sábado, 7 de julio de 2018

Pesadillas

Cada amanecer, me levanto con la sensación de tener otra vida golpeada por gente que me hace feliz, que me rodea de ternura, que me acoege dentro de sus sueños, que sonríe sin pedir nada a cambio, que no me gritan que soy diferente, que me invitan a posarme en su incertidumbre, que  me aconsejan sin recriminarme, que me  escuchan sin reproches, que me guían por el arco iris, que olvidan sus manos para escribir con las mías. Pero, al cabo de un rato, retorno a mis pesadillas rutinarias cargadas de egos rotos.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©

viernes, 6 de julio de 2018

Miradas

¡ Cuántas veces! Me topo en esta enredadera, de pequeñas calles segovianas, con miradas que me analizan, me escrutan, me interrogan, hasta el último detalle. Esquivo sus preguntas, sus prejuicios, sus diatribas mal intencionadas. Procuro que resbalen sobre mi  epidermis sus conquistas de poder, que me arrebatan la tranquilidad durante horas. Invaden mi sentido común; lo encarcelan dentro de la agonía de sus vidas; siempre perfectas; de donde nunca salen para  abrazar el horizonte. Pero, a veces, es necesario, bailar en la oscuridad; cantar desafinando;  amar a la locura; vengarse de la tristeza;  escribir rimas imperfectas; tallar imprecisiones sobre la arena; para poder caminar entre el destino.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©

jueves, 5 de julio de 2018

Adiós a una margarita

Cada día, he pasado junto a ella; la he abrazado con mi mirada; la he susurrado con mis fotografías; la he acariciado al terminar. Nunca me atreví a besarla, no fuera a ser que pusiera celosa a una abeja y me picara. Tal vez, debería haberlo hecho, para así, sentirla junto a mis labios, y no olvidar nunca mi primer beso a una margarita; pero no lo hice, y siempre me arrepentiré por ello. Mañana, cuando vaya a su encuentro no estará;  lo sé; me lo dice mi corazón de flor,  que escucha el eco de sus lágrimas desde mi jardín de sueños.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©

martes, 3 de julio de 2018

Retrato con vasos

Dos vasos, de distinto color y forma, sobre una fotografía de Wharhol, se precipitan sobre su vida. Su rostro se difumina, vencido por el paso del tiempo, que amarillea su cuerpo;  que se ha esfumado de la realidad mundana, que lo abrasaba a la decadencia de las arrugas;  de los dolores inmediatos; de los sufragios de la torpeza en sus manos, que nunca volvieron a ser las de antes, sino las de nunca; esas que lo traicionaban cuando cantaba bajo la nostalgia,;  amparado al odio de ser esqueleto en un campo de olvidos,  desde donde llora su arte que es lo único que no se descompone.
Ana Tapias ( todos los derechos reservados)©

Warhol ante el espejo

Andy para los amigos, Warhol para la posteridad; nació en 1928, murió 1987. Fue uno de esos espíritus libres, que vagan por el horizonte, sin mirar a lo establecido; inventándose su propio mundo de consumo, que lo rodeaba, que lo agarraba, que lo mecía  entre sopas y botellas de cristal de Coca-cola. Supo adelgazar en los retratos a Elvis,  a Marilyn,  a Liz, a Mao, a Tennessee Williams, a Gertrude Stein y a Warhol. Cuya imagen frente al espejo se multiplica en una diversidad de sueños, de deseos, de utopías; bajo un color pop, que lo deja como si fuera Alicia en el país de la maravillas, al otro lado de la realidad.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)s©

lunes, 2 de julio de 2018

Envejecer la mirada

Con el paso de los años sobre nuestra mirada. Descuidamos la inocencia. Nos entregamos a la perspectiva creada por la incertidumbre. Observamos con alopecia de esperanza; que provoca lágrimas, impertinentes, alocadas, innecesarias; que rebotan sobre las vetustas iglesias; adonde regresamos, de vez en cuando, para morir en la soledad  del mañana.
Ana Tapias( todos los derechos reservados©

domingo, 1 de julio de 2018

Migrante

Me parece extraño, el cambio de inmigrante a migrante, que se ha producido en los medios de comunicación,  para denominar a quienes dejan sus países buscando otras fronteras donde establecerse. La situación se ha vuelto insostenible para los países de acogida; algunos de ellos, se niegan a dar cobijo a los náufragos a la deriva; quedándose días varados, fusionados, amarrados al mar;  que se transforma en un país vengativo, cruel, carente de empatía con sus anhelos de pisar tierra .Los migrantes niños, son sacrificados, en  el agua,  por la incapacidad de Europa de reaccionar.  Tres bebés muertos, frente a la Costa Libia, son banderas  ondeadas como si de conciencias marchitas se tratará. Es hora de reaccionar.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©