martes, 25 de agosto de 2015

Amanecer

Avanza la luz ante mi mirada aún somnolienta, tomé un descafeinado, sin azúcar, mientras leía a Javier Marías,  lentamente, con sigilo, aprendiendo. Dejé la taza en el fregadero, seis platos, cinco cubiertos, y un vaso, me pedían a gritos que los lavara.  Caminé por la casa en silencio, a obscuras, hasta llegar a mi cuarto, di la luz,  hice mal la cama,  me aburre ser perfecta. Encendí el ordenador, escribo. Mi mirada oye campanas a lo lejos, el amanecer pespunta, rayo a rayo, con decisión, con voluntad de someter.
Los cantos de los pájaros, pronto se tornaran por claxones, por pitidos estresados, el amanecer se difumina.

Ana Tapias

No hay comentarios:

Publicar un comentario