domingo, 6 de abril de 2014

Michey Rooney

Somos las películas que vemos, las palabras que decimos, que callamos. Somos como sonreímos, dudamos,  miramos y amamos. 
Mi infancia es parte de Mickey Rooney, aquel chico pelirrojo en tecnicolor alivió mi soledad y me regaló su simpatía y con ella he crecido, y con ella le recordaré siempre. Ha dejado de pisar la tierra,  para quedarse en la pantalla de cine,  donde le esperan los ángeles de la alfombra roja para jugar con él a la eternidad.
Somos los que soñamos y Mickey es parte de nuestros sueños. 
Ana María Tapias Garcia. 

sábado, 5 de abril de 2014

Paredes dificiles de escalar

Si yo fuera hormiga, que a veces creo que lo soy, me costaría escalar la pared de esta Iglesia segoviana, no sabría por dónde empezar. Eso mismo les debe pasar, a quienes tienen la responsabilidad de encontrar el avión desaparecido, hace un mes en medio del mar.
La vida es un pared con matices siendo uno de ellos las neuronas atrofiadas. Neuronas que como soy hormiga dudo que tenga,  y nunca podré creer que nadie sepa dónde ni porqué un centenar de seres humanos se han convertido en seres perdidos, en el triangulo de las Bermudas. Los misterios nos persiguen acomodándose en nuestras patitas.

Ana Maria Tapias Garcia. 

viernes, 4 de abril de 2014

Una extraterrestre en la Gran Vía.

Si nos imaginamos a una extraterrestre que aterriza en medio de la Gran Via, que eso ya es tener suerte, dejando la nave en doble fila, pues seguro que se encuentra con un agente de movilidad que le pondrá una multa. La  extraterrestre algo descolocada por la falta de costumbre de pagar multas, saldrá corriendo, arrollando lo que se encuentre en su camino. Ningún terrestre debía saber a qué ha venido a Madrid. Su objetivo es pasar desapercibida. Hecho difícil,  pues en su intento de camuflarse con la ciudadanía hablaba como ellos , y es  rubia, a pesar de que los habitantes de su planeta tienen  el pelo igual que el suelo donde pisan La extraterrestre no dejará a los agentes de movilidad en paz hasta que no le pidan perdón,  por ser tan groseros con una dama de  ademanes aristocráticos.
Es mejor no encontrarse con extraterrestres si eres un terrícola  conductor que paga  las multas.


Ana Maria Tapias Garcia.

jueves, 3 de abril de 2014

Nada es lo que parece

Nada es lo que parece, pensé al tomar al foto de una nube que soñaba con tragarse al Acueducto.

En la frontera de Siria con el Líbano en Qalamoun, cuatro niños sirios sonríen a la cámara. Su  sonrisa es engañosa, pues han sido desplazados a un lugar hostil al que han de aprender a respetar. Sus miradas se iluminan  como si las bombas no resoplaran en sus oídos, ni los proyectiles formaran parte de sus juegos. Qalamoun es una ciudad de fantasmas que respira el aire de la vida. Mientras las nubes vomitan lágrimas difíciles de consolar. 

Ana Maria Tapias Garcia.

Terremotos

En Chile tiembla la tierra con fuerza, sin que los chilenos puedan agarrarse a ella. En Sebokeng, Sudáfrica, 200.000 personas  sobreviven sin agua, luz, hacinados en espera de la mejoras que tras veinte años sin Aparheid siguen si llegar. La discriminación racial no ha cesado de sus arrugas, ni sus pies ladeados en el sufrimiento. La tierra también se mueve a su alrededor, dejando grietas de marginación en sus hogares, que no lo son.  
Los terremotos sociales, políticos, y personales han de dar luz a la sociedad que debe crear mundos justos. Mundos con bombillas.  Bombillas que nos dan alegría en los momentos de hambre, sed, miedo, soledad, incertidumbre que todos vivimos, aferrándonos a la tabla de salvación que es la modernidad.

Ana Maria Tapias Garcia 

martes, 1 de abril de 2014

Lágrimas en la Mar.

En la mar se balancean  barcos grandes,  inhóspitos, duros, ajenos a la sensibilidad del barco pequeño.  Las lágrimas nunca afloraran por la proa de hierro, ni las bodegas de acero del mercante. Las lágrimas se hunden en la cabina de máquinas del pesquero, como si fueran porcelana de carne y hueso. Marineros desaparecidos en el choque entre las Islas Cíes y el Cabo de Monte Ferro, son héroes diminutos en  aguas llenas de secretos.
La vida es una lucha sin tregua entre el calma y la tempestad, entre el todo y la nada, entre el dolor y la alegría, la frustración y la aceptación, la sonrisa y la melancolía, entre el ser y el no ser. La vida es un guerra entre la mar y la tierra.

A los marineros muertos entre las Cies y el Monte Ferro, descansen en paz. Con cariño a sus familias.

Ana Maria Tapias Garcia

1 de Abril

Hace 75 años que terminó la Guerra Civil. Todas las familias sufrieron venganzas, delaciones, muertes, duelos interiores, torturas exteriores y miedo a la libertad. En mi familia unos lucharon en el bando Republicano y otros en el sublevado, según donde se encontraban.  Hermanos contra hermanos se mataban en  los frentes,  de los que ellos eran meros obreros. Siendo mandados por  capataces que les atemorizaban con hacerles un ERE en las trincheras. Nada cambia, en las guerras los despidos colectivos permanecen enterrados en fosas que deben ser abiertas  para que los asesinados descansen junto a sus familias,  de las que fueron arrebatados sin razón sólo con odio. El odio conduce al cáncer siendo el perdón la mejor terapia para sobrevivir.  Hace 75 años.
Ana Maria Tapias Garcia