Si nos imaginamos a una extraterrestre que aterriza en medio de la Gran Via, que eso ya es tener suerte, dejando la nave en doble fila, pues seguro que se encuentra con un agente de movilidad que le pondrá una multa. La extraterrestre algo descolocada por la falta de costumbre de pagar multas, saldrá corriendo, arrollando lo que se encuentre en su camino. Ningún terrestre debía saber a qué ha venido a Madrid. Su objetivo es pasar desapercibida. Hecho difícil, pues en su intento de camuflarse con la ciudadanía hablaba como ellos , y es rubia, a pesar de que los habitantes de su planeta tienen el pelo igual que el suelo donde pisan La extraterrestre no dejará a los agentes de movilidad en paz hasta que no le pidan perdón, por ser tan groseros con una dama de ademanes aristocráticos.
Es mejor no encontrarse con extraterrestres si eres un terrícola conductor que paga las multas.
Es mejor no encontrarse con extraterrestres si eres un terrícola conductor que paga las multas.
Ana Maria Tapias Garcia.
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