El clásico no es un autor de teatro, de novela o de poesía; es el partido entre el Barsa y Real Madrid, que jugaron, a las cuatro de tarde del sábado, en el Camp Nou. Hora extraña, para las cervezas en el bar en España, pero no para los chinos, que se han convertido en el nuevo mercado a quien vender( Siempre he pensado que si algún día cruzo la línea, y escribo una novela, los chinos serían mis mejores compradores) Les tengo cariño, pues invaden las calles de Segovia, con respeto, con cariño, y con sonrisas tímidas. He leído, que el juego no fue bueno ni del Barsa, ni del Madrid. A mí, el fútbol me aburre, pero, el corazón de un niño de seis años, me dicta que sea del Real Madrid; no puedo defraudar a mi sobrino, ya le defraudaré en otras cosas de la vida, como para encima no apoyarle en su gran devenir. El mundo, ya globalizado sin remedio; debería llenar los bares, los estadios, los campos; para discutir cómo crear una sociedad más justa, más igualitaria, más feliz; no para gritar" Gol", a unos señores, que defraudan, que corren en coches de lujo, que han olvidado lo que cuesta sonreír, a quienes viven sometidos a la tiranía de la pobreza; a las inclemencias de las guerras; a la imposibilidad de gritar en la dictadura. El clásico se juega en un mundo de sombras.
Ana Tapias
sábado, 3 de diciembre de 2016
Murmullos de los vecinos
En las pequeñas ciudades como la mía, uno no puede mantener a salvo su intimidad. Ayer, salí a comprar el periódico; al regresar a casa, en una calle estrecha, de una sola dirección, una excompañera, iba a la compra con su carro, miró disimuladamente, el periódico que portaba en mis manos. Presumiendo mis ideas, me dio cierto rabia ese espionaje, callado, silencioso, cargado de prejuicios; que me condena a votar a uno u otro partido. Estos días, que gasto mis vacaciones; acompaño a mi madre a pasear, encontramos a alguna vecina que me pregunta ¿ Si estoy estudiando las oposiciones? He convencerme, con una respuesta segura y convincente, que haré todo lo que pueda en el examen. La viuda entrometida, sale sin despedirse hacia su casa, donde tendrá que lidiar con sus recuerdos. Cada vecino, es un murmullo de mentiras y verdades, con los que he empatizar cuando salgo de casa.
Ana Tapias
Anás al-Basha
Anás al- Basha ha sido asesinado en Alepo; los bombardeos, de unos y otros, han acabado con la vida de este joven payaso, que buscaba sonrisas entre los escombros. En Alepo, ya no quedan niños, sólo fantasmas de una guerra, que no terhminará hasta que no mueran todos. En Alepo, ya no quedan sueños, sólo pesadillas de una guerra, que no finalizará hasta que no caiga derramada la sangre de todos. Alepo, ciudad habitada por el dolor, no deja de llorar a los que se fueron sin pedirlo. Adiós al payaso Anás al-Basha
Ana Tapias
jueves, 1 de diciembre de 2016
Friederich
Friederich es un pintor alemán del siglo XIX, encajado dentro del romanticismo. Sus personajes, aparecen ensimismados en su soledad; en paisajes desoladores, casuísticos, erosionados, por nevadas, puestas de sol, arco iris. Me llevan a Hopper, pintor estadounidense, nacido a finales del siglo XIX, encuadrado dentro del expresionismo abstracto. Sus personajes, se muestran acariciados, desahuciados, perdidos, por la rigidez del lugar donde les ha tocado vivir. " El caminante sobre el mar de nubes" de Friederich, y," Mañana en Cape Cod" de Hopper; descomponen la realidad de un hombre y de una mujer, que saltan hacia el horizonte a través de la mirada. Sus figuras, escarpadas, envueltas, sujetas a su pensamiento; nos devuelven la nostalgia del mundo propio, ese que rozamos en nuestros sueños.
Ana Tapias
Coco
Coco es un zaragozano de plástico; me lo regalaron mis abuelos, maternos cuando tenía dos años. Me ha acompañado toda mi vida, aún lo tengo en mi cuarto de soltera, sigo soltera. A mis dos sobrinas, no las hace ninguna gracia, cosa que no puedo entender, pero, no las invito a jugar con él; no quiero que lo rompan. Ya me han roto a " Pedro", el pelirrojo que lo corría en busca de Heidi por los Alpes. A mi "Pedro", le falta la pierna derecha. Esta noche, soñé que estaba triste, me he despertado, le he mirado, le he besado. Dicen que los sueños reflejan lo que llevamos dentro; tal vez Coco sea mi tristeza, tal vez.
Ana Tapias
Alcantarilla
¿Alguien se ha fijado en la ternura que desprende una alcantarilla? Seguro que no, caminamos siempre en línea recta; evitando enamorarnos de lo que se escapa a nuestro entendimiento; de los que cargan con utopías no derrotadas; de los que se atreven a hablar en voz alta; de los vengadores de las distancias. Las alcantarillas, pueden hacernos caer, tropezar, sentir el abismo de que la vida, es algo más que pagar la hipoteca; la vida es sonreir a los sueños.
Postrimeria
A uno de Diciembre, el otoño se está despidiendo; cuando ya nos habíamos acostumbrado a las hojas, el frio si es que existe fuera del Polo Norte, se llevará la alfombra marrón de los parques; para dejarnos la desnudez de las formas acabadas. La imperfección no existe, un jardinero la barre; un técnico del ayuntamiento la arregla. Vivimos sometidos a la belleza artificial. La belleza que no se consume son arrugas, son canas, son lágrimas, son ojeras; que tapamos por miedo a ser nosotros mismos y no caminar camuflados en las postrimerías de un mundo que agoniza, mientras miramos hacia otro lado.
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