mujer sean superior al otro. Son iguales. Nunca quemaría sujetadores, pero tampoco criticaría a las mujeres que lo hacen. Respeto a cada hombre y mujer. Respeto sus ideas, sueños y contradicciones.
La mejor forma de ser mujer es respestar.
Tal vez algún día me defina como Feminista o Postfeminista, pero mientras tanto seguiré legado de las mujeres de mi familia que lucharon por sobrevivir.
Anal


martes, 4 de junio de 2013

La doble realidad.

Cuando paseo en soledad por las calles de Madrid, me siento como si viviera en otra realidad. Esa realidad que las noticias no cuentan. La realidad es doble: por un lado están los que piden por las calles con sus carteles anunciadores de su pobrez y por otro lado están los señores y señoras bien vestidos, peinados y maquillados que beben en las terracitas de la capital. Beben y sonrien como si la vida fuera bella. Como si la otra vida no fuera con ellos. Hay vida detrás de sus terracitas. Es la vida que sonrie al sobrevivir. Sobrevivir con un gobierno que recorta derechos no es fácil. Sobrevivir pagando un alquiler o la lista de desahuciados es un alarde de valentía. La valentia de la que carecen los bustos de las terrazas. Esa valentia que observo en mis paseos y que las noticias no cuentan.
Ana
 

Asesinos

No dejó de mirar a dos asesinos el de Olot y el de Bilbao. El de Olot mataba por compasión y el de Bilbao intuyo que mataba para reencarse en sus víctimas. Víctimas ateas de su religión. La religíon de los asesinos comulga en sus manos. Manos sin perdón. La religión de saberse un dios es la religión de estos dos hombres. Leo en sus miradas buscando la compasiónn, y sólo encuentro odio. Odio hacia la vida. Las vidas que dejaron en el camino. El camino de la sangre es su camino. Nunca entenderé a quién asesina. Nunca diré que son locos. La locura es amar la vida, no destruirla.
Yo condeno la violencia.
Ana

lunes, 3 de junio de 2013

Noticias económicas

Estoy que no doy crédito ante tanto delito económico y juez que lo investiga: la trama gürtel,  la trama Noos y no sé cuantos casos más. Jueces que me recuerdan a los gladiadores enfrentándose con los leones del poder. Leones que no dudaran en usar todos los medios a su alcance para derrotar a la verdad. Encuentro la foto de los presuntos delicuentes sonriendo como si con ellos no fuera la cosa. Ellos que usan trajes de marca y tienen asistentes personales que les limpian sus casas. Casas de segundas nupcias y divorcios de blanqueo de dinero. El blanqueo de sus sonrisas, el único indidcio de su culpabilidad.
Ana,

domingo, 2 de junio de 2013

La Feria del Libro de Madrid

La feria del libro de madrid,  en mi imaginación era territorio de leyenda para el encuentro con los escritores. Está mañana estuve con Idoia, juntas miramos a los seres cargados de palabras escondidos en las escuetas casetas de los libreros. Parecian bustos con manos de diccionario y dedos con helicópteros. Dedos que aterrizan en los sueños de sus lectores. Los escritores son salvajes, están dispuestos a saltar sobre sus víctimas y devorarlos en su ansiedad de ser inmortales. La inmortalidad de uno de los escritores a los que nunca ví y siempre llevó en mi corazón don Miguel Delibes. Don Miguel hubiera estado como buen castellano sobrio en su caseta del Retiro, escuchando el murmullo de los pájaros. Pájaros y el retiro la mejor combinación para sentir la palabra.
Ana

sábado, 1 de junio de 2013

Mi día en el hospital de niños

Ayer pasé unas horas en la" maternidad del Gregorio Marañón" donde está ingresado mi sobrino mayor. Su operación fue laboriosa, pero nada grave. Sí todo va bien hoy le darán alta. Santiago así se llama al principio decía " me quiero ir a casa", logramos entretenerle entre todos: le regalé una máquina de hacer pegatinas, sus padres le leían cuentos, por la tarde llegó Alonso, su primo, y su hermano Guillermo. Parece que tras unas horas con los brazos tomados por las vias, y sin poder moverse, se había acostumbrado a su suerte. No lo pasó nada bien, pues vomitaba y vomitaba todo lo que comía, la anestesia salía por su boca. Boca que tenía hambre. Su compañero de habitación se llama Dani, tiene 12 años, ya lleva cinco operaciones en su cuenta corriente. Tiene la nariz chata y no puede respirar bien, eso unido a una enfermedada rara. Le ponen morfina para el dolor, pero se ha hecho inmune a los medicamentos. Logré distraerle con un cuento  de " Segovia para niños". Segovia es una ciudad que todo el mundo conoce,   asi que es fácil hablar sobre ella. Por la noche conté un cuento a Santiago con una palabra que me dijó: mamá Encarna. Me quedé afónica. Fui feliz. Mi imaginación daba una sonrisa a mi sobrino y a su compañero. Caminé por el pasillo central del tercera planta y encontré una mini-biblioteca-videoteca. Los niños en los hospitales son algo más que pacientes son marionetas cuyos hilos los mueven titiriteros con guantes.
Mi paso por la maternidad de Odonell siempre está llena de recuerdos. Santiago que quiere ser médico de mayor, ayer miraba y aprendía. No todo es malo entre las paredes del dolor.

Gracias a quienes ayudan a hacer más llevadero la estancias en los hospitales. Me acuerdo de tres amigas enfermeras: Nuria, Carmen y Belén.
 
Ana.