miércoles, 8 de octubre de 2014

Ébola

Sé algo más sobre él, ayer me infiltré en Colegio de médicos de Segovia,  y escuché con devoción a los profesionales. Me sentí tranquila, alejando  de mí mente la novela de suspense que había escrito el día anterior,  provocada por el contagio de Elena, una auxiliar de enfermería. 
Es difícil creer que seremos infectados trabajando, que luego la sociedad desencadenará hostigamiento hacia todo lo que hicimos, que nuestro perro será sacrificado por un hombre enmascarado que teme ser contagiado. Es difícil  asumir que el Tercer mundo nos derrota. No le miramos, le escupimos si es necesario con cuchillas.  No somos victimas, somos culpables de  olvidar un sufrimiento que ahora nos mata.

Ana Maria Tapias Garcia. 

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