Camino
envuelta en otras épocas, en otras emociones, en otras distancias; que me
cuesta escalar, puesto que, al intentarlo, pierdo el equilibrio, caigo y mi
sangre forma parte de esqueletos, enterrados dentro de los muros del olvido; de
donde nadie los rescatará; puesto que, sus voces no susurran, no hablan, no
gritan al destino, solo lloran cubiertas, de silencio, en sus columnas del
tiempo; inmersas en relojes sin
sentimientos, ni besos, que las muestran indiferentes al sufrimiento de la
miradas, en blanco y negro, que las interrogan en busca de respuestas a su
soledad.
lunes, 16 de agosto de 2021
Muros del olvido
jueves, 12 de agosto de 2021
Sombras que abrazan la soledad
En uno de mis paseos, descubrí tres gatos, en una zona ajardinada. Se lo dije a mis sobrinos; quienes emocionados
me acompañaron hasta el lugar; llevamos pan, y algo de agua, por el calor
excesivo. Los bebés, aprenden a comer; bebe es más fácil. Sus diminutos cuerpos,
se entrelazan con nuestras sombras, que abrazan su soledad, que vagabundea por
las calles, anhelando un hogar, donde ser aceptados como parte de las rutinas
del encuentro; mientras admiten su abandono en la incertidumbre, donde cada día
son pequeños héroes.
A mis sobrinos con amor
Ana Tapias( todos los derechos reservados)
miércoles, 4 de agosto de 2021
Imperfección del destino
domingo, 1 de agosto de 2021
Vahido del silencio
viernes, 30 de julio de 2021
Y si las palomas tuvieran vértigo
Caminaba junto a mi sobrino, mayor; quien se ha
convertido en mi mejor amigo. No debe ser fácil caminar a mi lado; puesto que
me paro, cada segundo, para hacer fotografías, ya que, todo me parece bello
para recordar, pero esta vez, fue él quien se fijó en una paloma sobre uno de
los pináculos de la catedral de mi ciudad; y pensó en qué pasaría si las
palomas tuvieran vértigo; animándome a escribir sobre ello. Imagino que la
paloma soy yo, que me da pánico mirar al suelo desde lo alto. Vuelo hasta adonde me llevan mis alas, mis
ansias, mis anhelos; a veces, me vence el cansancio; busco un refugio, donde
dejar mis lágrimas. Solo me siento segura, en lo alto de los edificios; las
catedrales, me dan paz, me producen sosiego, me inspiran oraciones. No logro
estar tranquila, a pesar de sentirme segura, de las agresiones de humanos, de
perros, de gatos; sé que debajo de mis patas, se extiende un mundo que no soy
capaz de entender. Si dirigió mis diminutos ojos hacía el fondo de la realidad,
me mareo, me tambaleo, dispuesta a caer y quedar explayada en medio de una calle,
bautizada, en honor a un hombre ilustre, a quien nadie reconocería bajo la
lluvia. Mi cadáver ,será acariciado por los pelos de una escoba, de un trabajador
anónimo con problemas para pagar las facturas, que me escudriñará con asco, y
tal vez, algo de pena por mi destino: morir en soledad. A pesar de ello, soy
una paloma aferrada a sus sueños, y, volaré pese al vértigo del adiós.
miércoles, 28 de julio de 2021
Noticias olvidadas
No tengo tiempo de estar, al día, de todas las noticias, tan solo de las importantes, decisivas, estratégicas, así que, mi única opción es acumular periódicos, tengo el “Síndrome de Diógenes cultural". Leo una noticia del 13 marzo, donde un hombre mata “presuntamente" a otro. El suceso ocurrió en Villaueva de Henares( Palencia) Al lado de las palabras, que marcan dos tragedias, encuentro la fotografía del presunto asesino; quien nunca irá a juicio puesto que se suicidó. Es un hombre de media melena, negra, rizada; ojos de color; mofletes, caídos; coloretes rojos. Mira al destino, sin contundencia, ni atisbos de ser un vengador con escopeta; dispuesto a disparar contra quien no se ajuste a su calendario de vida, de emociones, de sueños. Él ha desistido ser importante, para ser mediocre, para ser malo, para ser vulgar, dejando, al otro lado del silencio, a un señor mayor; con las constantes vitales apagadas, extinguidas, huérfanas, entregadas a ser un fantasma, sin huellas dactilares, acosado por el olvido
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©





