domingo, 29 de enero de 2023

Desvanecerse


 

El recuerdo de lo que fuimos, se desvanece lentamente, sin miedo, agotado por el paso de las estaciones, que no dan tregua a la convivencia de la muerte y de la vida, que nos susurra a las arrugas:  que cualquier día, serán parte de un cadáver sin sonrisa, que buscará un mundo donde seguir soñando.

Ana Tapias( todos los derechos reservados©

viernes, 27 de enero de 2023

Atrapar el recuerdo


 Nunca sabré quienes son las personas que posan en la fotografía; han llegado a mí, por el trasvase familiar de las herencias; por el riego de las cosas sin importancia; por la abundancia de memorias; que vagan sin rumbo entre casa y casa, hasta que se posan en los anaqueles del corazón de alguien, ese alguien soy yo; que los mira con asombro, con dedicación, con entusiasmo, de querer  atrapar unos rostros, encajados,  en el paisaje del tiempo, donde hablan de sus vidas;  que como todas las vidas, se condensan entre la alegría y entre la tristeza; entre el triunfo y entre la derrota; entre la salud y entre la enfermedad. Mi mano, anclada en la supervivencia, recoge sus almas inmersas en el olvido, para dejarlas en mis venas que fluyen por la sangre del ayer y del hoy.

Ana Tapias( todos los derechos reservados©

Ellos

 

Ellos son personas sin nombre; personas sin bautizar; personas sin destino, dentro de la ciudad; que no caminan como si fueran ilustres bustos; que no visten como si fueran modelos de la costumbre; que no se peinan como si fueran a ser recibidos por la autoridad. Ellos hablan sin protocolos; se cuentan sus hazañas, sus heroicidades, sus victorias, envueltos en la derrota del silencio, de la soledad, del miedo, de los ciudadanos que los observan con curiosidad, con desidia, con apatía, como si fueran circunstanciales, pero son eternos; puesto que, sus huellas, dibujan en la ciudad un hogar, donde sobrevivir al tiempo

 

Ana Tapias( todos los derechos reservados)©

miércoles, 25 de enero de 2023

Descontar momentos


Las fuentes se hielan en estos días, donde el invierno se acerca a nuestros cuerpos desvanecidos, helados, desdibujados del calor; que se ahogan dentro del tiempo, el tiempo siempre pasa, y necesitamos volver a la memoria de nuestra infancia, para descifrar la ternura de la nieve, que se convierte en olvido en la madurez; que descuenta besos; que desaloja sueños; que desamortiza susurros; para instalarnos en lágrimas, que se despiden en silencio del mañana.

Ana Tapias( todos los derechos reservados)©

El olvido de Luz Divina

 

Me gustaría fotografiarla, pero no puedo, no debo, no quiero hacerlo, sé que no gusta; he de conformarme con escribirla, con adornarla entre palabras, que no harán justicia, a Luz Divina, y su receta de huevos de cristal con bechamel; que cocinó para sus jefes. Nunca se casó, aunque me cuenta que tuvo pretendientes que rechazó; no sé, si en algún momento, de su caminar pausado, agónico, sosegado, se arrepiente de su soledad, de no de adaptarse a otra sombra, de soportar el exilio de un compañero, que la susurre, que la abrace, que la consuele, en la enfermedad, en la vejez, en la insignificancia. Hablo siempre con ella, cuando me la encuentro en la calle. Hoy me cuenta su receta de huevos, que no eran rellenos, iban más allá; pretendían conquistar a estómagos hambrientos que repitieron. Se para por los dolores e intenta recordar los ingredientes, pero la falla el apetito del tiempo, que siempre nos devora

Ana Tapias( todos los derechos reservados).©

viernes, 20 de enero de 2023

Caras de la guerra

 Leo un periódico. de junio, del año pasado, y encuentro un artículo donde aparecen las fotografías, frente a frente de los dos líderes de los dos ejércitos; luchan por ganar territorio, luchan por no dejar un soldado vivo; luchan por ser los héroes de la destrucción; pero yo, encuentro dentro de sus arrugas, a dos perdedores, que acumulan lágrimas de miles de cadáveres. silenciados en los ataúdes sin nombre; que vagan sin alma, por el horizonte de una guerra, que nunca debió iniciarse; de una guerra, que parece no tener fin; de una guerra, con víctimas no bautizadas; que gritan desde su soledad, desde su hambre, desde su apocalipsis; donde sueñan que sobrevivieron a las bombas, a los misiles, a las balas, de dos hombres ejecutores del destino

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miércoles, 18 de enero de 2023

Cuando Harry encontró a Sally

 

Cuando Harry encontró a Sally, es una película de 1989, que he visto infinitas veces, puesto que es  imposible resistirse a la dulzura de Meg Rayan y a la sencillez de Billy Crystal; pues ahora, asistimos a cuando Harry encontró a Meghan Markle y decidió romper con la Corona inglesa, de la que formaba parte, era el repuesto de su hermano mayor, que tras la muerte de su abuela se ha convertido en Príncipe de Gales; mientras que Harry, se ha exiliado voluntariamente junto a su mujer e hijos, a Estados Unidos, donde vive libre de la rigidez de la “Institución", a la que va desnudando en entrevistas, siendo lo último un libro; donde promete decir toda la verdad, nada más que la verdad sobre su coronada familia. A mí, la Monarquía, me parece caduca, ajena a la realidad, escondida en el pasado; eso no quita, para que existan buenos reyes y reinas, que cumplen bien con su misión; pero puedo entender al Príncipe Harrry, nada es lo que parece dentro de palacio.

Ana Tapias( todos los derechos reservados)©