Tuve que rechazar un trabajo en el Instituto de Coca, por no tener autobús para ir. La Junta de Castilla y León, me borró de la bolsa de"Subalterno", aparcándome en la cola del paro, su nueva politica de empleo; y, ahora acudo a trabajar en mis pesadillas. Hace unas noches, fui a incorporarme a un Instituto, recorrí las clases para memorizar las aulas." No vendré a trabajar, la Junta, me ha eliminado de la bolsa", dije, al presentarme a mis compañeros, con lágrimas que caían por mis mejillas. Me desperté incómoda, ajada, gorda, por el dolor. La noche pasada, me encontraba perdida en un colegio grande, con un gimnasio de gradas. Buscaba la bilioteca, pregunté, me indicaron. Entré en el aula-biblioteca, ví a dos hombres y una mujer, sentados. Me interrogaron con la mirada,"No puedo trabajar aquí, la Junta, me han quitado de la bolsa". Me desperté derrotada, con lágrimas claveteadas, crucificadas, herreteadas, a la almohada.
Ana Tapiasmiércoles, 18 de mayo de 2016
lunes, 16 de mayo de 2016
Sonrisa
A menudo, me sorprende ver a gente sonreir por la calle. Pienso ¿Cómo serán sus digestiones emocionales?¿ Quién acariciará sus ideas hasta llevarlas al estado de gracia?¿Adónde va su felicidad? En una sociedad que cultiva la tristeza, como si fuera una forma de esclavitud; es de agradecer una sonrisa en un paso de peatones; una canción de carcajadas bajo la lluvia; una efusiva mueca de optimismo en la cola del INEN. A veces, mi sonrisa alcanza a mi mirada, y sonrio.
Ana Tapias
viernes, 13 de mayo de 2016
La lluvia
La lluvia, resbala por el patio de vecinos, como si fueran los palillos de los tambores, que tocan en Semana Santa. La agonía es eco en las puertas, en las ventanas, en las pinzas, en la ropa tentida, en el alma de los cadáveres que inundan el aire. La lluvia, arrasa sonrisas escondidas detrás de los cristales, que anhelan sobrevivir al recuerdo.
Ana Tapias
El lenguaje de las flores
Hay flores que hablan desde sus nichos de silencios. Su lenguaje aún no ha sido descifrado, sólo acariciado por un poeta acalorado en una noche de taberna; auspiciado por un mecenas deslenguado; con hedor a nicotina; con la melancolia ajustada a las ojeras; con sueños resquebrajados en la rutina. Le conduce a través de calles sinuosas, plagadas de retoques; a una floristeria imaginaria, vacia de sentimientos, sucia de vida. Le acerca al cristal, una flor emite agudos sonidos. "Elígeme a mí, quiero sonreir en un florero de besos, junto a tu almohada de soledades. Elígeme a mí, me ahogo en esta cárcel de olores". Entonaba el poeta, llorando, ahito de vino y con la voz rota, por ser el intérprete de tallos y pétalos.
Ana Tapias
miércoles, 11 de mayo de 2016
Otras vidas
Me gusta mirar casas ajenas, me cuelo en su intimidad e imagino la felicidad que dibujan en sus pasos; el amor de sus gestos; la amabilidad de su rutina; el rumor de sus preocupaciones; la cadencia de su cansancio; las palabras inmunes a la distancia que dirán. Pero tal vez sólo sean oasis de soledad iluminados; o mi frugal anhelo de ser otra silueta enmarcada a lo lejos.
Ana Tapias
Ana Tapias
martes, 10 de mayo de 2016
Víctima 17
Ayer fue asesinada otra mujer, la número 17, en Zaragoza. Un mosaico de lágrimas recorre los rostros de sus familiares, que se interrogan sintiéndose culpables; que miran al cielo buscando una explicación. A unos cientos de kilómetros del cadáver, dos hombres se abrazan, sonrien, se van a tomar unos botellines. Celebran que la izquierda va a derrotar a la derecha; que si se puede; que el PSOE suplicará su ayuda; que anularán leyes y decretos; que no pasarán. Y una, que no cree en las direcciones; que confunde la derecha con la izquierda; que llora por ella y por su olvido. Piensa que los héroes sólo existen en los cómics.
Ana Tapias
Ana Tapias
domingo, 8 de mayo de 2016
Amapolas
Las amapolas mueren rápidamente, sus pétalos se desgajan de su cuello, que queda marchito, abandonado, desdibujado; en medio de una telaraña de silencios. Nuestra vida muere lentamente, mientras nos preguntamos quiénes somos, y qué nos espera al otro lado. El deseo de ser fuertes, valientes, aguerridos guerreros; hace que plagiemos a otras sombras; que se desvanecen bajo la lluvia; que nos regalan lágrimas; que nos cubren de envidias y mentiras. Las amapolas son más sinceras con el viento, que nosotros con el espejo.
Ana Tapias
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