sábado, 11 de abril de 2015

Flor


Ser flor no parece una profesión fácil, siempre expuesta a ser pisoteada por el destino,  sin un techo bajo el que cobijarse, obligada a ser bella, a cuidarse, a someterse a los juegos de palabras del pueblo, que juzgara su postura, su ternura con el entorno, su olor, su cadencia de movimientos, su frescura, su empatía con los insectos. 
Pétalo a pétalo, desnudan su fragilidad, para acabar dentro de las páginas de un libro, de un  poeta somnoliento.




Ana. M. Tapias. G

No hay comentarios:

Publicar un comentario