martes, 3 de julio de 2018

Retrato con vasos

Dos vasos, de distinto color y forma, sobre una fotografía de Wharhol, se precipitan sobre su vida. Su rostro se difumina, vencido por el paso del tiempo, que amarillea su cuerpo;  que se ha esfumado de la realidad mundana, que lo abrasaba a la decadencia de las arrugas;  de los dolores inmediatos; de los sufragios de la torpeza en sus manos, que nunca volvieron a ser las de antes, sino las de nunca; esas que lo traicionaban cuando cantaba bajo la nostalgia,;  amparado al odio de ser esqueleto en un campo de olvidos,  desde donde llora su arte que es lo único que no se descompone.
Ana Tapias ( todos los derechos reservados)©

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