martes, 21 de agosto de 2018

Veintiséis mujeres asesinadas en España

En lo que va de año 2018, la tragedia de la violencia machista marca  en el calendario veintiséis cadáveres. La última mujer, ha sido"presuntamente" asesinada  en Carbana de Bergantiños( A Coruña) de 50 años, por su marido. No conozco sus vida, ni sus rostro, ni sus interrogantes, ni sus incertidumbres;  tal vez, nunca la maltrató,  o, el maltrato era continuo. Muchas veces, el  maltrato se nos escapa por ser muy sutil y perfeccionado, para entenderlo sin ser brutal, acosador, vengador. Quizás, A. B. V. O, nunca supo el que destino la depararía morir joven; sin haber hecho nada para mercerlo; formando parte de una lista de mujeres sin figura; cubiertas por el olvido;  acosadas por la distancias de las ventanas; ahogadas en la violencia de un hombre al que amaron. Cada mujer asesinada, nos deja huérfanos de una madre, de una hija, de una hermana, de una tía, de una vecina. A las que lloramos bajo la lluvia de la impotencia.
Ana Tapias( todos los derechos reservados))©

sábado, 18 de agosto de 2018

Tomate ante el espejo

Como si fuera la Venus ante el espejo( Velázquez. El tomate joven, esbelto, apetecible, será consumido en unas horas. Dejará la vida sin arrugas, sin lágrimas en la memoria, sin olvidos precitables al destino, sin un afeamiento por la enfermedad. Se irá tranquilo en una ensalada junto al queso blanco y al jamón york. Nadie le llorará,  ni le rezará, ni le pedira favorees en el más allá. Porqué el tomate es un semidios de la tierra, que cada primavera se asoma al espejo de la fertilidad buscando dar felicidad a otros espejos que esperan la resurección de su apetito
Ana Tapias( todos los derechos reservados))©

La iglesia católica y sus devaneos con la delincuencia

He perdido la cuenta, de los casos de pedofilia que se han denunciado en el seno de la Iglesia católica; ni en los países; pero, intuyo que pocos se libraran. Los últimos, que han salido a la luz pública son en Chile y en Pensilvania( que han ocurrido desde 1963). Miles de niñas y de niños,  han sido objeto de las perversiones de sexuales de los togados con la santidad. Está claro, que si su dios miraba lo hacía para otro lado; o sino le gustaba lo que estaba contemplando. El dios de estos delincuentes, es un dios caído, abandonado, crucificado en el horror. No es normal que la Iglesia católica, obligue, a sus hombres importantes, a ser célibes¿ No tener sexo te hace mejor persona? ¿No tener sexo te hace ser más empático?¿No tener sexo te hacer ser más caritativo? Los curas, que aún vivan( los muertos irán  al infierno que predican)) deben ser juzgados, y si lo estima un juez ,humano, no divino, encarcelados. Hace muchos años, que a pesar de estar bautizada,  reniego de mi fe católica, que no me ha servido nunca para nada, sólo pare recibir infinitas bofetadas de dos monjas concepccionistas donde estudié. Hoy esas monjas; Sor Matilde, y Sor Felicitas, estarían en la cárcel por un maltrato continuado que recibí entre los seis y a los ocho años. Somos muchos los niños que hemos sufrido la miseria moral de una Iglesia sin principios, pero cargada de prejucios.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)

lunes, 13 de agosto de 2018

Violada y muerta niña de 13 años en Liberia

Apenas puedo leer la tragedia de esta menor, ni cómo murió, ni cómo fue violada. Ni tan siquiera, sé su nombre, pero, adivino la tragedia en la que vivió en una zona rural de Liberia. Liberia es un país pequeño entre Sierra Leona, Costa de Marfil y Guinea.  Con un pasado de  guerras civiles y miseria,  donde las mujeres no son respetadas, ni tratadas como seres humanos;  son objetos para uso del hombre que las viola sin someterse a la Ley, pues la única Ley es la suya. Ella, fue una pequeña heroína que nadie rescató de su destino
Con cariño hacia su memoria
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©

