El ayer es un susurro que se descifra en
el recuerdo, como el viejo sifón de mi abuela , Encarna, que dibuja en el
tiempo, su compromiso de adaptarse a las circunstancias, de no tener mucho
dinero para comprar un sifón, e ir hasta la bodeguilla, que regentaba la señora
María; escondida en una calle sin nombre, para rellenar el sifón; que refrescaba los días de nostalgia, de la
felicidad pasada; donde mis abuelos eran
jóvenes y pateaban las calles siendo invencibles a la soledad de la memoria, que resguardaba a
sus padres, a sus abuelos; quienes agonizaban en camas en blanco y negro, que
el destino quiso que no fueran fotografiadas y eliminar las huellas de su
existencia, que fueron bautizadas en sus descendientes , como si fueran bebida
que calmará su olvido.
Ana Tapias ( todos los derechos reservados)©

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