Es curioso observar cómo los demás miran nuestra ciudad y sus monumentos, que para nosotros forman prarte de nuestros vestidos de emociones, que van y viene en el calendario, que cantan y bailan en nuestras rutinas, que lloran y rien en nuestros silencios, que buscan abrazar nuestras piedras de sueños, mientras otros las fotografian, para no olvidar que estuvieron en un lugar mágico
martes, 21 de enero de 2025
Miradas que fotografian
Es curioso observar cómo los demás miran nuestra ciudad y sus monumentos, que para nosotros forman prarte de nuestros vestidos de emociones, que van y viene en el calendario, que cantan y bailan en nuestras rutinas, que lloran y rien en nuestros silencios, que buscan abrazar nuestras piedras de sueños, mientras otros las fotografian, para no olvidar que estuvieron en un lugar mágico
lunes, 20 de enero de 2025
Versión de una mandarina
Una mandarina en dos fotos, puede cambiar
nuestro mundo; la primera es lejana, no se aprecia el deterioro de su cáscara;
la segunda, es cercana, se observa que la cáscara está rota; es como si fuera nuestro
espejo del paso del tiempo, que se avanza, sin sosiego, hacia el olvido en que
nos convertiremos.© Todos los derechos reservados) Ana Tapias García
domingo, 19 de enero de 2025
Inviernos
© Todos los derechos reservados) Ana Tapias García
Coreografía de los plátanos
Imposible creer que los plátanos bailan cuando nadie los ve; para eso, hay que apoyarse en la fe, y rezar al dios de los hechos posibles; que se acerca a nuestros cuerpos, cada vez, que comemos un plátano, que antes ha bailado sobre nuestro deseo; es cuestión de comulgar con el hambre para ser un devoto más y no pensar en lo irracional.
© Todos los derechos reservados) Ana Tapias García
miércoles, 15 de enero de 2025
Destellos de la memoria
© Todos los derechos reservados) Ana Tapias García
lunes, 13 de enero de 2025
Perspectiva del olvido
© Todos los derechos reservados) Ana Tapias García
Palabras del sentimiento
No sé si
la soledad es necesaria, es buscada, es obligada; pero sí sé, que muchas veces,
las palabras nos ayudan a sobrevivir en
calendarios de la incertidumbre; donde los días se hacen interminables, bajo el
frio de las ausencias, que lloran en nuestro ir y venir por las aceras del
olvido; por eso, creo en las palabras
amigas, para ayudarnos a ser más fuertes; para prevenir cataros del alma; para
sostener el duelo del destino, que siempre llega abrazado al mañana que
nos invita a hablar de nuestro dolor, que es efímero como nuestros espejos.






