miércoles, 12 de febrero de 2025

Ortografía de un vaso

Un vaso,  se adapta el espacio, donde ha de escribir con corrección su necesidad, que es la necesidad de otros, que lo buscan para sentir su sed saciada; que lo cuidan para seguir vivos; que lo acarician para que sus labios sean besados y así olvidar la soledad del paso del tiempo, sobre sus cuerpos derrotados, cuyo diccionario se resguardará para siempre en el ayer.

A mis cinco sobrinos con amor.

 

© Todos los derechos reservados) Ana Tapias García



El olvido


 El olvido se aleja como si fuera una sombra imposible de atrapar; que vaga en la distancia; que vuela en el recuerdo; que susurra a sus cuerpos, que son de ellos, los que un día amamos, y, cuyos cuerpos anhelamos, y cuyos cuerpos soñamos en nuestras noches, de soledad, donde ellos, vuelven a abrazar a nuestras sombras huérfanas que sonríen, una vez más.

© Todos los derechos reservados) Ana Tapias García

Posición de una naranja

 


Sacrificados a nuestras rutinas, muchas veces sin sentido, olvidamos mirar a lo que nos rodea; que nos habla desde su anonimato; que es bautizado con sus abecedarios que se escinden en nuestras miradas; que lloran ausencias nunca encontradas; que suman sueños nunca abrazados; que besan nostalgias nunca susurradas; pero de vez en cuando, se cuela una esperanza en los mundos que observamos, para hacernos creer que volar es posible

© Todos los derechos reservados) Ana Tapias García

martes, 4 de febrero de 2025

Entornos

 


Hay entornos, que abrazan, acarician, susurran a nuestros cuerpos cansados,  que caminan sin rumbo, en calles, sin nombre;  que nos invitan a ser fuertes, valientes, precisos, en nuestro destino; que anhela a nuestros seres queridos, escondidos en nuestra memoria, que llora con la mirada fija en el ayer, que se cuela en el entorno, donde a veces, ellos, fueron felices, y, su felicidad, llega como un suspiro a nuestro presente, para irse para siempre.



Con cariño a las personas que quise y se fueron

© Todos los derechos reservados) Ana Tapias García

lunes, 3 de febrero de 2025

Equilibrio

 

En la soledad de la mañana, un cacharro de la cocina, espera estar seco, para ser guardado dentro del armario, en el que permanecerá silente, hasta su próxima salida; donde se detendrá un momento a observar la realidad, en la que sobrevive al paso del tiempo, que nunca de detiene ante su espejo, de heroicidades remotas, donde fue esbelto, y ahora, ha de asumir sus dolores sin miedo, a ser enterrado, en el ayer.

© Todos los derechos reservados) Ana Tapias García

domingo, 2 de febrero de 2025

Mis pesadillas

 

No sé, si algún día superare el acoso escolar que sufrí en el colegio de monjas, donde tuve que estudiar en mi etapa escolar. Pienso que he cerrado esa etapa de mi vida, hasta que cierro los ojos y aparecen los rostros de mis acosadoras. Esta noche, fue Virginia, quien, con sus rizos inapelables, comandaba a una pandilla de adolescentes; que vestía con ropa de marca, porque sus padres tenían dinero y podían comprar lo que quisieran; el resto, esperábamos a las ansiadas rebajas. La niña, que fui, ya adulta, regresaba a un aula de colegio, donde debía encontrar un lugar para sentarse, pero todos, estaban ocupados, y solo quedaba un pupitre enfrente al de Virginia; quien, en medio de la clase, me atacaba con sus comentarios hirientes; que me abofeteaban, sin piedad, en mi cuerpo, que temblaba, de miedo, ante ella y sus amigas; que reían a destajo como si fueran auténticas heroínas del colegio;  donde presumían, de sus actos, de valentía como fumar a escondidas; como maquillarse para ocultar sus granos; como hablar con desenfreno de los besos recibidos: que ocultaban, en las horas donde los profesores, cómplices del acoso que sufría, impartían sus materias con desgana. Me he despertado, para huir de la tortura, de mis años de colegio, donde tantas lágrimas derramé, que siguen latiendo en mis noches

Dedico mis palabras, a las víctimas del acoso escolar, que bien sé que nunca se olvida.

© Todos los derechos reservados) Ana Tapias García

sábado, 1 de febrero de 2025

Altura de la memoria


 La memoria del pasado, se eleva con el paso de los siglos. El Acueducto de Segovia, mi ciudad, es fotografiado, cada día, por muchas personas, que admiran la elocuencia de sus formas al paso del tiempo; que es resistencia a la vida, a la muerte, de aquellos, que alzaron sus ojos para sentirse vivos al lado de la historia; que los abraza para formar parte de ella, y así, consolar la soledad de su existencia, que se difuminará en el olvido

 

© Todos los derechos reservados) Ana Tapias García