domingo, 12 de agosto de 2018

Soledad del tiempo

Es curioso, como se adueña la soledad sobre los relojes de los muertos. El de mi abuelo, materno, (que es de la fotografia) se ha quedado parado en las nueve menos cinco, aunque él, murió sobre las seis de la madrugada, de un 12 enero de 1987; lo que significa que su reloj siguió latiendo unas horas más, sin la muñeca que lo mimaba, que lo cuidaba, que lo acariciaba con sufrimiento, por el cáncer que lo consumía desde hacía diez años. El reloj de mi abuelo, habla, a veces, con el reloj de mi abuela; que llevo en mi muñeca izquierda, pero es grande, y no lo quiero perder. Lo abandono en diferentes lugares de las casas, de mis padres y  de mis abuelos. Hace unos meses lo perdí, y lo volví a encontrar, la semana pasada,  en la casa de mis abuelos;  escondido en el sofá donde se sentaba su dueño. Pensé, que mi abuelo quería que su reloj no enfermara de soledad, y por eso, de alguna manera, había terminado junto a su recuerdo;  en aquel sofá, inmerso en su presencia invisible para mi, pero visible para el paso del tiempo.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©

Elasticidad de los atletas

Veo una foto en el periódico de Ana Peleteiro, ganadora de una medalla de bronce en el "Triple salto", en el Europeo celebrado en Berlín. Me asombra su fuerza, su contundencia, su agilidad, su brevedad en el sufrimiento. Ni en mil vidas que tuviera podría hacer yo que lo que ella. Admiro cada gesto de entrega, de sufrimiento, de años de entrenamiento que culmina en una meta, en un objetivo, en un sueño no derrotado, pero, que podría ser más oro, o más plata, en el caso de Ana Peleteiro, y, de Diego García, que ganó la plata en los 20 kilómetros" En marcha"; donde. Álvaro Martín y María Pérez , fueron sublimes al ganar el oro. Sus cuerpos parecen sacados de una película de ciencia- ficción, para los terrestres con agujetas, cada vez, que nos excedemos por falta de entrenamiento. Los atletas son esos dioses olvidados,  que trabajan sin parar, para que los mortales recemos a nuestro cuerpo.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©

La violencia

Cada día, nos asomamos a la realidad más vacunados contra la violencia. En un barrio de Segovia, en San Lorenzo; un joven fue golpeado en el fragor de una verbena, tan sólo,  porqué dio un empujón a otro. Esta violencia local, se suma a la violencia diaria contra las mujeres; en cualquier lugar del mundo, que nunca sabremos y que yace olvidada entre las lágrimas y la sangre de las víctimas. La violencia extrema son las guerras, que tampoco conocemos con exactitud los frentes abiertos;  las trincheras imposibles de cuantificar encerradas, en esos países, que ignoramos por qué no viajamos, ni viajaremos nunca, Pero, si hay otras guerras que nos llegan; así, la Guerra en Siria, que sigue y no acepta treguas; cuyos muertos, sólo hablan entre ellos, por miedo a ser de nuevo asesinados. La Guerra en Yemen, que se prolonga desde 2015; no deja de fabricar inocentes sin vida. Siempre nos duele más cuando estos son niños.  El 9 de agosto, un ataque, ha producido 50 muertos, entre ellos niños. Veo sus fotos sufriendo, sin entender el porqué de su dolor y naufrago en su sufrimiento. Me tumbo a su lado en la camilla;  los agarro de la mano; curo sus heridas; me hago eco de sus lamentos; agonizo en su respiración. La violencia nos mata a todos; por eso, hemos de crear un mundo sin ella; buscar el diálogo en vez del enfrentamiento; soñar con una sociedad sin fronteras de lágrimas, sino de pasaportes de sonrisas; asumir que las balas, las bombas, los ataques químicos han de ser desterrados del afán de venganza, la única venganza posible es el perdón.
Ana Tapias( todos los derechos reservados))©