jueves, 6 de octubre de 2016

Ranas

Leo una noticia en el National Geographic Español" Se extinguió la rana arborícola de Rabb".  Veo su foto, es marrón, con ojos saltones, piel curtida, está en posición de rana.  Tenemos que conservar las especies para oír su canto; para sentir sus pasos; para descifrar su comportamiento; para no verlas a través de los libros; para jugar a ser ellas con nuestros hijos o sobrinos; para buscar su mirada cuando la ternura nos ignore; para  ahuyentar de las lágrimas cuando la guerra nos oprime el corazón. Debemos aprender a amar a los animales, condenar a quienes los torturan. Al extinguirse una especie, se va algo de nosotros.
Ana Tapias

miércoles, 5 de octubre de 2016

Bodegas de la muerte

Leo un articulo en el Diario" El Mundo", titulado" Las bodegas de la muerte". Una imagen cubre mi ánimo de dolor, de indignación, de pena, de rabia. Cuerpos yacen apilados, como si fueran basura.   Uno de ellos, tiene los ojos abiertos, mira hacia la nada; esa que pretendía evitar al subirse a ese monstruo devorador que ha tragado sus sueños.  Los que sobreviven han sido encadenados, para no amotinarse; han sido golpeados para no rebelarse;  han sido escupidos en su dignidad,  por los traficantes de seres humanos. . ¿ Hasta cuándo Europa va a permitir esta otra guerra? Europa, la gran Europa,  debería proteger a estos hombres, mujeres y niños, que luchan por una vida mejor. y no dejarlos en manos del destino
Ana Tapias

lunes, 3 de octubre de 2016

Sentido de la vida

Desde el silencio, que es el abandono de la palabra, me preguntó¿ Qué sentido tiene esta vida?. A mi alrededor, encuentro seres que acumulan zapatos, vestidos, collares, pendientes, chaquetas, bolsos; que deben dinero a los bancos;  que sueñan con no ir a trabajar; que no cambian su uniforme gris por miedo a no ser como lo demás, y estar enganchado a todas las servidumbres del mercado de consumo; que miran al cielo como si fuera la respuesta a todos sus males; que rezan para sentirse más libres; que anhelan ser ellos mismos. El sentido de la vida es sonreír junto a nuestra verdad sea la que sea.
Ana Tapias

domingo, 2 de octubre de 2016

Incardinar

¿Cómo incardinar mi cuerpo al paisaje? Esa pregunta atormentaba mis pasos domingueros, que huían de la rutina semanal en busca del paraíso perdido, ese que ni Ende se hubiera atrevido a escribir, por miedo a equivocarse, pues cada uno soñamos con el nuestro. Fotografiaba el incipiente otoño, que acaricia calles, que nieva parques por las noche, que sucumbe a los jardineros; cuando vi mi sombra reflejada en el campo amarillo.  Carecía de esqueleto, de huesos, músculos. Me sentí libre de las cadenas del asfalto;  volé hacia la naturaleza sin mi mochila, sin mis  llaves, sin mi móvil. Abracé la hierba, me camufle en su silencio, ahí sigo hasta que mañana suene el despertador.

Ana Tapias

Fernando Grande Marlaska

Le conocía  como un Juez escoltado, entrando el juzgado. Un día, abrí el periódico, me topé con una entrevista suya. Confesaba que amaba a personas de su mismo sexo. Declaración que me pareció valiente, cargada de optimismo, y, necesaria. En el seno del " Hay Festival", en Segovia, vi su nombre. Charlaría  con Rosa Montero y Nativel Preciado, de su libro. Saqué la entrada. Di el paso de dejar atrás al personaje y situar a la persona en mi marco de realidad. En la Iglesia de San Nicolás, el  espacio se quedaba pequeño; el público no cabía, se armó un pequeño revuelo. Me senté rápido, pues estaba bien situada en la cola.  El Juez esperaba tranquilo, Rosa Montero y Nativel Preciado, miraban a la puerta, esperando la señal de empezar la presentación del libro" Ni pena ni miedo". Contuve mi respiración, los nervios me pudieron unos minutos. Marlaska al escribir, se desnudaba delante de la sociedad; se exponía a llenar su cuerpo de cardenales; de poner la otra mejilla. Su voz tranquila, sosegada, acaramelada a su verdad, me conquistó. En ella residía la fuerza, que todos necesitamos cada día para saltar por encima de las barreras que nos impone la sociedad.  Libros como el Fernando, son ejemplos de que a lucha siempre merece la pena.

Ana Tapias

Barreras

Los humanos somos especialistas en crear barreras, que cercenan las ansias de libertad de otros ciudadanos. Noruega construye una valla de seguridad en Storkog, en su paso fronterizo con Rusia en el Ártico. Los refugiados que huyen del hambre, de las bombas, de la muerte, en sus países;  tendrán que idear otra forma de sobrevivir. Tal vez, deberían ganar terreno al mar y  crear un país sin banderas, ni nacionalidades; donde sus cuerpos fueran  libres de caminar, de soñar, de amar, de dibujar estrellas en la arena, de adobar caricias, de reír sin pistolas, de comunicar la vida, de enterrar a los muertos, de vivir sin ser sombras.


Ana Tapias

Politico

El político español me recuerda a un cetáceo gordo, pesado, que respira bajo el agua, olvidando salir a la calle a encontrarse con el sentir del pueblo. El español mileurista, bastante tiene con acometer las facturas: del agua,  de la luz,  de los alimentos  y la hipoteca; para preocuparse del no gobierno; de los no pactos; de las luchas internas en el Partido Socialista; de la corrupción; de las terceras elecciones generales. El cetáceo cubierto de grasa, sobrevive mientras el resto malviven. Ya va siendo hora de pedir responsabilidades a los políticos, y quienes no quieran asumir compromisos, que se vayan a buscar barcos hundidos o nos hundirán a todos.
Ana Tapias