jueves, 5 de abril de 2018

Pompa de jabón

Al borde del precipicio de la ignorancia. El jabón alza sus ojos al mundo a través de una pompa que como si fuera el periscopio de un submarino se entrega a aprender entre distancias, entre sueños de papel, entre plásticos no reciclados, entre cepillos de dientes ávidos de ser olvidados, entre la tierra firme que se esconde detrás del grifo, entre los minúsculos besos de las gotas de agua, que caen, paralelamente, a la rutina de quienes se lavan la cara. La pompa, una vez descubierto lo supercial se recuesta sobre su melancolía.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)

miércoles, 4 de abril de 2018

Agua

Observar cómo cae el agua del grifo del fregadero, no es algo muy habitual; es una necesidad que nos negamos; que permanece dormida en nuestro subsconciente, cargado de imágenes de la ensordecedora realidad, que vence a nuestras palabras, que se entregan al dolor, al desanimo, al desconsuelo de la premeditación. El agua sabe que su final  es sin medicar, inminente, cierto, desinhibido de lágrimas, acariciado por la ternura de la necesidad, de quienes beben como consuelo a su sed.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)

martes, 3 de abril de 2018

La otra realidad

Los charcos reflejan  otra realidad  que  nos acecha bajo la imperfección de formas no acabadas, no rotundas, no versátiles, no enquistadas en la dictadura de la razón, que nunca lleva razón;  que nos vigila desde la distancia de su anominato, dentro del cual se ahogan en soledad; que  nos invita a saltar hacía dentro de su ego para soñar en otro color; que se postula como corredor entre el posiblidad y el deseo. Los charcos son dos cuartetos, dos tercetos de lo imposible.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)

lunes, 2 de abril de 2018

Decepción

En estos dias, siento como si corazón estuviera sumergido en un duelo interior, debido a los amigos  que me han rodeado y se van diluyendo en su presente; y los que se van apagando entre sus vahídos de  monotonía. Uno de mis mejores amigos, con el que he compartido muchos momentos, llevaba meses sin comunicarse conmigo. Me he sentido culpable, pues pensé, que le había hecho algo que le había dolido. Me he enterado, de casualidad, que ha empezado a salir con una mujer joven. Creo que en honor a nuestra amistad, ya teñida de olvido; debería haber dicho la verdad, sobre porqué no me hablaba. Su comportamiento no se ha ajustado a la sinceridad, cuando siempre lo defendí  y lo apoyé ante la adversidad. Otra amiga, lleva días contánndome los arranques de su amado marido. La  agarra del brazo con violencia, la grita, da patadas a los muebles, tira cosas. Su mujer justifica sus ataques por el cansancio; por su madre que lo desquicia. Este hombre, esconde un problema de conunicacion, que debería afrontar. Mi corazón  necesita flores para volver a sonrerir.
Ana Tapias( todos los derechos reservados(

domingo, 1 de abril de 2018

Seis mujeres


No conozco sus nombres, ni sus vidas, ni cómo llegaron al cementerio, pero sé, que seis mujeres, han sido” presuntamente” asesinadas por sus exparejas o parejas hasta el dos de abril en España. La cifra recorre mi cuerpo, como si fuera un escalofrío del corazón;  arranca la sangre de mis entrañas, que se vuelven lágrimas inconclusas. Estas seis mujeres, no deberían ser esclavas de la violencia. Estas seis mujeres, deberían estar sonriendo en sus terrazas a la espera de la primavera;  no ser esclavas de la violencia, que afecta a la sociedad española, que ha de cambiar sus cuchillas por palabras de empatía hacía las víctimas. 
Con cariño a ellas.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)

Mi no Semana Santa

Es complicado para mi rezar en mi ateísmo, ya que, mis genes familiares son católicos practicantes. Mi madre se apresura a cerrar todas las ventanas de la casa, para que los vecinos(que están sordos, no oyeron cómo rompieron la puerta de casa los ladrones las navidades pasadas) no se enteren que nunca seré monja. Estudié en un colegio de seres coronados por la gracia divina, adobados al Espiritu Santo, engalanadas con cofias de santidad.  Esos seres a los nunca se podía llevar la contraria, contraban y contratan a profesores, con amigos en el colegio. Siendo mi educación  una suerte de lotería del enchufe cristiano.  No perdí mis ansias de entregarme, a Cristo, en las bofetadas concepcionistas. Gracias, Sor Matilde, por el año de tercero de EGB, donde a mis ochos años, mi cara era un tomate que exprimía lágrimas.  La Niña María te debía estar esperando en el cielo con los brazos abiertos. Olvidé al Dios católico, al estudiar otras civilizaciones  en la Universidad. Descubrí a mi  Dios camuflado bajo otros idiomas, y me rebelé contra su infidelidad.  LLevo más de media vida comulgando con mis ideas de atea. Para mi la Semana Santa, es un tiempo para visitar iglesias, donde admiro el arte religioso. No me emociono al ver las procesiones, ni canto saetas, ni expulso mi perdón.  Lo confieso soy atea.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)

Bodegón de la suciedad

El glamour no es uno de los ingredientes de la monotonía, que no se quita las canas, ni se pinta los labios de color carmesi.  El dia a dia, son oscuras acciones que repetimos envueltos entre arrugas de manchas. Lavarnos la cara para quitarnos las legañas del sueño. Ducharnos para eliminar las impurezas del sudor. Peinarnos para acoplar nuestro pelo a puertas y ventanas.  Fregar platos, vasos, cucharas, tenedores, para poder utilizarlos. La suciedad es un bolegón de silencios a los que someternos cada mañana al levantar la persiana.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)