Pasos de peatones, perdidos en la ciudad, que olvidamos una y otra vez, en el ansia de caminar sin miedo, sin ayer, sin destino; que se desdibuja en el momento, que le obliga a no soñar; que le impide creer; que le dicta callar, entre palabras que se cuelgan de la soledad; que es frontera, que es país, que es limite, para nuestros cuerpos derrotados por la lucha del mañana.

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