lunes, 30 de octubre de 2023

El tiempo



 

El tiempo vaga en el olvido como si fuera una hoja  sin destino; que anhela hablar al hoy; pero su voz, es  aniquilada en el horizonte;  donde una mano cronometrará la vida; que  suspira cada día al despedirse del sentimiento; que llora cada día bajo la lluvia; que abraza cada día al silencio; que renuncia cada día la soledad; que defiende cada día la esperanza de la eternidad; pero el tiempo no escucha, pero el tiempo no se detiene,  pero el tiempo no se descuida; el tiempo solo recluta fantasmas.

  Ana Tapias( todos los derechos reservados)©

sábado, 28 de octubre de 2023

Mi familia

 

Mi familia, hace mucho, que solo son mis abuelos( cuando vivían) mis padres, mis hermanas, mis cinco sobrinos, mis dos cuñados, y algunos de mis tíos ( hermanos de mi padre) he renegado del hermano de mi madre, de su mujer, de su hija; porque desde que soy pequeña, he sufrido sus ataques de ira, de celos, de envidia, hacia mi persona; que se tambaleaba, cada vez, que me insultaba, y me ha insultado mucho. Crecí con su maltrato sobre mi cuerpo, que lloraba; mis lágrimas inundaban mis actos, que tartamudeaban ante la sociedad, que no entendía mi miedo, mi silencio, mi inseguridad. Su mujer, escupía rabia hacía mí; que seguía tartamudeando con mis pasos, que nunca fueran libres de felicidad, atrapada en sus crueles guerras de acecho. La niebla se cierne sobre mi fantasía de mujer adulta, que anhela olvidar a los torturadores de mi infancia, de mi adolescencia, de mi madurez;  sé que nunca perdonaré al hermano de mi madre, ni a su mujer; a quienes, a veces, me  encuentro, en las calles de mi ciudad; y he de sortear su  odio hacia aquella niña, a la que le hubiera gustado compartir momentos con la sangre de su sangre;  hacia aquella niña, que creía en la familia; hacia aquella niña, que nunca entenderá el dolor perpetrado por su tío materno y su mujer; pasados los años, solo me queda el consuelo de la escritura.

Ana Tapias( todos los derechos reservados)©

 

viernes, 27 de octubre de 2023

Hoja semihundida


 


Esta hoja a punto de hundirse, me acerca a la pintura negra de Goya” Perro enterrado en la arena”; ambas acarician el alma del destino, que fluye sin ambigüedades por nuestra mirada, que exhausta de luchar por sus sueños; se siente vencida por el deterioro de nuestro cuerpo; rota por el paso del tiempo; desmembrada por el silencio de nuestra voz sin espejo; que llora ante el trasiego de la muerte, que se acerca sigilosa para hacernos esclavos del ayer;  para hacernos cómplices de su crueldad;  para hacernos victimas de su destino; donde seremos enterrados para siempre en el olvido.

Ana Tapias( todos los derechos reservados)©

Esqueleto de la hoja


 La hoja es un ser, cuyos filamentos se vertebran en su alma, que es su esqueleto;  que se pierde, que se escapa, que se escinde, dentro del otoño; que la abandona al desasosiego, en medio de las calles, junto a los parques, en la comisura de las aceras; donde peatones y coches, aplastaran su alma; devorarán su elegancia; denigrarán su voz; que corre asustada entre silencios; que grita inmersa en el ayer; que acaricia la idea del tiempo, que ignora su eternidad, para escribir su olvido.


Ana Tapias( todos los derechos reservados)©

jueves, 26 de octubre de 2023

Agua del silencio



  Cae la lluvia sobre los seres, que caminan hambrientos de un mañana, que se teje entre sueños perdidos, en las manos, de los dictadores de la costumbre; quienes nunca abren sus paraguas sobre la esperanza, que se detiene ante los charcos de agua; hasta donde llegan las lágrimas, de aquellos, que nunca se rinden y nadan contra la adversidad. Cae la lluvia sobre el silencio, que es memoria de lo que fuimos, de lo que somos, de lo que seremos. Cae la lluvia sobre el olvido.


Ana Tapias( todos los derechos reservados)©

Los hijos de su espejo

 


No sé si mi tía, María, era feliz, con estos dos niños: un niño que lleva en brazos y una niña con sombrero; probamente fuera verano; los veranos de la década de los años cuarenta, del siglo pasado, eran más fríos que los este siglo( donde nunca iríamos, de negro, que simbolizaba el luto  por la pérdida de algún familiar) En este siglo, ha caducado la tristeza, sustituida por pastillas para que no perdamos la sonrisa y sigamos produciendo, que de eso se trata. Mi tía María, luce una débil felicidad, que tal vez, sea el espejo de lo que hubiera deseado: ser madre; pero tuvo que conformarse con parecerlo en una fotografía, donde por un instante, el destino, la regaló dos niños, a los que abrazar cada noche, pero cada noche, escuchaba la misma soledad.

Ana Tapias( todos los derechos reservados)©