Las cigüeñas inmersas en sus destinos,
nunca sabidos, siempre encontrados; alzan sus alas para alcanzar su libertad,
que es un horizonte sin obstáculos, que es un horizonte sin prejuicios, que es
un horizonte sin pausas, que es un horizonte abrazado por sus miedos, que van y
vienen, en el devenir de sus abecedarios de supervivencias, que surcan sueños imposibles
de susurrar.
Ana Tapias ( todos los derechos reservados)©

No hay comentarios:
Publicar un comentario