Hay días que me gustaría ser como
el"Principito" que escribió Antoine de Saint-Exupery, admiro su espíritu
de aventura, porqué vivo, encarcelada, en un mundo, que ha perdido
la sensibilidad y se ha instalado en la dureza de la rutina; que nunca se asoma
a la ternura; que crea llagas en los soñadores; que no permite ser diferente. Camino
atada a unas costumbres en las que no creo, por miedo a ser descubierta. Pero,
cuando nadie me ve dibujo como si fuera una niña; mi cuerpo es el de una hada
que concede deseos a sus sobrinos; hablo con los fantasmas escondidos
detrás de los espejos; canto a las amapolas canciones de cuna; susurro a los
gatos que no tengan miedo de ser ellos mismos; vuelo en globo hacia el
infinito, donde me espera una voz que me susurra “No te rindas, Ana". Hay
días que soy el"Principito"
martes, 23 de julio de 2019
viernes, 19 de julio de 2019
No es necesario sonreir
El mundo en
el que vivimos nos abandona en la injusticia; que lapida nuestro corazón; que
golpea nuestra esperanza; que ahoga nuestra ilusión. Inmersos en una
realidad, que ha olvidado a los payasos buenos, es imposible sonreír sin caer en la trampa del
miedo, sin una lágrima en la mochila, sin un adiós en el horizonte. Por
eso, de vez en cuando, agradecemos que
los labios nos sorprendan con una caricia de felicidad-
miércoles, 17 de julio de 2019
Memoria
La memoria se difumina por el paso del tiempo; que la agota; que la intimida; que la rompe. Convirtiéndose en un huevo, roto; descuidado en el vertedero del ayer; donde, lentamente, se va disipando junto a otras memorias, que apaciguadamente naufragan dentro del olvido; que abandonan la marcha nupcial, para entregarse a ser una estrella, que alguien, en los días de lluvia, recordará en silencio
La llegada del hombre a la luna
El 16 de Julio de 1969, desde cabo Kennedy, despegaba
el"Apolo 11”, con dos módulos: el de mando: Columbia; y, el lunar;
Eagle. Iban tres astronautas: Neil Armstrong, Buzz Aldrian y Michael Collins.
Para, finalmente, quedarse, Collins, al mando del mando del Columbia y Armstrong
y Addrian en Eagle. Quienes pisaron la luna. El primero fue Armstrong. Ella, se
sintió besada, dejando atrás tantos anhelos escuchados; tantos besos
observados; tantas lágrimas recogidas, desde su silencio. Ella,
algo vieja, algo cansada, algo inhóspita, sintió la caricia, de Armstrong, de
Aldrian; les contó las historias que ha escuchado hace miles de años; les
narró su soledad inmaculada por seres sin bautizar, que, cada, noche, esperaban una
respuesta a sus vidas; una caricia a su soledad; una palabra eterna para su
fugaz destino. Ella, callaba esperando que su alfabeto fuera descubierto
martes, 16 de julio de 2019
Radiografía de la resistencia
Estas dos amapolas,
las encontré caminando en los jardines de la Granja San Ildefonso. En Segovia
ya se han exiliado al adiós definitivo. Pero, estas dos amapolas, permanecen fieles a
la vida, en un entorno que nunca piensa en ellas; que nunca sueña con su
eternidad; que nunca riega su destino. La resistencia tiene muchas caras desde
las sonrisas a las lágrimas. Cada una es necesaria para nuestro
aprendizaje; para nuestra continua evolución como seres, cargados, de silencios
y de soledades, que culminan siempre en el recuerdo, donde una vieja fotografía
es radiografía de nuestra existencia, en un mundo que nunca nos invitó a ser felices.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©
sábado, 13 de julio de 2019
Gotas de adiós en medio de la nada
Cada mujer asesinada, hoy ha caído otra en
Elche, es una gota de adiós en medio de la nada. Una gota sin bautizar, solo
con lágrimas que recorren los cementerios asiladas al olvido, a la no
existencia, a la imposibilidad de resucitar de la injusticia de la que fueron
víctimas. Ellas somos nosotros, nosotras somos ellas. Nadie sonríe si ellas no lo hacen. Nadie es utopía
si ellas son silencio. Cada minuto, miles de mujeres son amenazadas,
son vejadas, son denigradas. Cada hora, cientos de mujeres se
aferran a su soledad, en una sociedad de ruidos, de palabras, de gritos. Cada
año, una mujer sobrevive al maltrato de un hombre al que quiere. Cada, cada,
mujeres con destino, dejan huellas de sangre sobre el asfalto, sobre el suelo,
sobre la nada. Cada, cada, un niño no tiene madre. Cada, cada, un hogar se
despide de la vida y el sentido común es enterrado.
Ana Tapias( todos los derechos reservados) ©
Ana Tapias( todos los derechos reservados) ©
jueves, 11 de julio de 2019
Escombrar sueños
Cada amanecer, abrimos los ojos envueltos en la
nostalgia; apesadumbrados por no poder seguir el ritmo de esos, seres, que
conocemos del pasado y que, cada, noche, acuden a nuestro encuentro
para irse sin decir adiós. Caen lágrimas al vacío, y, hemos
de despertamos, como si nada hubiera pasado; escombrar nuestros sueños para
tener presente; para ser parte de una realidad sin ellos.
Ana Tapias( todos los derechos reservados) ©
Ana Tapias( todos los derechos reservados) ©
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