Leo un articulo sobre los saqueadores de tumbas en Egipto, en el que encuentro con asombro que eran un gremio, que se heredaba de generación en generación. No respetaban a sus dioses, ni les temían. Los saqueadores eran ateos, iconoclastas, deslenguados, desarmados, bilingües pues hablaban con los muertos y los vivos, destripadores de enigmas y vengadores de aquellos a quienes robaban los dioses terrestres. Nuestras iglesias, románicas, tal vez fueran robadas sin darnos cuenta, y en los altares dejaron falsas lágrimas a las que aferrarse cuando el oro le disfrutaban los sacerdotes, algún día el secreto nos será desvelado ,como una sombra que cae sobre la verdad.
Ana Maria Tapias Garcia.